sábado, 28 de mayo de 2016

Adquirir criterios, vivir valores: retos de la educación. VI Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria


Santander acogió los días 27 y 28 de junio de 2016 las VI Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria bajo el título: “Adquirir criterios, vivir valores: retos de la educación”, actividad organizada por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y la Fundación Universitaria San Pablo CEU.
La tarde del viernes 27 arrancó con la visita guiada del IES Santa Clara ‒institución educativa de referencia en Cantabria que este año cumple su primer centenario‒, en cuyo emblemático paraninfo se inauguraron las Jornadas por parte de su director, Rafael Ortega Benito, y por Alfredo Alonso García, consejero nacional y secretario del Centro de Santander de la ACdP (incluyo a continuación mi intervención).

"Buenas tardes. Nuestra sociedad española durante estos últimos años acumula experiencia de lo que supone sufrir en sus “propias carnes” la gravedad de la crisis económica. Y parece que el hecho de salir de ella, todavía a pesar de nuestro tenaz empeño, se nos está resistiendo.
Esta debacle de la economía global es consecuencia de una crisis de mucha mayor profundidad, desencadenada ‒entre otras causas‒ por “cantos de sirena” lanzados por el relativismo que ha logrado seducir a nuestra actual sociedad contemporánea, inoculándola sutilmente afirmaciones que propugnan la inexistencia de principios absolutos y el “todo es lo mismo”, y erigiéndose además como la manera de pensar “de moda”, sin posibilidad de que ningún otro tipo de pensamiento se le oponga, siempre que no quiera salirse de lo “políticamente correcto”.
Consecuentemente el relativismo ‒auténtica “filosofía de la sospecha”‒ ha provocado una notoria ausencia de criterios y de valores personales a cambio de la ilusoria conquista de una mayor “libertad”.
Consciente de la necesidad de imprimir un cambio de rumbo en el devenir de nuestro tiempo, el sentir unánime de nuestra sociedad considera que la educación resulta una tarea no solo importante, sino también urgente.
Esta clarividencia de la ciudadanía “de a pie” contrasta con la paradójica “ceguera” de dirigentes políticos para abordar con seriedad la dirección y gestión efectiva del entramado de la enseñanza en España.
Así queda manifiesta su incapacidad de entablar el necesario diálogo para resolver esta cuestión ‒como se ha podido comprobar hasta ahora y a pesar de llamarse “políticos”‒, al encontrarse “entretenidos” en sus intereses partidistas, sociológicamente lejos de “arrimar el hombro” ante la clamorosa demanda de padres y de docentes de un único y común modelo educativo que resuelva el problema de raíz.
Este panorama solo puede ser transformado por la riqueza que es capaz de transmitir la educación familiar y docente.
La unión de familia y “la escuela” es el genuino ámbito donde promover la conformación de principios que den sentido a la vida y de maduras pautas de actuación, cultivar las facultades intelectuales, desarrollar la capacidad del recto juicio y de una ética-moral, prepararse para la vida personal y laboral, etcétera.
La familia, en su calidad de primera comunidad social y de primera escuela, merece un especial reconocimiento.
Dentro de la familia se enseñan y se transmiten criterios y valores culturales, éticos, sociales y espirituales, se reciben los primeros afectos y seguridades, y se adquieren las primeras nociones sobre la verdad y el bien.
Todo esto resulta tan necesario como útil para estimular el crecimiento de nuestro ser personal y para comenzar a tomar contacto con el natural proceso de socialización, al que por naturaleza estamos llamados, ya que interactuar en sociedad forma parte de nuestra manera de ser.
La importancia de “la escuela” no desplazarse a un segundo plano. Nuestra civilización mantiene su progreso y su esperanza gracias a la inestimable labor de maestros y profesores de todos los niveles (colegios, institutos, universidades), y que diariamente se entregan dedicados al esmero y promoción de la formación humana y profesional de sus alumnos.
Así, la actual sociedad española se encuentra ante la crucial misión de preparar a las personas que la conforman: dotándoles de criterios y facilitándoles la adquisición de valores que permitan a hombres y mujeres vivir plenamente en libertad y sin determinantes, sin dejar por ello de reconocerse su dimensión transcendente por medio de su fe y como parte integrante natural de la persona humana.
Todos estos aspectos representan los más inmediatos retos y objetivos que a la educación se le presentan y que, en síntesis, se perfilan en torno a la formación integral de la persona.
Se vislumbra la urgente necesidad de que la comunidad educativa (padres, docentes, Administración…) reflexione y actúe cómo mejorar realmente la calidad de nuestro sistema educativo y, en consecuencia, cómo alcanzar la anhelada excelencia de los estudiantes (a la postre futuros trabajadores).
Estos desafíos han de afrontarse con rigor porque nos afectan más directamente de lo que nos creemos, motivo por el que la Asociación Católica de Propagandistas y la Fundación Universitaria San Pablo CEU quiere invitarles en esta sexta edición de las Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria a reflexionar pausadamente para una posterior eficaz actuación, a propósito de la trasmisión y adquisición de criterios y de valores, pues bien merece que no nos demoremos más, por el bien de nuestro presente pero también de nuestro futuro, sabiendo que la responsabilidad de educar y de buscar el bien común de la sociedad es una labor de todos. Muchas gracias".

Tras el acto de inauguración se disfrutó de una magistral y sugerente conferencia inaugural: “Encrucijada de la educación actual: entre el vértigo y la esperanza”, que impartió el catedrático de Filosofía de IES y consejero titular del Consejo Escolar del Estado Juan Antonio Gómez Trinidad, presentado por Antonio de los Bueis Güemes, profesor de Filosofía del propio IES Santa Clara. El evento contó con una participación de personas mayoritariamente relacionadas con la educación, con la destacada asistencia de representantes de partidos políticos, de la directora del área de Alta Inspección de Educación de la Delegación del Gobierno en Cantabria y del delegado diocesano de Apostolado Seglar.

Las Jornadas prosiguieron al día siguiente 28 de mayo con una Eucaristía presidida por el obispo de Santander, monseñor Manuel Sánchez Monge, en la parroquia de Santa Lucía: templo donde fue bautizado el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, a la sazón primer presidente de la ACdP.

Seguidamente los actos se trasladaron al Ateneo de Santander, allí Francisco Sierra Fernández ‒intérprete de Lengua de Signos de IES‒ presentó al escritor y profesor de Antropología Filosófica de la Universidad de Navarra José Ramón Ayllón Vega, quien entusiasmó al auditorio allí congregado confiándole sus “Diez claves para la educación”.

Terminadas las dos ponencias llegó el momento para el debate, protagonizado por las mesas redondas que moderó Javier Almagro García, socio del Centro de Santander de la ACdP. La primera mesa reflexionó sobre los desafíos que se le ofrece a la actividad educativa vistos desde la óptica de los reconocidos profesionales docentes que integraban la mesa: Mª Rosa Blanco Castañeda -directora del Colegio Cumbres-, José Manuel Cabrales Arteaga -director del IES José Mª Pereda- y Fernando Etayo Gordejuela -profesor titular de la Universidad de Cantabria-.

La segunda mesa redonda estuvo compuesta por representantes de la comunidad educativa (Administración, docentes, padres): Roberto González González ‒jefe de la Unidad Técnica de Innovación Educativa del Gobierno de Cantabria‒, José Manuel Ruiz Varona ‒director del CEP Cantabria‒, Carmen López-Rendo Rodríguez ‒secretaria general de la CONCAPA Cantabria‒ y Mª Victoria Venero Gómez ‒presidenta de Escuelas Católicas Cantabria‒. Sus intervenciones, desde el rigor de sus respectivos ámbitos, ofrecieron propuestas para mejorar la práctica educativa, suscitando entre los presentes un animado coloquio, centrado principalmente en casos de nuestra Comunidad Autónoma así como en la importancia de la conformación de buenos y competentes equipos directivos que sepan conducir y armonizar la siempre compleja tarea educativa.

Las Jornadas quedaron clausuradas con las intervenciones de Rafael Ortega y de Alfredo Alonso, y con la lectura de un MANIFIESTO que reafirma el compromiso de la ACdP con la Educación, teniendo en la familia y en “la escuela” el genuino ámbito donde estimular el desarrollo de criterios y de vivir valores, sabiendo que la responsabilidad de educar y de buscar el bien común de la sociedad es una labor de todos.


MANIFIESTO DEL CENTRO DE SANTANDER DE LA ACdP TRAS LAS VI JORNADAS CyVP EN CANTABRIA DEDICADAS A EDUCACIÓN

El Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), de la que fuera su primer presidente un santanderino: el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, tras la celebración en esta ciudad los días 27 y 28 de mayo de las VI Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, dedicadas a la siempre importante temática de la educación bajo el título: Adquirir criterios, vivir valores: retos de la educación, manifiesta que:
- La actual sociedad española -inmersa todavía en las consecuencias de una debacle económica de carácter global- se encuentra ante la existencia de una crisis de aún mayor profundidad: una crisis de principios y de valores personales, de la que se puede recuperar si se fortalece la perenne riqueza de la tarea educativa familiar y docente.
- La familia y “la escuela” (colegios, institutos, universidades) es el genuino ámbito donde promover la conformación de principios que den sentido a la vida, cultivar las facultades intelectuales, desarrollar la capacidad del recto juicio y de una ética-moral, y prepararse para la vida personal y laboral.
- Nos encontramos ante la crucial misión de preparar personas, de dotar de criterios y de facilitar la adquisición de valores que permitan a hombres y mujeres vivir plenamente en libertad y sin determinantes, sin dejar por ello de reconocerse su particular dimensión transcendente, por medio de su fe y como parte integrante natural de la persona humana.
- Nuestro compromiso con la sociedad cántabra, y por extensión también con la española, nos mueve a estimular toda actividad que transmita el desarrollo de criterios y de vivir valores; una labor que bien merece no demorarla más, por el bien de nuestro presente pero también de nuestro futuro, sabiendo que la responsabilidad de educar y de buscar el bien común de la sociedad es una labor de todos.


En Santander, a 28 de mayo de 2016.

sábado, 21 de mayo de 2016

Adquirir criterios, vivir valores: retos de la educación

"Nuestra sociedad española desde hace ya unos cuantos años ha sufrido en sus “propias carnes” como un auténtico drama social la gravedad de la crisis económica, y parece que salir de ella todavía se nos resiste. Esta debacle de la economía no ha sido sino consecuencia de una crisis de mucho mayor calado: la sociedad contemporánea seducida por los cantos de sirena del relativismo, que propugna tanto la inexistencia de principios absolutos como el “todo es lo mismo”, consecuentemente desembocando en una notoria ausencia de criterios y de valores personales a cambio de la ilusoria conquista de una mayor “libertad”.

Consciente de la necesidad de imprimir un cambio de rumbo en el devenir de nuestro tiempo, el sentir unánime actual de la sociedad considera que la educación resulta una tarea no solo importante sino también urgente. La clarividencia de la ciudadanía “de a pie” contrasta con la paradójica “ceguera” de dirigentes políticos para abordar con seriedad la dirección y gestión efectiva del entramado de la enseñanza en España, quedando manifiesta su incapacidad de entablar el más mínimo diálogo para resolver esta cuestión ‒como se ha podido comprobar hasta ahora y a pesar de llamarse “políticos”‒, al encontrándose “entretenidos” en sus intereses partidistas y sociológicamente lejos de “arrimar el hombro” ante la clamorosa demanda de padres y de docentes de un único y común modelo educativo que resuelva el problema de raíz.

Este panorama solo puede ser transformado por la riqueza que es capaz de transmitir la educación familiar y docente. La unión de familia y “la escuela” es el genuino ámbito donde promover la conformación de principios que den sentido a la vida y de maduras pautas de actuación, cultivar las facultades intelectuales, desarrollar la capacidad del recto juicio y de una ética-moral, prepararse para la vida personal y laboral, etcétera. La familia merece un especial reconocimiento, en su calidad de primera comunidad social y de primera escuela: dentro de ella se enseñan y se transmiten criterios y valores culturales, éticos, sociales y espirituales, se reciben los primeros afectos y seguridades, y se adquieren las primeras nociones sobre la verdad y el bien. Todo esto resulta tan necesario como útil para estimular el crecimiento de nuestro ser personal y para comenzar a tomar contacto con el natural proceso de socialización al que por naturaleza estamos llamados, ya que interactuar en sociedad forma parte de nuestra manera de ser. La importancia de “la escuela” no se puede desplazar a un segundo plano. Nuestra civilización mantiene su progreso y su esperanza gracias a la inestimable labor de maestros y profesores de todos los niveles (colegios, institutos, universidades), que diariamente se entregan dedicados al esmero y promoción de la formación humana y profesional de sus alumnos.

Así, la actual sociedad española se encuentra ante la crucial misión de preparar a las personas que la conforman: dotándoles de criterios y facilitándoles la adquisición de valores que permitan a hombres y mujeres vivir plenamente en libertad y sin determinantes, sin dejar por ello de reconocerse su dimensión transcendente por medio de su fe y como parte integrante natural de la persona humana. Todos estos aspectos representan los más inmediatos retos y objetivos que a la educación se le presentan y que, en síntesis, se perfilan en torno a la formación integral de la persona. Estos trascendentales desafíos han de afrontarse con rigor porque nos afectan más directamente de lo que nos creemos. Sin ir más lejos y como ejemplo desde donde realizar analogías, estos días pasados la Encuesta de Población Activa (EPA) revelaba el incremento de la tasa de abandono educativo temprano en Cantabria. Aunque el dato concreto se encuentra por debajo de la media española, a todas luces no es ni mucho menos para alegrarse sino que cualitativamente resulta negativo para el ámbito de la enseñanza en nuestra Comunidad Autónoma. Sin embargo, no es el momento de lamentos ni de acusaciones enfrentadas. Aceptemos esa vicisitud pero no nos conformemos con ella. Pasemos seriamente a la acción y pongamos los medios para comenzar cambiarla ya, y si son eficientes los frutos se verán en un futuro inmediato.

Se vislumbra la urgente necesidad de que la comunidad educativa (padres, docentes, Administración…) reflexione y actúe cómo mejorar realmente la calidad de nuestro sistema educativo y, en consecuencia, cómo alcanzar la anhelada excelencia de los estudiantes (a la postre futuros trabajadores). Definitivamente, la trasmisión y adquisición de criterios y de valores bien merece que no nos demoremos más, por el bien de nuestro presente pero también de nuestro futuro, sabiendo que la responsabilidad de educar y de buscar el bien común de la sociedad es una labor de todos".


Tribuna libre publicada en El Diario Montañés el 9 de junio de 2016:


Los próximos días 27 y 28 de mayo en Santander tendrán lugar las VI Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, precisamente dedicadas a la educación, organizadas por la ACdP y por la FUSP-CEU:

Pincha en la fotografía para ampliar.

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Todo tiempo dedicado a educación, siempre es tiempo invertido en beneficio del progreso de nuestro presente y de nuestro futuro. Su atractivo programa no puede menos que estimular nuestra participación en estas Jornadas. No dejes de saludarme si te fuera posible asistir.

En Torrelavega, a 21 de mayo de 2016.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Laudato sí. El medio ambiente y el bien común universal, por Dr. Antonio de Martín Puerta. Conferencia ACdP Santander - Aula Ángel Herrera Oria

El 9 de marzo de 2016 el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) celebra en el Ateneo de Santander una conferencia del Aula Ángel Herrera Oria titulada Laudato sí. El medio ambiente y el bien común universal impartida por el director del Instituto de Humanidades Ángel Ayala CEU y socio del Centro de Madrid de la ACdP, Dr. Antonio de Martín Puerta.



Introduje la conferencia del doctor Martín Puerta con estas palabras:

"Buenas tardes. En primer lugar agradecer al Ateneo de Santander la siempre cálida acogida que ofrece a los actos organizados por el Centro de Santander de la ACdP.
Esta tarde les queremos invitar a que su intelecto deguste una conferencia que versa sobre un asunto que afecta directamente a cada uno de ustedes; un asunto ante el que no pueden permanecer indiferentes, que necesariamente les impele y al que están vinculados desde su nacimiento cómo habitantes de este mundo terreno y que la ciencia experimental ha denominado planeta Tierra.
Me estoy refiriendo a la cuestión de nuestra interactuación con el Medio Ambiente, y de nuestra responsabilidad individual y cómo colectivo social de conservarlo para nuestro propio disfrute presente y el de las generaciones futuras, y que hoy englobamos dentro de la rama del conocimiento de la Ecología.
Este asunto fue puesto “de moda” en las últimas décadas del siglo XX pasado gracias a la notoriedad social alcanzada por distintas corrientes ecologistas, si bien es verdad que llegaron a ofrecer postulados absolutistas, erigiéndose en poseedores de afirmaciones como si fueran los primeros de la Historia de la Humanidad en inquietarse por preservar el planeta.
Sin embargo la sensibilidad de la persona humana, mucho antes que esas recientes corrientes ecologistas, ya reconoció su interés por salvaguardar la Naturaleza. Así su conocimiento no sólo es abordado por las ciencias experimentales, sino que también pertenece a la Doctrina Social de la Iglesia el preocuparse por el Medio Ambiente.
Consciente de su vital importancia, el magisterio pontificio vuelve hoy a dirigir nuestra atención sobre ésta cuestión, esta vez la llamada procede de la pluma del actual papa Francisco, quien el pasado 24 de mayo entregaba su carta encíclica Laudato sí.
Esta carta encíclica, en armonía con la Doctrina Social de la Iglesia y teniendo en cuenta que la Tierra es “esencialmente una herencia común” (Laudato si n. 93), nos “invita a tener presente que los bienes de la tierra han sido creados por Dios para ser sabiamente usados por todos”, por lo que han ser “equitativamente compartidos, según la justicia y la caridad” (Compendio Doctrina Social de la Iglesia n. 481). De manera que -y cito la encíclica- “todo planteo ecológico debe incorporar una perspectiva social que tenga en cuenta (…) el principio de la subordinación de la propiedad privada al destino universal de los bienes” (Laudato sí n. 93).
Para reflexionar sobre estos principios y sus inmediatas consecuencias, nadie mejor que nuestro ponente de esta tarde, el doctor Antonio de Martín Puerta, a quien agradezco haya aceptado la invitación del Centro de Santander de la ACdP.
Nuestro invitado, orgullosamente gusta decir que está casado y es padre de tres hijos, y uno de ellos, el mayor, recientemente ordenado sacerdote.
Licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid, decidió esmerar su formación académica, lo que le valió obtener el grado de doctor en Historia. Actualmente imparte docencia como profesor agregado de Filosofía Moral en la Universidad San Pablo CEU, en donde también desempeña la importante responsabilidad de dirigir el Instituto de Humanidades Ángel Ayala CEU. Nuestro conferenciante también ha ejercido enseñanza como Profesor Investigador en las universidades de París y de Oxford.
Su producción bibliográfica incluye numerosos artículos y capítulos en libros sobre Historia y sobre Doctrina Social de la Iglesia. No me resisto a mencionarles alguna de sus monografías: Ortega y Unamuno en la España de Franco (2009) (esencial); Historia de la ACdP. 1953-1965 (2010); Manual de Doctrina Social de la Iglesia para universitarios (2015).
Don Antonio es socio activo, por no decir “super-activo”, de la ACdP, y no es la primera vez que conferencia en este salón, es posible que recuerden su interesante disertación (Ángel Herrera y la práctica de la Doctrina Social de la Iglesia) en diciembre de 2011 durante el ciclo de conferencias que nuestro Centro de Santander de la ACdP organizamos como motivo del 125º aniversario del nacimiento del siervo de Dios Ángel Herrera Oria, paisano nuestro y a la sazón primer presidente de la ACdP.
No quisiera finalizar sin preanunciarles el próximo acto público que el Centro de Santander de la ACdP ha organizado para los próximos 27 y 28 de mayo: las VI Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, que dedicaremos al siempre importante tema de la educación, y que se celebrarán en este mismo salón de actos del Ateneo de Santander. ¡Espero poder verles a todos!
Agradeciendo nuevamente a don Antonio el que haya aceptado la invitación del Centro de Santander de la ACdP, doctor, suya es la palabra: Laudato sí. El medio ambiente y el bien común universal".

“El medio ambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos. Quien se apropia algo es sólo para administrarlo en bien de todos” (Laudato sí, n. 95).

En Santander, a 9 de marzo de 2016.

jueves, 3 de marzo de 2016

Ángel Ayala, S.I., de Francisco Cervera. Recensión

Cervera, Francisco (2009), Ángel Ayala, S. I., Prólogo de Mons. César Franco Martínez, Madrid, CEU Ediciones, Colección Centenario Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) nº 3, 508 pp.
P. Ángel Ayala

Nos encontramos ante la reedición de la biografía del jesuita Ángel Ayala y Alarcó (1867-1960) escrita por Francisco Cervera Jiménez-Alfaro titulada Padre Ángel Ayala. Biografía (Euroamérica, 1975). Aunque en esta ocasión está editada por CEU Ediciones para la colección conmemorativa Centenario de la ACdP (1909-2009), con prólogo de monseñor César Franco Martínez, obispo auxiliar de Madrid y también consiliario nacional de la ACdP (I-III).

La Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNdP, hoy ACdP), encargó la redacción de esta biografía a Francisco Cervera (1893-1984) en razón de su cercana relación con el P. Ayala, gracias a su condición de propagandista desde 1924.

El autor ha sabido ensamblar minuciosamente cada una las facetas del P. Ángel Ayala, presentándonoslas exhaustivamente a medida que avanzamos en la lectura de esta obra, iniciada con una Introducción: “Medio siglo de acción orientadora en España” (V-XV), para desglosar seguidamente, en nueve partes, la fructífera vida del P. Ayala: I) Presentación (1-44), II) Orígenes y formación. 1866-1903. La ciudad natal del Padre y España en la década 1866-1877 (45-99), III) Años de transición y obras principales (101-166), IV) Otras dos fundaciones (1911-1912) (167-232), V) Renovación de actividades (1918-1938) (233-257), VI) Actividades Finales del P. Ayala (259-296), VII) Diez años de lúcida ancianidad (297-338), VIII) Homenajes y cincuentenarios (1953-1959) (339-390), y IX) Fallecimiento, exequias y conmemoraciones (1960-1964) (391-415). Esta profusa biografía acaba con unos Apéndices (417-481).

La Introducción nos adelanta en apretada síntesis los principales rasgos de la vida del P. Ayala, definido como un “hombre-institución” que se adelantó medio siglo a sus coetáneos al servicio de la Iglesia y de España (VI); rasgos que se ampliarán gracias a la nutrida y ordenada recopilación de datos y testimonios con los que se reconstruye la personalidad del jesuita ciudadrealeño.

La primera parte de la biografía se detiene en el perfil moral del P. Ayala, quien procuró vivir conforme a su ideal del religioso no llamando la atención en nada y buscando ser santo por la perfección de las obras ordinarias (3). Se exponen las sobresalientes facetas humanas del jesuita, por las que fue referente para muchas personas: profesor, educador y conservador; confesor, consejero y director espiritual; escritor; organizador y superior; y fundador de obras y asociaciones apostólica (11-33). Y, se nos confía el “secreto” de su apostolado: felicidad y alegría.

La segunda parte dibuja sucintamente el marco social y económico de su municipio natal: Ciudad Real (47-50), y el momento político “bisagra” que España vivía entre el fin del reinado de Isabel II y la implantación de La Restauración borbónica (51-56). Se recorre el meticuloso itinerario formativo realizado desde su infancia en Ciudad Real (56-66); pasando por sus primeros estudios con los padres jesuitas en Orihuela (Alicante) (67-71), su formación universitaria en Valladolid y Deusto (71-86); hasta sus años de noviciado en la Compañía de Jesús en Murcia y Granada (86-99) y su ordenación sacerdotal en 1903.

La tercera parte se fija en el delicado contexto histórico y social por el que atravesó España entre 1897 y 1931, caracterizado por la “liquidación de nuestras colonias” de ultramar; el anticlericalismo sistemático de los sectores sociales liberales; la oposición política al gobierno de Maura; la dictadura de Primo de Rivera; y, finalmente, la instauración de la IIª República. Será en medio de esta situación social, en Madrid y a partir de 1908, cuando el P. Ayala desarrolle sus obras principales (125-166): la dirección del Colegio de Areneros y la de la Congregación de San Luis; la erección del Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) para la educación de la juventud obrera; y cómo varios de aquellos “luises”, orientados por el P. Ayala, fraguaron en 1909 una magna obra apostólica nacida bajo el nombre de Asociación Católica Nacional de Jóvenes Propagandistas (ACNdJP, después ACNdP, hoy ACdP), con Ángel Herrera Oria como su primer presidente.

La cuarta parte considera ampliamente otras dos fundaciones que entre 1911 y 1912 impulsó el P. Ayala, a saber: el seminario menor de san Ignacio de Loyola en Ciudad Real, el cual se ubicaría en la casa familiar del propio P. Ayala (169-219) y el diario católico El Debate, colocando a su frente a Ángel Herrera Oria (1911-1933) (221-232).

La quinta parte recoge su intensa actividad entre 1918 y 1938 (237-251), aludiendo a sus responsabilidades como rector del Colegio de Areneros, maestro de novicios en Granada y en Aranjuez. Incluye también cómo el P. Ayala vivió la aciaga Guerra Civil (253-257).

La sexta parte se centra en presentar sus principales publicaciones: Formación de selectos, Educación de la libertad, Ignacianas y Exámenes prácticos (262-267), todas ellas “rebosantes de sentido común y de experimentada doctrina” (261). La BAC ha editado sus Obras Completas entre 1999 y 2002. También se cuenta cómo participó en la erección de la Congregación de las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús (1941) (275-282), y en la organización social de los estudiantes (Confederación Nacional de Estudiantes Católicos) y de los obreros (Instituto Social Obrero, ISO; y el Sindicato Obrero).

La séptima parte del libro está reservada a la ancianidad del P. Ayala caracterizada por “la inocencia o candor de niño que siempre conservó; sin amarguras, sin caer en el pesimismo, sin derrotismo ni enconos”. El autor, distingue en la vida del P. Ayala dos momentos: una más larga, “de una bondad exteriormente enjuta y grave”, y una segunda, “de preocaso, en que la alegría y la capacidad de aceptar y seguir la broma, constituía su mayor encanto”, que corresponden a sus 10 últimos años de despierta y lúcida ancianidad (300).

La octava parte se centra en enumerar los homenajes que el P. Ayala recibió en vida. En 1953 con motivo de su nombramiento como hijo predilecto de su ciudad natal, concediéndosele también la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio (344-354). La Congregación Misionera del Sagrado Corazón de Jesús (1954) (355-356). En 1959 con ocasión del 50º aniversario de su creación se rindieron homenajes a su fundador: el Colegio de Areneros (359-360) y la ACNdP, en el que intervinieron el expresidente de la ACNdP, Fernando Martín Sánchez-Juliá (372-378), el presidente Francisco Guijarro (379-384) y, finalmente, el obispo de Ciudad Real, monseñor Hervás (385-386).

La última y novena parte describe las exequias del P. Ayala, quien falleció el 20 de febrero de 1960 en Madrid (393-402). Durante su funeral el obispo de Málaga realizó una oración fúnebre (394-397), recordó consejos del jesuita, a modo de testamento: “¿Qué nos pedía? (…). Abnegación individual y colectiva. Unión entre vosotros mismos. (…). Audacia cristiana; (…). Hay que ser hombre de oración y también hombres de fe, hombres de sacrificio (…)” (397). Seguidamente, sus restos se trasladaron a Ciudad Real para ser enterrado junto con sus padres en lugar que fue su hogar familiar, que en su momento el mismo P. Ayala cedió a la Compañía de Jesús para erigir allí una iglesia (397-398).

Esta profusa biografía finaliza con unos Apéndices que contienen una selecta “Correspondencia” y unos novedosos “Apuntes Inéditos” de un proyecto de libro que el P. Ayala dejó inconcluso al que intitularía Si yo fuera Ministro… Si yo fuera Ministro.

En definitiva, este trabajo de Francisco Cervera es una pluscuamperfecta obra para introducirse en la rica vida de Ángel Ayala, cargada de pequeños detalles biográficos y de múltiples testimonios que nos acercan a su afable y ejemplar figura humana, que no dejó en ningún momento de tener a Jesucristo en el centro de su vida, causa primera y última que le motivó a volcarse en la promoción de múltiples obras sociales, que redundaron claramente en beneficio de toda la sociedad española.


Alfredo Alonso García - Universidad de Cantabria

Publicado en Biblioteca CEU (3 de marzo de 2016).

viernes, 26 de febrero de 2016

Pemán, cronista político del tardofranquismo (1960-1981), de José Peña González. Recensión.

Peña González, José, (2013), Pemán, cronista político del tardofranquismo (1960-1981), Prólogo de José Manuel Cuenca Toribio, Madrid, CEU Ediciones, Colección Asociación Católica de Propagandistas nº 13, 500 pp.
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José Peña González nuevamente nos abruma con un brillante y completo trabajo científico, que bebe de una de sus cuatro tesis doctorales, concretamente la correspondiente a Ciencias de la Información, y que considera la labor periodística de una de las figuras literarias imprescindibles de la historia intelectual reciente de España, a saber: José María Pemán y Pemartín.

El estudio cuenta con un elogioso prólogo del eminente historiador José Manuel Cuenca Toribio, que antecede a un apartado introductorio a modo de justificación de la presente investigación. En un segundo capítulo presenta una semblanza biográfica de Pemán con especial referencia a sus dimensiones como académico y político. Un tercer episodio, se centra en trazar las líneas principales de su pensamiento político.

El grueso del estudio se recoge en los capítulos 4, 5 y 6, donde conjugando el análisis y la síntesis se muestran las crónicas políticas desde el ocaso del franquismo hasta la muerte de Pemán, distinguiendo tres momentos: “La década prodigiosa” (1960-1970), “El ocaso de un Régimen” (1971-1975) y “Del tardofranquismo al postfranquismo” (1976-1981). Y, para terminar, nos ofrece sus conclusiones junto con una selecta bibliografía.

El primer capítulo persigue exponer la actitud de Pemán como cronista político del tardofranquismo, la etapa final del Régimen franquista, en la Pemán vivió una “época dorada como columnista político. La gran aportación de José María  Pemán ‒sostiene Peña González‒ es que su propia biobibliografía colaboró para forjar un “cambio de actitud de un gran sector de la sociedad española”, ayudando a crear el ambiente necesario en España para hacer posible “el cambio político tras la muerte de Franco y el advenimiento de la democracia” (19). Por otro lado, y no menos importante, se denuncia que apenas 25 años después de su muerte, su figura resulta prácticamente desconocida para la intelectualidad contemporánea.

El segundo episodio es muestra de un colosal ejercicio de síntesis al comprimir la rica y dilatada biografía de Pemán (Cádiz, 8/5/1897-19/7/1981) en unas breves páginas. Son rescatados para nuestra memoria los momentos más representativos de la vida del gaditano al tiempo que se reflexiona sobre ellos. Su vida, fundamentada sobre los pilares del catolicismo auténtico y de la defensa a ultranza de la monarquía, le permitió ser un hombre con una personalidad plena, comprometida, fiel a sus principios y de una manifiesta coherencia vital. Jurista de formación, ejerció la abogacía pero pronto colgó la toga para entregarse a las letras, especialmente a la poesía, aunque cultivó todos los géneros literarios. Su mejor registro lo encontraremos en periodismo. Especial mención de esta sección merecen los hechos dedicados a resaltar sus dimensiones académica y política.

El tercer capítulo desgrana el pensamiento político de Pemán, en quién se encarnaba el modelo de intelectual católico, monárquico, de formación tradicional y conservadora, dedicado a volcarla en ensayos y obras de gran contenido doctrinal. Sin embargo, pronto pasó a plasmarla en prensa y en obras literarias. También desempeñó la presidencia del consejo privado del heredero de la Corona Española encargándose de ser su interlocutor con el general Franco con el único fin de reinstalar la monarquía en España, tarea a la cual se consagró preparando el terreno para que el sucesor del caudillo fuera un rey. Su pensamiento político se sostendría sobre el trípode: Catolicismo, España y Monarquía. Peña González nos alcanza un par de referencias claves para introducirse en el pensamiento político de Pemán, a saber: el artículo “Mi toma de posesión” (El Debate, 23/2/1930), y los ocho artículos publicados en 1934 en la revista Acción Española bajo el título “Cartas a un escéptico en materia de forma de gobierno”. El poeta gaditano confió que el Movimiento Nacional, tras la Guerra Civil, devolvería a su lugar a monarquía tras la fatal experiencia republicana, pero lo que se instauró fue un régimen dictatorial que se alargó hasta la muerte de Franco. Por lo que Pemán se propuso la tarea de “reconquistar para Cristo la sociedad y el estado” (67). Así, en su condición de intelectual y negándole a la izquierda española el monopolio sobre la cultura, rescataría y actualizaría los postulados de la España tradicional sintetizados por Menéndez Pelayo. El contenido de estos dos últimos capítulos (2 y 3) resulta necesario para comprender su posterior tarea como cronista periodístico durante el tardofranquismo.

Los siguientes capítulos 4, 5 y 6 relacionan cronológicamente y uno a uno, en un claro ejercicio de análisis y síntesis, los más de 700 artículos periodísticos nacidos de la pluma del poeta gaditano durante el tardofranquismo. Al principio de los apartados 4 y 6 se incluyen unas breves introducciones históricas. La mirada pemaniana atravesó por toda clase de asuntos. Indiquemos los ejemplos más significativos: 70º aniversario de ABC, Adolfo Suárez, anticlericalismo, Carrero Blanco, Cataluña, cine, críticas y homenajes lite-rarios y teatrales, cultura, defensa ante sus críticos, derechos laborales, desigualdades sociales, economía, escenas costumbristas, Mercado Común, ética laboral, Europa, familia, fe y razón, Gibraltar, hispanidad, Iglesia, jesuitas, Kennedy, necrológicas de personalidades, Opus Dei, paganismo, política internacional, Semana Santa, sistemas democráticos internacionales, televisión, toros, turismo, Unamuno, universidad, etc. Aunque el poeta gaditano se centró principalmente en cultivar aquellos temas relacionados con sus principios (el catolicismo y la monarquía). Así, dedicó múltiples artículos a los Papas, al Concilio Vaticano II y la Doctrina Social de la Iglesia. Con frecuencia expondrá argumentos a favor de la restauración monárquica y sus valores, o sobre la idoneidad de que a Franco le suceda un rey. También trató la oportunidad del alzamiento nacional, como medio necesario para derrocar la República y restaurar la monarquía, reconoció las labores de gobierno de Franco, y criticó el devenir gubernativo de la pasada República. Pemán dedicó alguna crónica a la ACdP en la persona de Herrera Oria, cuando reconoció su labor en pro de la justicia social o cuando le crearon cardenal de la Iglesia, lo que entendemos de justicia mencionar, al incluirse esta investigación dentro de una colección dedicada a esta asociación.

Finalmente, las conclusiones del trabajo de Peña nos conducen resueltamente a afirmar que entre 1960 y 1981 Pemán fue un escritor que prestó su pluma al servicio de sus dos creencias básicas, a saber: su fe católica y su pasión monárquica. Su desilusión tras ver que el general Franco no reinstauró la monarquía tras la Guerra Civil, no le hicieron resignarse, sino que consagró su labor periodística a narrar el día a día de la sociedad española bajo el régimen franquista con el objetivo de crear un clima intelectual capaz de “convencer a amplios sectores de la población de la necesidad de evolucionar desde el franquismo a la monarquía democrática” (496).

Una vez más el Dr. Peña entrega a la comunidad académica una investigación rigurosa con múltiples notas al pie de página cargadas de utilísimos datos y referencias, circunstancia de especial interés para aquellos profesionales interesados en profundizar en la figura de José María Pemán, especialmente en lo que se refiere a su faceta periodística. Aunque la claridad expositiva y el ritmo narrativo que jalonan sus páginas permiten que este trabajo esté al alcance de cualquier lector, experiencia que le resultará muy gratificante al llegar a su conclusión y le llevará a recomendar su lectura.

Alfredo Alonso García – Universidad de Cantabria

Publicado en Biblioteca CEU (26 de febrero de 2016).

martes, 26 de enero de 2016

El evangelio de la misericordia en el papa Francisco, por Dr. Gerardo del Pozo Abejón. Conferencia ACdP Santander - Aula Ángel Herrera Oria

El 26 de enero de 2016 el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) celebra en el Ateneo de Santander una conferencia del Aula Ángel Herrera Oria, dentro de los actos en honor a san Pablo, su santo Patrono, titulada El evangelio de la misericordia en el papa Francisco impartida por el decano de la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso y consiliario del Centro de Madrid de la ACdP, Dr. Gerardo del Pozo Abejón.
Popular TV Cantabria dedicó una breve vídeo-noticia:



Tras una breve salutación del presidente del Ateneo, don Manuel Ángel Castañeda, intervine para presentar al ponente de manera formal al numeroso auditorio congregado en ese salón de actos:

"Buenas tardes. Sirvan mis primeras palabras para agradecer al Ateneo de Santander la siempre cálida acogida que dispensa a los actos públicos organizados por el Centro de Santander de la ACdP. No puedo menos que agradecer también el que nuestro obispo –nuestro pastor, don Manuel Sánchez Monge– haya tenido la deferente atención de querer acompañarnos esta tarde.
Todos ustedes ya saben que nos encontramos en el Año de la Misericordia en virtud de la bula Misericordiae vultus, que el papa Francisco promulgó el pasado 11 de abril de 2015. Quiero rescatarles un fragmento de su segundo artículo:

Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. (…). Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida”.

Permítanme una breve reflexión a propósito de este texto, antes de presentar al ponente de esta tarde.
No sé si lo han notado.
El papa nos está advirtiendo de una imperiosa necesidad que nuestra sociedad actual reclama, a saber: personas que interioricen y vivan al tiempo precisamente el misterio de la misericordia, y lo que de él se deriva.
O dicho con otras palabras. Nuestro mundo, hoy, requiere de personas que caigan en la cuenta de que su felicidad, su auténtico bienestar depende de su comprensión sobre lo que representa poseer un corazón misericordioso, condición –ésta última– indispensable para una fructífera relación con el resto de los seres humanos.
Si lográsemos percibir esta verdad adoptaríamos una disposición vital bien distinta, frente a aquellos que deciden optar por la esterilidad de aptitudes individualistas y relativistas, y por una vida interior que no reconoce el rico hontanar que emana de la vida divina, que se nos hace accesible por medio de Jesucristo y su Evangelio.
¿Resulta posible construir cada una de las esferas de la vida pública de nuestra sociedad, si las personas que las integramos no poseemos una clara vocación de servicio ni nos encontramos motivados por el motor de la búsqueda del Bien Común? Principios, ambos, inherentes a la actividad que proporciona profundizar en el misterio de la misericordia.



Pues bien, para acercarnos e introducirnos en la inmensidad del misterio de la misericordia, en el contexto de este Año de la Misericordia, nadie más idóneo que el conferenciante que nos acompaña: Dr. Gerardo del Pozo Abejón, quien tan amablemente ha vuelto a aceptar la invitación del Centro de Santander de la ACdP.
Nuestro ponente es natural de nuestra vecina tierra burgalesa, en donde recibió el orden presbiteral y desempeñó su ministerio sacerdotal hasta 1993, año en el que se desplazó a la diócesis de Madrid, atendiendo pastoralmente en este momento como capellán del monasterio de Ntra. Sra. de la Visitación de Madrid –más popularmente conocido como el de las Descalzas Reales–, y como consiliario del Centro de Madrid de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) desde 2008.
Su formación académica resulta realmente extraordinaria. Además de sus estudios eclesiásticos, culminados con el grado de doctor en Teología por la Universidad Gregoriana de Roma, posee las licenciaturas en Filología Hispánica y en Germanística, ambas por la Universidad de Valladolid.
Resulta oportuno destacar que don Gerardo pertenece a la Academia Pontificia de Teología, con sede en la Ciudad del Vaticano.
Su faceta docente e investigadora se encuentra plenamente acreditada. Comenzó a desarrollarla en la Facultad de Teología del Norte de España, Sede de Burgos, pasando, posteriormente, a la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso en Madrid, en donde compagina sus labores como catedrático de Teología Sistemática con sus responsabilidades como decano de la Facultad de Teología. Asimismo, ha sido profesor invitado en la Universidad Lateranense de Roma (1998), y en el Instituto de Humanidades Ángel Ayala de la Universidad CEU-San Pablo (2007-).
Su conocimiento de la ciencia teológica resulta realmente amplio. Ha impartido muy diversas asignaturas. Aunque principalmente se ha dedicado a aquellas disciplinas de la Teología que analizan la antropología y la moral de la persona humana, además de la Doctrina Social de la Iglesia, la Mariología, y la Escatología.
El ámbito de su producción bibliográfica del doctor Del Pozo Abejón tampoco resulta menor. Nos encontramos ante un prolífico investigador con 10 libros y más de 70 artículos publicados en revistas especializadas.
Ha escrito de “casi” de todo. Un breve relación temática: sobre san Agustín de Hipona, el papa Benedicto XVI, santa Edith Stein, el papa Francisco, el filósofo Francisco de Suárez, Joseph Ratzinger, san Juan de Ávila, santo Tomás de Aquino; sobre Concilio Vaticano II, diálogo intercultural e interreligioso, Doctrina Social de la Iglesia, Ética y Derecho, Fe y Cultura, Fe y Razón, gracia, inviolabilidad de vida humana, Libertad-Verdad-Bien, libertad religiosa, matrimonio, místicos, Teología bíblica de la creación, Teología y espiritualidad, y un largo etcétera.
Solo les recordaré cuatro títulos:
Lex evangelica. Estudio histórico-sistemático del paso de la concepción tomista a la suareciana (1988). Un clásico.
Comentarios a la “Veritatis Splendor” (BAC, 20022).
Hacia una teología de los santos en J. Ratzinger: Teresa de Lisieux (Universidad San Dámaso, 2013). De deliciosa lectura.
Fe cristiana y ateísmo en el siglo XXI (2015). Como quién dice recién salido del “horno”, junto a otros eminentes investigadores.
Sin duda, sus sabias palabras, al más puro estilo paulino, permitirán enardecer nuestros corazones animándonos a penetrar más aún si cabe en El evangelio de la misericordia en el papa Francisco. Don Gerardo suya es la palabra. Muchas gracias".



En Santander, a 26 de enero de 2016.

lunes, 25 de enero de 2016

Fiesta de la conversión de san Pablo, Patrono de la ACdP. Centro de Santander

El Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) se honra en ofrecer una Misa en la Parroquia del Santísimo de Santander con ocasión de la fiesta de hoy: la Conversión de san Pablo, su santo Patrono.

Incluyo a continuación su monición de entrada:

Buenas tardes.

Celebramos hoy la fiesta de la Conversión de san Pablo, Patrono de la ACdP. Es por ello que el Centro de Santander de la ACdP quiere honrar en esta ceremonia litúrgica a su santo Patrono, recordar a sus miembros que ya gozan de la misericordia de Dios Padre, y dar gracias por las obras de apostolado que desde la ACdP se impulsan.

Que el ejemplo del siervo de Dios Ángel Herrera Oria, paisano nuestro y a la sazón primer presidente de la ACdP y por un par de décadas director de El Debate, el diario más influyente de España, nos sirva de estímulo para amar más y más a Dios, nuestro Señor, dando testimonio en el mundo de Él así como lo realizó san Pablo, recordando que "todo lo puedo en aquel que me conforta".



En Santander, a 25 de enero de 2016.

sábado, 25 de julio de 2015

La ACdP y sus hombres (1939-1975): de la autarquía al desarrollismo. Curso de verano de la ACdP en Santander

Los días 22, 23 y 24 de julio de 2015 se celebró el curso de verano de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), que tradicionalmente tiene lugar en el seminario diocesano de Monte Corbán de la ciudad de Santander, este año titulado La ACdP y sus hombres (1939-1975): de la autarquía a desarrollismo, que ha estado dirigido, como en ediciones anteriores, por el Dr. Luis Sánchez de Movellán

Puedes pinchar aquí para ver la crónica y las fotografías de este interesante curso.
Incluyo también un vídeo resumen elaborado por CEU Media (la parte dedicada a Santander a partir del minunto 5:30):



Quiero destacar algunos de sus actos en los que tuve el honor de participar.

El miércoles día 22 intervine en la inauguración, en una mesa presidida por don Carlos Romero, presidente de la ACdP y de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, por don Andrés Ramos, viceconsiliario nacional de la ACdP, por don Felipe Santamaría, delegado diocesano de Apostolado Seglar, y por el director del curso. Estas fueron mis palabras de bienvenida a los asistentes venidos de toda nuestra geografía española:

"Sr. presidente, caro Carlos; Rvdmo. viceconsiliario nacional, querido don Andrés; Sr. delegado diocesano de Apostolado Seglar, estimado Felipe; Sr. director del curso, amigo Luis; compañeros propagandistas, señoras, señores, amigos todos.
Sirvan mis primeras palabras para darles la bienvenida a Santander en nombre del Centro de Santander de la ACdP. Concretamente a nuestro seminario de Monte Corbán, corazón de nuestra diócesis.
Resulta un auténtico lujo, un año más, que la ACdP elija nuestra ciudad como sede para celebrar su ya más que tradicional curso de verano. En él, propagandistas de toda la geografía nacional gozamos de la oportunidad de recibir una misma formación de extraordinaria calidad académica, y además, y si cabe más importarte, de compartir valiosos encuentros personales que nos sirvan para fortalecen nuestro mismo sentir y obrar en aquellos ámbitos de la vida pública en la que nos movemos.
En esta edición se va a considerar la acción de destacados propagandistas que, entre 1939 y 1975, participaron en la nada fácil empresa de trabajar por el progreso de nuestra sociedad española, a pesar de la difícil situación socio-política por la que atravesó España durante este periodo de nuestra Historia reciente.
Esas personas no pueden dejar de sernos perenne ejemplo de cómo “arrimar el hombro” en la necesidad y de cómo enarbolar complejas tareas sociales. Ellos carecieron de muchísimos medios materiales e, incluso, humanos. Sin embargo, sin dejar de perseverar en sus objetivos, sí disponían de unos valiosos e imponderables recursos: el entusiasmo, el vigor y, sobre todo, la certeza que proporciona la fe, con la confianza de que sus esfuerzos estaban dirigidos a alcanzar un fin si cabe mayor y que supera todo entendimiento humano.
En definitiva, no “tiraron la toalla” en su empeño de reconstruir nuestra herida España, y para ello acudieron a los luminosos criterios que proporciona la Doctrina Social de la Iglesia. Si ellos con tan poco realizaron tanto, ¿qué no podríamos nosotros ejecutar hoy en día con tantas facilidades y medios para seguir trabajando por las personas y la sociedad que nos rodea?
Permítanme rescatar unas reflexiones del siervo de Dios Ángel Herrera Oria, nuestro paisano y a la sazón primer presidente de nuestra centenaria Asociación, que pueden servirnos de acicate para estimular nuestros intelectos y orientar nuestras voluntades dentro del seno de la vida pública española, recobrando así su actualidad a pesar de haber sido pronunciadas en 1946:

“En conjunto las clases altas españolas, hoy como de ordinario en el curso de la historia, no están a la altura de las circunstancias. No veo en ellas una espontánea, honda, continua, eficaz preocupación por levantar el nivel de las clases humildes. Y cuando digo clases altas, siempre coloco en ellas la aristocracia del talento y de la cultura” (1/2/1946).

Y, tres años más tarde, en 1949, decía:

“Lo que urge es formar (…) minorías que, teniendo hambre y sed de justicia en el corazón, y mente moderna iluminada por la doctrina de la Iglesia y por el conocimiento suficiente de la ciencia social, difundan con decisión y valor, con santa libertad evangélica, ante el pueblo, un programa positivo y concreto donde puedan coincidir las innumerables fuerzas que desean en España sinceramente la implantación de un orden social cristiano” (15/3/1949).

No dudo que estas palabras, efectivamente, tocaron y enardecieron el corazón de los protagonistas del curso de verano que esta tarde comenzamos.
Finalizo, excusando la presencia del alcalde de nuestra ciudad. Esta semana se celebran una multitud de eventos con ocasión de la Semana Grande de Santander en honor del apóstol Santiago, no permitiéndole ni acompañarnos ni enviarnos a ningún concejal que le represente. También a nuestro obispo, don Manuel Sánchez Monge, no le resulta posible estar ahora con nosotros, pero sí tendremos el honor de que presida la Misa que posteriormente celebraremos en la capilla de este nuestro seminario diocesano. Quiero también agradecer al comandante naval de Santander el que haya querido estar con nosotros acompañándonos esta tarde.
Quedo a su entera disposición para lo que tengan a bien menester, y no solo durante estos días en los efectivamente trataremos que su estancia en nuestra tierruca les sea agradable y provechosa. Muchas gracias".


El Popular TV Cantabria dedicó un video noticia sobre este primer día del curso, que contiene una breve entrevista al director del curso, Dr. Luis Sánchez de Movellán:


El viernes día 24 de julio me fue encomendada la tarea de presentar al actual director de la revista Razón Española: Dr. Gonzalo Fernández de la Mora y Varela, quien dirigió una ponencia titulada Federico Silva Muñoz: eficacia política y Razón Española:


"Buenas tardes. Continúa nuestro recorrido por algunos destacados propagandistas que entre 1939 y 1975 participaron en la nada fácil empresa de trabajar por el progreso de nuestra sociedad, a pesar de la difícil situación socio-política por la que atravesó España durante este periodo de nuestra Historia reciente.


La persona sobre la que enfocaremos nuestra atención esta tarde desempeñó importantes responsabilidades como propagandista al ser elegido vicepresidente de nuestra Asociación, en la LII Asamblea de Secretarios celebrada el 17 de septiembre de 1960 durante la presidencia de don Alberto Martín-Artajo. Como ustedes ya habrán podido adivinar me estoy refiriendo a don Federico Silva Muñoz.
Don Federico no solo reservó sus talentos para nuestra Asociación, sino que también los emplearía, entre 1965 y 1970, al servicio de nuestra sociedad española desde la cartera ministerial de Obras Públicas, siendo substituido al frente de este ministerio por don Gonzalo Fernández Mora y Mon, ministro entre 1970 y 1974. La fluida cooperación política mantenida entre ambos, les permitió también fraguar una sólida amistad.
Años más tarde, a principios de 1980, don Federico Silva Muñoz constituiría la Fundación Balmes con la finalidad de “contribuir al desarrollo de una concepción del mundo: el humanismo, que es la substancia racional de la filosofía cristiana”.
Desde el seno de esta Fundación se ideó la necesidad de publicar una revista de pensamiento. La íntima relación de amistad consolidada durante las décadas anteriores, llevó a don Federico a encargar a don Gonzalo que diseñase y dirigiera esa revista de pensamiento, que a la sazón se llama: Razón Española, que editaría su primer número en el bimestre octubre-noviembre de 1983.
Así, frente a un humanismo español doctrinalmente desarmado y carente de medios de expresión Razón Española “aspira a rectificar la estrategia dialéctica del humanismo de nuestro país” –afirmará don Gonzalo−, ya que “no es la retórica oportunista y falaz, sino la verdad experimental y racional la que nos hará libres”.
Para hablarnos del protagonista de esta tarde, don Federico Silva Muñoz, a la luz de la titánica labor intelectual enarbolada por don Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, gozamos esta tarde de la autorizada voz del hijo de éste, de quien recogió el testigo –no sin la responsabilidad que ello supone− de la dirección de la revista Razón Española tras su muerte en febrero de 2002.
Nuestro ponente, don Gonzalo Fernández de la Mora y Varela, es licenciado en Ciencias Físicas y esmeró su formación académica en Ohio (USA), donde realizó un master en Ingeniería Eléctrica.
Les destaco algunas de sus responsabilidades que ha asumido y que jalonan su trayectoria profesional: entre 1980 y 1981, director del Centro de Cálculo del Instituto Nacional de Prospectiva; entre 1982 y 2004 forja una dilatada carrera en la División Aeroespacial de SENER INGENIERÍA Y SISTEMAS, S.A.; entre 2005 y 2007 dirige la empresa SEADM dedicada a la química analítica; y actualmente dirige, desde 2007, SEDET: una empresa fundada en cooperación con la multinacional francesa SAFRAN y el Centro Tecnológico Fundación CARTIF, con el objeto de desarrollar un equipo de detección de explosivos destinado a la seguridad aeroportuaria.
Así, en la persona del actual director de Razón Española, nuestro ponente de esta tarde, se encarna la constancia del empresario hecho a sí mismo, la valentía del promotor y la audacia del director de PYME’s dedicadas a la I+D en el área de ingeniería.
No sin acierto don Gonzalo nos acercará a la figura de Federico Silva Muñoz, eficacia política y Razón Española, desde la privilegiada óptica de la amistad que mantuvo con su padre".

Finalmente, el sábado día 25 de julio participé en el acto de clausura, junto al director del curso y el secretario general de la ACdP, don Antonio Rendón-Luna y de Dueñas, interviniendo en primer lugar:


"Sr. secretario general de la ACdP, Sr. director del curso, compañeros propagandistas, amigos todos.
Finalizan, tristemente, los trabajos y las reflexiones de este intenso curso en las que hemos abordado la figura de aquellos propagandistas que se erigen en perenne ejemplo de cómo “arrimar el hombro” en la necesidad y de cómo enarbolar y sacar a delante complejas tareas sociales, tan necesarias en nuestra España de entre 1939 y 1975.
Agradezco muy sinceramente a cada uno de los ponentes sus interesantes aportaciones, sin ellas la altura académica de este Curso de Verano no se vendría consolidando año tras años; a los presidentes de mesa por sus elaboradas presentaciones y por moderar prudentemente el coloquio posterior.
Y muy especialmente les agradezco a todos ustedes su asistencia al Curso. Vienen desde nuestra rica y abigarrada geografía nacional hasta nuestra ciudad de Santander para recibir esta formación que la ACdP nos proporciona, lo que sin duda puede suponer un importante esfuerzo, causa que nos estimula para intentar hacer lo más agradable posible su estancia entre nosotros. Su particular participación personal en los coloquios, en los momentos de descanso, durante la fraternal conversación de las comidas y de las visitas fuera del horario académico permite que el tono humano que se respira sea especialmente nutritivo para cada uno de nuestras personas.
Quiero recordarles que ustedes, y un servidor, en razón de nuestro ser propagandista nos incluimos en lo que nuestro primer presidente, el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, señalaba como “clases altas”, esto es: “la aristocracia del talento y de la cultura”.
O, lo que es lo mismo, las siempre necesarias minorías hambrientas y sedientas de justicia, que tienen como referencia de acción los criterios de la Doctrina Social de la Iglesia, y que gracias al empleo de los talentos intelectuales y sociales trabajan por acercar al momento presente “un orden social cristiano”.
En cuanto vuelvan a sus hogares, comienza de nuevo la misión en nuestros Centros y con nuestros compañeros propagandistas, bien sabemos que “Omnia possum in Eo qui me confortat”.
Reiterando mi gratitud a cada uno de todos ustedes, felicitémonos por el resultado de este Curso a la espera de otros muchos más. Buen viaje y no dejen de tener un pedacito de Cantabria en sus corazones".


Santander y 25 de julio de 2015, solemnidad del santo apóstol Santiago, Patrono de España.