El pasado 21 de enero el Parlamento de Cataluña aprobaba la posibilidad de que adolescentes de 16 años pudieran abortar sin la autorización de sus padrea, a pesar de ser menores de edad, tal como establece la Ley en la actualidad. Esta noticia, rayando el absurdo y lo esperpéntico, sin duda, no nos dejó indiferente a nadie en la Sociedad catalana.. Por aquel entonces, reflexionaba lo siguiente:
Los hombres estamos dotados de la facultad de la inteligencia, que nos permite conocer la realidad que nos rodea y la verdad que de ella se desprende. Por eso decimos que el hombre es un ser inteligente, y como definía Aristóteles, un "animal racional". Para regular la convivencia de los hombres en Sociedad redactamos las Leyes, las cuales son expresiones de nuestra inteligencia, de nuestra razón, ya que con ellas interpretamos las verdades contenidas en las realidades que conforman nuestra vida en Comunidad, en Sociedad.
Pues bien, ante este caso de autorización de aborto a las adolescentes sin el permiso de sus padres, los legisladores (que son los que redactan las Leyes, ¿conforme a la razón y al sentido común?, tal como decíamos arriba) están presuponiendo una madurez, y, por tanto, una racionalidad que un adolescente no posee por naturaleza. El adolescente, por definición, es el que está en desarrollo, en continuo cambio ya sea afectivamente, en sus sentimientos, o en sus procesos cognoscitivos, en su madurez intelectual. Por lo tanto, los legisladores están otorgando unas facultades que el adolescente "per se" no puede llegar a poseer, porque su manera de interpretar la vida es netamente subjetiva y muy poco objetiva porque aún no ha madurado. Dejará de ser adolescente en el momento de madurar.
Otra acción más de esos legisladores, es negar la madurez que se les supone a los padres, porque, aunque sea ya solo por edad tienen más capacidad de decisión y de "coger el toro por los cuernos" que sus hijos. Con esa resolución legislativa se les priva de la autoridad que los padres poseen, favoreciendo así, que el Estado, intervenga cómo debe estructurarse la composición de las familias, esencial y primer elemento de la Sociedad.
Por lo tanto, esos legisladores nos quieren confundir, nos quieren "hacer tontos", nos quieren engañar proponiéndonos "una realidad opuesta" a la que tú y yo vivimos. Asi, dotan de autoridad, madurez y razón a aquel, el adolescente, que aún no es capaz de desarrollar ni ejecutar. Y privan de esa autoridad, madurez y razón a aquellos, que en razón de sus condición de padres, poseen. Esa Ley, es una Ley absurda, no es conforme a la razón, no es una Ley propia del hombre, por lo que no es una auténtica Ley.
Pues bien, esta semana pasada, nuestra Ministra de Igualdad ha adelantado las pautas de la futura Ley del aborto, auténtica revolución de sinrazones comparada con la de 1985. Entre esas pautas está la medida que he comentado arriba: la de no penalizar a las adolescentes de 16 años en adelante que quieran abortar sin el permiso de sus padres, cosa que como hemos demostrado es una medida irracional, por lo que esta medida no puede ser una auténtica Ley. Otra medida es la del aborto libre hasta las 14 semanas, tremenda salvajada que denota el fracaso cultural hacia donde va nuestra Sociedad, a saber, hacia la cultura de la muerte, que no defiende lo más sagrado y valioso que tenemos: nuestra Vida.
En Barcelona, a 10 de marzo de 2009.
Los hombres estamos dotados de la facultad de la inteligencia, que nos permite conocer la realidad que nos rodea y la verdad que de ella se desprende. Por eso decimos que el hombre es un ser inteligente, y como definía Aristóteles, un "animal racional". Para regular la convivencia de los hombres en Sociedad redactamos las Leyes, las cuales son expresiones de nuestra inteligencia, de nuestra razón, ya que con ellas interpretamos las verdades contenidas en las realidades que conforman nuestra vida en Comunidad, en Sociedad.
Pues bien, ante este caso de autorización de aborto a las adolescentes sin el permiso de sus padres, los legisladores (que son los que redactan las Leyes, ¿conforme a la razón y al sentido común?, tal como decíamos arriba) están presuponiendo una madurez, y, por tanto, una racionalidad que un adolescente no posee por naturaleza. El adolescente, por definición, es el que está en desarrollo, en continuo cambio ya sea afectivamente, en sus sentimientos, o en sus procesos cognoscitivos, en su madurez intelectual. Por lo tanto, los legisladores están otorgando unas facultades que el adolescente "per se" no puede llegar a poseer, porque su manera de interpretar la vida es netamente subjetiva y muy poco objetiva porque aún no ha madurado. Dejará de ser adolescente en el momento de madurar.
Otra acción más de esos legisladores, es negar la madurez que se les supone a los padres, porque, aunque sea ya solo por edad tienen más capacidad de decisión y de "coger el toro por los cuernos" que sus hijos. Con esa resolución legislativa se les priva de la autoridad que los padres poseen, favoreciendo así, que el Estado, intervenga cómo debe estructurarse la composición de las familias, esencial y primer elemento de la Sociedad.
Por lo tanto, esos legisladores nos quieren confundir, nos quieren "hacer tontos", nos quieren engañar proponiéndonos "una realidad opuesta" a la que tú y yo vivimos. Asi, dotan de autoridad, madurez y razón a aquel, el adolescente, que aún no es capaz de desarrollar ni ejecutar. Y privan de esa autoridad, madurez y razón a aquellos, que en razón de sus condición de padres, poseen. Esa Ley, es una Ley absurda, no es conforme a la razón, no es una Ley propia del hombre, por lo que no es una auténtica Ley.
Pues bien, esta semana pasada, nuestra Ministra de Igualdad ha adelantado las pautas de la futura Ley del aborto, auténtica revolución de sinrazones comparada con la de 1985. Entre esas pautas está la medida que he comentado arriba: la de no penalizar a las adolescentes de 16 años en adelante que quieran abortar sin el permiso de sus padres, cosa que como hemos demostrado es una medida irracional, por lo que esta medida no puede ser una auténtica Ley. Otra medida es la del aborto libre hasta las 14 semanas, tremenda salvajada que denota el fracaso cultural hacia donde va nuestra Sociedad, a saber, hacia la cultura de la muerte, que no defiende lo más sagrado y valioso que tenemos: nuestra Vida.
En Barcelona, a 10 de marzo de 2009.
Publicado en España liberal y en Cope.es.