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sábado, 8 de mayo de 2010

"La autonomía no es soberanía". A propósito del Estatuto de Autonomía de Cataluña y el concepto de "Nación"

A propósito del Estatuto de Autonomía de Cataluña -recurrido entre otros por el Defensor del Pueblo (menos mal que también lo ha recurrido esta Institución que, valga la redundancia, defiende al Pueblo, porque si no, toda la "culpa" sería del Partido Popular, ¿no?), y del que recientemente el Tribunal Constitucional no ha "podido" determinar si es o no constitucional- y, concretamente, sobre la discusión sobre el concepto de "Nación" que en ese Estatuto aparece, me gustaría presentarte, amable lector, un brevísimo texto de una Sentencia del Tribunal Constitucional (4/1981, de 2 de febrero). Estoy seguro que el plenario del este Alto Tribunal tiene presente su jurisprudencia pero por si las moscas lo rescato. Ahí te lo dejo, por si aclara algo el asunto. Las negritas son mías. Y dice así:
"7. El principio de Autonomía de los Entes Locales tiene, pues, sus límites. La Constitución Española (artículos 1 y 2) establece la unidad de la nación española, traducida en una organización: el Estado. Los órganos centrales del Estado no ejerce todo el poder público, porque la CE prevé una distribución vertical de poderes (artículo 137). Así, pues, la autonomía no es soberanía. No puede oponerse al principio de unidad. De ahí que el artículo 137 CE circunscriba el ámbito de los poderes autónomos de provincias y municipios a la "gestión de sus respectivos intereses".".
En Santander, a 8 de mayo de 2010.

sábado, 29 de agosto de 2009

Zapatero prefiere "la juventud sobre la experiencia". Peces-Barba

Gregorio Peces-Barba Martínez, en una Tribuna libre publicada en el diario El País realiza "Un compendio de errores y engaños" sobre la situación política actual en España. Rescato, para ti, el fragmento donde el catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid reflexiona críticamente -¡y he ahí lo llamativo y sorprendente!- sobre algunas de las futuras medidas legislativas del gabinete de Rodríguez Zapatero (aborto, Estatuto de Autonomía de Cataluña).

Al final, don Gregorio cuestiona la preferencia del Presidente del Gobierno "de la juventud sobre la experiencia". ¿Será esto un aviso para navegantes, un vaticinio o una condena? Sea lo que sea, parece insinuar la recomendación de que en las tareas de decisión política la juventud es mala consejera y que la madurez.y la experiencia ejercitan la prudencia, virtud propia para una eficaz y eficiente acción política. ¿No recuerda esta insinuación de Peces-Barba a la doctrina de la "Pedagogía de la audacia" de Ángel Herrera Oria?

Sin más dilación, os dejo ya con las reflexiones de Peces-Barba:

"En el debe de los socialistas están, a mi juicio, unas valoraciones muy desacertadas e inexactas del ministro de Justicia, que me gustaría atribuir más a despiste que a ignorancia, casi imposible en un profesor de Derecho Constitucional como Francisco Caamaño. Me sorprendió que dijera, en declaraciones veraniegas a la prensa, que la no participación de médicos u otros facultativos en la realización de interrupciones voluntarias del embarazo, no podía ser objeción de conciencia sino desobediencia civil, y que el reconocimiento de una objeción de conciencia sólo puede provenir de la Constitución o de la ley, supongo que se refería a ley orgánica.

Reconozco que me desconcertaron afirmaciones tan categóricas y al tiempo tan faltas de fundamento. No puede desconocer que en la despenalización del aborto vigente (por la aprobación de un nuevo artículo bis del Código Penal) no la ley, pero sí el último fundamento jurídico de la sentencia que resolvió el recurso de 50 parlamentarios del PP, reconoció la objeción de conciencia de médicos y otros sanitarios que se negasen a intervenir en el proceso. Esta excusa para no obedecer una obligación general está vigente y se aplica con normalidad. Igualmente sorprendente fue la afirmación de que sólo la Constitución y la ley podían crear la objeción de conciencia, cuando hemos visto que el mismo caso desmiente su afirmación y señala una laguna, producto de un olvido o de un desconocimiento.

En ambos casos me inquieta la situación, que extiendo a otros problemas referentes al mismo proyecto. Por un lado me gustaría que no se consumase el error de evitar la consulta (no la autorización) a los padres, que ayudaría a impedir tensiones e incomunicaciones familiares innecesarias. Por otro lado, si el desconocimiento de la sentencia señalada es más general, me inquieta que en ella se reconocieran derechos al nasciturus y que no se haya pensado en solucionar el tema en una ley de plazos, donde en el periodo general de autorización para interrumpir el embarazo quedarían en suspenso y sin efecto los "derechos del nasciturus".

Además, parece que el ministro de Justicia, en su anterior condición, negoció la reforma del Estatuto Catalán, aunque bajo el criterio presidencial de que "lo que aprobéis en Cataluña lo aprobaremos en Madrid". Como este tema tiene sus claroscuros y sus interpretaciones pluriformes, quizás debieron cuidarse más los temas de constitucionalidad en origen, para evitar que quede mucho tajo para el Tribunal Constitucional.

En la preferencia del presidente del Gobierno de la juventud sobre la experiencia, está quizás el error más de fondo que ha podido propiciar estos lodos. Exilios externos como los de Jáuregui o López Aguilar, o internos como el de Jesús Quijano o Caldera, tienen sin duda mucho que ver con la bisoñez con la que se toman algunas decisiones".

Si quieres leer el artículo entero puedes pinchar aquí.

En Barcelona, a 29 de agosto de 2009.

miércoles, 22 de julio de 2009

"Tú tienes un problema", Ridao a Zapatero

Las recientes y, en mi opinión, escandalosas declaraciones de Joan Ridao en el artículo Victoria Prego me han dejado perplejo, admirado, entristecido e indignado al tiempo.

Estoy perplejo de la habilidad política de los "jóvenes póliticos" de ERC durante la negociación de la financiación autónomica. Desde el principio Ridao y Puigcercós tuvieron claro lo qué querían alcanzar (tenían marcado un objetivo: conseguir para Cataluña el máximo posible, y un poco más, de la partida económica en la financiación autonómica) y cómo alcanzarlo (tenían un plan diseñado: presionar al Presidente del Gobierno amenazándole con no apoyarle en la próxima votación de la Ley de Presupuestos del Estado -¡qué sepamos!-). Ellos no perdían "nada", saben que el Presidente del Gobierno necesita apoyos cómo sea para sacar a delante sus proyectos legislativos (especialmente desde que el PNV le apartó su confianza). Y nuestro Presidente está dispuesto a "comprar" esos votos aunque sea dotando de mayor partida económica a Cataluña en proporción con el resto de España. ¡Ojo!, que para nada me parece ilegítima la estrategia de Ridao. Él lucha y pelea por lo que considera suyo: lo mejor para Cataluña. Negocia. Hace uso de las palabras. Utiliza democráticamente los medios que tiene a su alcance -los votos- para obtener su objetivo. ¡Esto es loable! Pero lo malo es que sólo piensa en una Cataluña independiente de España.

Estoy admirado por ser los líderes de ERC, y no los de la Generalidad de Cataluña, los que directamente negocian con el Gobierno de nuestro país sobre la financiación autónomica (entiendo que la que afecta a Cataluña). Pero lo sorprendente es que una vez que ERC y el Presidente del Gobierno se ponen de acuerdo TODA la financiación autonómica estatal se resuelve y está lista para ser pública y acordada por todas las Comunidades Autónomas. ¿Puede un partido político como ERC, que sólo tiene presencia en una Comunidad Autónoma, poner en jaque la política económica del España? Parece que sí, o al menos nuestro Gobierno le está otorgando esa responsabilidad.

Estoy entristecido porque nuestro Presidente del Gobierno ha cedido a las pretensiones de ERC. Estoy entristecido porque el líder de nuestra nación se ha "dejado" engañar y presionar por "un puñado de votos". Estoy entristecido porque consideraba que "Solbes era el problema" (¿acaso Salgado era la solución?, ¿el déficit público es mejor estrategia que el equilibrio presupuestario?). Estoy entristecido porque al parecer con sus decisiones, nuestro Presidente, no busca el Bien común, ni siquiera el Bien general, sino satisfacer sus propios intereses y pretensiones políticas.

Estoy indignado porque la financiación autonómica, "satisface" (es un decir, porque la saca de las Comunidades Autónomas no tiene fondo...) a unas pocas Autonomías (entre Andalucía y Cataluña se llevan el 56% del "pastel"). Menos mal que ninguna de ellas votó en contra en la última reunión de la Mesa de Política Financiera Autonómica, porque ir contra este Proyecto de Financiación Autonómica era quedarse sin financiación, o ¿era quedarse sin las migajas del banquete?

En Barcelona, a 22 de julio de 2009

Publicado en cope.es.

sábado, 18 de julio de 2009

Actitud del Tribunal Constitucional ante el fallo del recurso al Estatuto de Cataluña

No me he resistido a rescatar para nuestra memoria este Editorial de El Mundo de hoy. Las negritas son mías. ¡Se esperan comentarios!

10 Magistrados (del TC) que no merecen ninguna piedad.

LOS MIEMBROS del jurado que aparecen en la famosa película de Sidney Lumet, Doce hombres sin piedad, tienen en sus manos la decisión sobre la vida de un hombre que puede ir a la silla eléctrica. El veredicto es muy difícil porque los hechos no están claros, pero cumplen con su obligación tras un apasionado debate. La realidad no imita a la ficción, porque los 10 magistrados del Alto Tribunal que tienen que fallar sobre el recurso del PP contra el Estatuto de Cataluña que puede matar a la España constitucional llevan tres años deliberando, sin llegar a ninguna conclusión.

EL MUNDO publica hoy que la precaria mayoría de seis a cuatro construida sobre el último borrador de la sentencia se ha roto el pasado lunes. Ese día, la ponente Elisa Pérez Vera presentó la última versión del tercer borrador, del que había suprimido más de 100 páginas de fundamentos jurídicos. Varios magistrados se opusieron a la eliminación de esa parte, que, según su parecer, desnaturalizaba el fallo al privarle de criterios interpretativos.

Los atónitos letrados del Constitucional se han enterado de que la presidenta María Emilia Casas no tiene «ninguna prisa» en rehacer ese tercer borrador que refuerce los fundamentos jurídicos de la sentencia. Ello impedirá con toda probabilidad que el fallo esté listo a finales de este mes, como estaba previsto y se había filtrado en algunos medios de comunicación.

¿Habrá sentencia en septiembre? ¿Tal vez en octubre? ¿O antes de las Navidades? Nadie se atreve a pronosticar una fecha, ya que el retraso del Constitucional ha superado todas las previsiones. Baste un solo dato: su presidenta María Emilia Casas y otros tres miembros finalizaron su mandato legal en enero de 2008, pero ahí siguen. Ni PSOE ni PP se atreven a iniciar los trámites de renovación del Constitucional para no provocar nuevas demoras en este asunto.

Estamos sencillamente ante un flagrante incumplimiento de las obligaciones institucionales por parte de estos 10 magistrados, que, en lugar de dar ejemplo de responsabilidad, están demostrando una incapacidad vergonzosa para estar a la altura de las elevadas funciones que tienen encomendadas.

Mientras ellos siguen ajenos a «la agenda política», como dijo hace unas semanas María Emilia Casas, el Parlamento de Cataluña ha aprobado una Ley de Educación que impide a los padres educar a sus hijos en castellano y el Consejo de Política Fiscal ha dado luz verde al nuevo modelo de financiación autonómica, dictado y condicionado por el Estatuto de Cataluña.

Tres años después de su aprobación como ley orgánica por el Parlamento, el Estatuto se ha plasmado en decenas de leyes y decretos de la Generalitat de Cataluña en todos los ámbitos: del comercio a la enseñanza, de la justicia a la organización territorial. Cada día que pasa se hace más difícil deshacer este corpus legal basado en el Estatuto, que va impregnando progresivamente los comportamientos de la sociedad catalana.

La información que hoy publica EL MUNDO apunta a que los magistrados del Tribunal Constitucional llevan muchos meses trabajando en una sentencia interpretativa, que declararía inconstitucionales unos pocos de los 114 artículos recurridos por el PP, pero establecería unos criterios jurídicos para interpretar los demás dentro de la Constitución.

En este sentido, la última ponencia consideraba que la utilización del término «nación» en el preámbulo del Estatuto de Cataluña no es inconstitucional porque se trata de la expresión de un sentimiento que no surte efectos jurídicos. Tampoco declaraba inconstitucionales los artículos referentes al uso obligatorio del catalán en la enseñanza y en la Administración autonómica, precisando que ello debe ser compatible -menuda tomadura de pelo- con el respeto al uso del castellano.

Si el fallo del Constitucional se produce en estos términos, estaremos ante un fraude jurídico en toda regla, ya que no es posible dejar al albur de la interpretación decenas de artículos del Estatuto que contradicen abiertamente y de manera expresa lo que dice nuestra Carta Magna. Por ejemplo -para muestra un botón-, el artículo 110, que señala que las normas de la Generalitat prevalecerán sobre las del Estado en materia de competencias exclusivas, lo que supone cuestionar el principio de soberanía nacional que fundamenta la Constitución española.

Si los jueces del Constitucional no llaman a las cosas por su nombre para no quedar mal ante el Gobierno de Zapatero y sus aliados nacionalistas, van a abrir un nuevo periodo de incertidumbre en el que el propio Tribunal tendrá que dirimir durante años continuos recursos contra las leyes y disposiciones de la Generalitat.

Más les valdría hacer una sentencia clara y coherente con los principios que han jurado o prometido defender. Pero no hay razones para ser optimistas. Los tres años transcuridos ya indican el escaso entusiasmo del Alto Tribunal por mojarse en un asunto del que depende el modelo de Estado. La falta de prisa de María Emilia Casas sugiere que sigue apostando por camuflar la inconcreción en los hechos consumados. Estos magistrados no merecen, pues, ninguna piedad y se habrán ganado los peores reproches si, además de hacer su trabajo tarde, terminan haciéndolo así de mal.

lunes, 27 de abril de 2009

¿Sobra la Constitución o sobra quién quiere saltar por encima de ella?

Los clásicos definen la Ley como expresión ordenada de la razón, a la sazón facultad que singuraliza al hombre de los animales y medio por la cual conocemos y entendemos la realidad. Los hombres pensaron y redactaron Leyes que regularan su convivencia atendiendo a la necesidades personales y salvaguardando el Bien Común, elemento básico y mínimo que garantiza la Paz y la Felicidad... ¡o al menos esto es lo que afirma el sentido común y las clases de Filosofía del Derecho de algunas facultades!
Desde la Antigüedad hasta nuestros días las Constituciones ocupan un destacado puesto al permitirlas ser la inspiración del resto de Leyes humanas, asegurando así la bondad de nuestro ordenamiento jurídico.
Recientemente he podido saber que el responsable de Política Lingüística de la Generalitat de Cataluña ha declarado que le sobra la Constitución Española (fundamento principial del ordenamiento jurídico de nuestra joven Democracia), en el sentido que por "culpa" de ella el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma de Cataluña está limitado y "obligándole" a multar al menos a un 1% de los comerciantes que no rotulan sus escaparates en lengua catalana. Estoy seguro que si has llegado hasta aquí estarás pensando... ¡esto es absurdo! ¡Esperpéntico! ¡No tiene ni pies ni cabeza!
Por todos es conocido que en Cataluña conviven hasta nuestros días dos lenguas que proceden de un mismo idioma, a saber, el latín; ya sabes que son el catalán y el castellano. Nuestra Carta Magna establece que la lengua oficial de España es el castellano y en Cataluña, en virtud de su riqueza cultural manifestada por su noble lengua, además, el idioma cooficial es el catalán. Dicho esto, ¿es posible que la Constitución, en razón de lo expuesto anteriormente, limite la potencialidad comunicativa del catalán frente al español? Entiendo que no, porque por ahí creo que van los tiros. Este responsable político tiene en la cabeza que en Cataluña sólo se debe hablar catalán (por eso ordena multar a quien no rotula sus escaparates en esta lengua) porque Cataluña no tiene nada que ver con España (donde sí se habla castellano), y el único modo de hacer ver esta realidad es "cargándose" la Constitución erigiendo al tiempo el reformado Estatuto de Autonomía, que aún sigue recurrido, que afirma que el catalán es la lengua oficial de la Comunidad Autónoma.
Una última cosa. Este responsable político posee un cargo público gracias a la existencia de un ordenamiento jurídico constitucional que justifica la presencia de ese puesto de trabajo. Considero justo que como trabajador público, que en su momento juró/prometió defender la Constitución, qué es presente su dimisión porque ya no confía en las bondades sobre las que se fundamente nuestro sistema de convivencia social.
En Santander, a 27 de abril de 2009.
Publicado en Cope.es y en España liberal.

sábado, 10 de enero de 2009

¿Para qué el IEC cambia la definición de matrimonio?

Recientemente leí que el Instituto de Estudios Catalanes se honraba en ser el primero en reelaborar la definición del término "matrimonio" de su Diccionario. La definición anterior decía que el matrimonio es la "unión legítima entre un hombre y una mujer". La nueva no completa la anterior, sino que sus palabras la rediseñan al afirmar que es la "unión legítima entre dos personas que se comprometen a llevar una vida en común establecida mediante ritos o formalidades legales". ¿Qué habrá cambiado en el matrimonio para qué lo que antes era hoy ya no lo sea?

¿Para qué los miembros del IEC toman esta torpe decisión? ¿Cómo es posible que sus excelentes intelectuales se hayan dejado influir y engañar por la ideología del subjetivismo para desempeñar sus tareas científicas? ¿Acaso no saben que su labor no es definir la realidad según su parecer sino de acuerdo con lo que esa realidad es? ¿No querrán forzar un progresivo cambio de nuestra percepción de la realidad (y consecuentemente de nuestras tradiciones) alterándola por medio de sus novedosas definiciones?

Con esta aptitud la Filología ha "declarado" la guerra a la Metafísica, aunque hay que decir que en este caso la Filología está siendo el instrumento de una ideología, y no de una sana filosofía de vida. ¿La fuerza de las palabras puede alterar la realidad? Nosotros podemos decir que "lo blanco" es negro. Pero, realmente "lo blanco" ¿ha dejado de ser blanco? ¿"Lo blanco" puede cambiar tan solo porque yo quiera que sea negro? ¿Puede mi caprichosa voluntad modificar la realidad? Rotundamente las respuestas son "No". Porque si mi voluntad tuviera ese poder, entonces yo podría decidir ahora que ya no haya crisis económica. Y siguiendo con este razonamiento, la crisis económica ya no sería tal sino crecimiento negativo, deceleración de la producción, etc., pero nunca crisis económica.

No hay más ciego que aquel que no quiere ver. La vida no es tan complicada. El matrimonio es lo qué es, y flaco favor realiza la ciencia filológica al intentar modificarlo definiéndolo de otro modo. Señores, no me parece tan difícil contemplar las maravillas de la realidad que nos rodean, conocerlas tal cuál son y disfrutar de ellas; ya que están ordenadas para nuestro bienestar.

En Barcelona, a 10 de enero de 2009.

Publicado en Cope.es y en España liberal.

martes, 25 de noviembre de 2008

Casablanca de Llobregat I

Políticamente incorrecto... pero por suerte o por desgracia, se empieza a parecer a la realidad que en Cataluña se vive.
¡Buen martes!



Hoy, desde la villa y corte de Madrid, a 25 de noviembre de 2008.

viernes, 7 de noviembre de 2008

El castellano ¿es realmente lengua oficial en Cataluña?

El viernes pasado (31 de octubre) escuché en la radio la entrevista a un comerciante de un barrio barcelonés, que lleva más de 30 años sacando con esfuerzo su negocio, ¡vamos un veterano! El motivo de la entrevista fue que las Autoridades que regulan las actividades comerciales de la Generalidad de Cataluña habían enviado una amonestación por no rotular su escaparate y lo que en él se contiene exclusivamente en lengua catalana, obligación que, según decía, no estaba dispuesto a cumplir.

¿Por qué debo invertir un dinero que no tengo -se preguntaba- si el español es la lengua de España? Porqué Cataluña es España, ¿no? Por tanto, -continuaba- estoy obligado a rotular en castellano y no sólo en catalán. Otro cantar -reflexionaba- sería si quisiera llegar a más personas aún, ampliando así mi estrategia de márketing y rotulase también en catalán en virtud de que es el idioma co-oficial de esta Comunidad Autónoma. Este sencillo comerciante denunciaba que la Generalidad subvencionaba a los negocios que rotulaban específicamente en la lengua de Jacinto Verdaguer o de Ramón Llulio. ¿A eso se le llama promoción del "català" o "apartheid lingüístico"? O estás con nosotros o estás contra nosotros. No nos engañemos, és es la filosofía de fondo..

La carta especificaba que si no cumplía con el requerimiento de las Autoridades Autonómicas -seguía contando el el comerciante- se le castigaría con una sanción económica "de carácter indeterminado" por el momento... Este madrileño, afincado desde su juventud en Barcelona, con hijos y nietos catalanes de nacimiento y sentimiento, confesaba indignado que estaba dispuesto a abandonar con dolor -como si de un auto-exilio se tratase- la ciudad condal, donde ha vivido muchísimos años. Pero si le obligaban "por decretazo" o "por cojones (¡con perdón!)" a rotular solamente en catalán su negocio y el género con que comercia se vería moralmente, por principios y "fidelidad" a la Constitución, obligado a tomar esta decisión.

Reflexionemos hasta donde están dispuestos a llegar las pretensiones "secesionistas" de las Autoridades catalanas de querer diferenciar Cataluña de España, aunque sea por el momento por el uso de las distintas lenguas. En Cataluña sólo se debe hablar catalán y en España, castellano. Por tanto, Cataluña no es España. Esta "verdad" es lo único que "tienen" en la cabeza los nacionalistas radicales que por desgracia hoy gobiernan en Cataluña y toman decisiones muy a pesar del pueblo catalán, que generalmente siempre piensa como sus gobernantes. Y como ejemplo, lo último: las dotaciones "astronómicas" económicamente hablando que el Sr. Carod ha otorgado a distintas asociaciones en el extranjero "para mejorar" la imagen de Cataluña en el extranjero y a "delegaciones" de Cataluña con las que se colocan los primeros cimientos de auténticas embajadas de una Cataluña como Estado soberano independiente de España.

En Barcelona, a 7 de noviembre de 2008.


Publicado en España Liberal y en Cope.es.

martes, 4 de noviembre de 2008

¿Delitos o faltas por injurias a la Corona?

El pasado miércoles 29 de octubre la Audiencia Nacional absolvió a un grupo de jóvenes nacionalistas catalanes que quemaron fotografías de Sus Majestades los Reyes de España durante una serie de actos de caracter nacionalista radical independentista.

En un principio acudieron a la Audiencia Nacional imputados por la Fiscalía del Estado por un supuesto delito de injurias a la Corona. Sin embargo, ¡sorprendentemente! esa misma Fiscalía retiró la acusación de delito, reduciéndola a una mera falta. ¿Esta decisión ha sido influida quizás por el Fiscal General del Estado, el Sr. Conde Pumpido, que debe pleitesía a las necesidades del Poder Ejecutivo? Y, como la Audiencia Nacional no es competente para juzgar faltas, en consecuencia el juez de turno ha tenido que absolver a ese nutrido grupo que durante la vista estuvo desafiando la autoridad del poder judicial.

Pero lo que aquí quiero reflexionar contigo, amigo lector. ¿Para qué tanto odio proyectado sobre la Institución Monárquica? ¿Acaso no es la garante de nuestro sistema democrático? ¿Qué se quiere demostrar con tanta violencia? Quemar unas banderas españolas y unas fotografías de Los Reyes es demostrar mucho más que una repulsa a la Monarquía como la Institución más alta de nuestro sistema democrático. Despreciar esos símbolos es no entender nada de lo que significa la democracia constitucional plenamente.

Esos jóvenes envalentonados hicieron arder banderas y fotos no son sino víctimas de un "lavado de cerebro" a los que se les ha hecho creer que despreciar a la Corona le otorgará mayor "libertad" y "poder", cuando quienes son los realmente beneficiarios de sus comportamientos son los radicales nacionalistas catalanes que manipulan como títeres a inocentes jóvenes a los que es fácil llenar sus inquietos espíritus de grandes ideales: libertad, autonomía, grandeza, honor, poder.

En el fondo estos jóvenes son instrumentos que sirven, sin ellos saberlo, a personajes más pérfidos que buscan su sólo interés. ¿Qué medida de presión habrán ejercido sobre La Moncloa para que haya "ordenado" a la Fiscalía General del Estado para que reduzca este delito, que denigra la más alta Institución del Estado, la Corona, a mera falta? Siempre hay manos negras ocultas, pero con decisiones como estas se manifiesta, una vez más, la dependencia del poder judicial del poder ejecutivo.

En Barcelona, a 4 de noviembre de 2008.


Publicado en España liberal.

martes, 28 de octubre de 2008

El coche fantástico del Presidente del Parlamento de Cataluña

Es vox populi que el Muy Honorable Presidente del Parlamento de Cataluña, el Sr. Benach decidió introducir una serie de "extras" en su "modesto" coche oficial necesarios para desempeñar sus labores políticas (reposapiés, escritorio, televisión, mp3, ¿grifo de cava?, etc.)... por el módico precio de algo más de 9.000 €. ¡Vergonzoso! ¿Puede el segundo hombre de la Vida Pública catalana malgastar el dinero que tú y yo pagamos con nuestros impuestos? Algo me dice que no. Más bien, al contrario. Precisamente porque ostenta tan alto cargo ha de ser de los primeros en predicar con el ejemplo, especialmente en estos tiempos de crisis.

Las tareas políticas orientadas al servicio de los ciudadanos han de caracterizarse por la excelencia de su gestiones, por la prudencia de sus decisiones, por la oportunidad de satisfacer las necesidades de los ciudadanos a los cuales hay que escuchar -para ello hay que hablar con ellos, poniéndose a su nivel, y creo positivamente, que muy pocas personas pueden permitirse el lujo de gastar 9.000 € en "extras" en sus coches-, y por la capacidad de empatizar con las dificultades de las personas.

Es cierto que hoy el Sr. Benach ha pedido disculpas. Pero, ¿qué valor tiene? ¿No se le supone cierta capacidad de decisión en la administración de los Bienes Públicos? ¿No hubiese valido más no haber incorporado esos "extras"? Con esta actitud seguramente ha perdido autoritas entre sus votantes y ha acumulado mayor malestar entre el resto del electorado catalán. ¡Una lástima! ¡Esto es el paradigma de persona pública! ¡Qué pena! Os dejo con un breve vídeo que lo resume.





En Barcelona, a 28 de octubre de 2008.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Acció per la Democràcia

El pasado martes, 30 de septiembre, en el Colegio de Abogados de Barcelona tuvo lugar el acto de presentación de una iniciativa de modificación de la Ley electoral, que busca, concretamente, una elección directa de los diputados, representantes del pueblo. Esta propuesta de reforma está representada por la plataforma cívica Acció per la Democràcia con Josep Miró i Ardévol a la cabeza.

Os transcribo dos párrafos de su web que resumen sus intereses:
Acción por la Democracia es una iniciativa surgida de la sociedad civil de naturaleza plural, e independiente de toda organización. Las personas que se reunen en ella lo hacen con una única finalidad: trabajar para modificar la ley electoral de Cataluña, con el fin de conseguir una nueva legislación que garantice la elección directa del diputado en el marco de la proporcionalidad a la que obliga la Constitución Española, y a su vez que establece una serie de obligaciones del elegido, diputado o regidor, en relación a los electores, dirigidos a conseguir una vinculación a lo largo de los cuatro años, información y posibilidad de hacer llegar la voz de sus electores al candidato elegido. En definitiva consideramos un imperativo categórico el traspaso del peso actual a las direcciones de los partidos en la elección de los diputados a los ciudadanos, como una condición necesaria para mejorar la calidad de nuestra democracia. Acción por la Democracia limita su actuación a este único objetivo en términos que establece el Manifiesto (véase la sección Manifiesto en las pestañas superiores) y os emplaza a participar activamente en este cambio, tanto a través de los actos y las reuniones de trabajo como de la página web.
Esta propuesta cívica es ciertamente muy interesante y digna de consideración. Si lo pensamos bien, esta plataforma sale al quite ante una sociedad catalana que se caracteriza actualmente por su baja participación electoral y su alta abstención a la hora de ir a elegir a sus representantes. Acció per la Democràcia, con gran dosis de pedagogía, quiere estimular a la sociedad (concretamente a la catalana, aunque tiene vocación de abarcar a la nacional) a involucrarse en la vida política. Quiere hacer ver la importancia que tiene para cada uno de los ciudadanos el participar democráticamente en los comicios y en todo lo que le rodea.

Esto me parece muy positivo. Es necesario que cada uno de nosotros "se moje" en política. Como sabes, "política" es "la ciencia que se encarga de organizar la vida de las sociedades" (recuerda que "polis" significa "ciudad", actualmente podríamos traducir como "sociedad"). Todos vivimos en sociedad. Todos, queramos o no, quedamos afectados por las decisiones políticas que nuestros dignos representantes realizan. Así pues, no hay excusa para mirar hacia otro lado. No querer saber nada de la vida pública y de la realidad que la conforma es propia de "idiotas" (término que los clásicos utilizaban para designar a aquel que se despreocupaba de las cuestiones públicas que directamente le afectaban).

Así pues, no seamos "idiotas". Contemplemos la sociedad que nos rodea y ¡a delante! Piensa que tu sociedad, tu ciudad, tu barrio, tu círculo será mejor en tanto tú ayudes a mejorarlo. Un lema de Manos Unidas lo refleja muy bien: ¡Cambia tu vida, para cambiar el mundo!". Nadie sólo puede cambiar todo el mundo. Pero si trabajar por hacer más agradable tu ambiente y tus relaciones personales seguro que tu mundo ya está cambiando a mejor.

La única pega que considero que tiene la iniciativa de Acció per la Democràcia es que no tiene una sociedad con la "educación democrática" necesaria para adsorver su inteligente propuesta. La sociedad española en su periodo democrática ha "crecido" con un modo concreto de elección de diputados (marcada por la Ley electoral que se quiere modificar), y queramos o no, 30 años escogiendo a nuestros representantes de la misma manera calan en el pueblo y en el estrato político (que con seguridad no estará plenamente de acuerdo con esta iniciativa). Además, la idiosincrasia de la sociedad catalana (y española por extensión) ante cuestiones democráticas es "de comodidad": elegimos a unos representantes una vez cada 4 años y ya está. En España no tenemos costumbre de participación activa en la elección de los cargos políticos como lo pueden tener en Estados Unidos, en Reino Unido o en Suiza, por ejemplo. El pueblo español tiene que aprender cuál es genuino valor de la DEMOCRACIA con mayúsculas, a saber, cada ciudadano cuenta y es importante su colaboración a la hora de construir la sociedad en la que intentamos vivir en paz y felicidad. Estos son los dos retos. Queda mucho por hacer... ¿te animas?

En Barcelona, a 1 de octubre de 2008.

martes, 1 de julio de 2008

"¿Quién da más?" o "Hagan juego, ¡señores!"

"¿Quién da más?" o "Hagan juego, ¡señores!". Esto es lo que podemos gritar entre las calles de la Ciudad Condal ante el próximo congreso del PP en Cataluña de este fin de semana, porque si eran "pocos" tres candidatos, esta tarde Génova, 13 "ha hablado" y ha propuesto a la senadora designada por Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, como candidata a la presidencia del partido en Cataluña.

La falta de acuerdo entre los candidatos -Sirera, Fernández y Nebrera- es lo que ha motivado a Rajoy a proponer a la anterior presidenta del PP de Gerona como la persona que aune los intereses y las voluntades de los populares. Sin embargo, parece que los candidatos no abandonarán su intención de ser ellos quienes lideren el partido (que por eso se habrán presentado, digo yo). En estos momentos Ana Mato, Vicesecretaria General de Organización, está reunida con los candidatos.
A ver en que quedan... porque no descarto que esta propuesta pueda ser un órdago para que se pongan de acuerdo de una vez.

La variedad de candidatos es muy sana políticamente, ya que es un indicativo democrático de existencia de diálogo, de interés, de ganas de trabajar, de ilusión por proyectos frescos con el que reorientar la realidad política -siempre, en principio, dirigidos a mejorarla-. Así que la entrada de una nueva persona anima mucho más esta "lucha democrática" dentro del Partido Popular de Cataluña, especialmente porque entra en el juego por la presidencia "con calzador" (¡ojo!, no estoy desprestigiando a Sánchez-Camacho, que también ella posee la valía para poder desempeñar el cargo, al igual que los demás candidatos). Gane quien gane -siempre que sus argumentos sean sensatos y razonables- habrá que ayudarle para cumplir los objetivos que el partido se propone, porque
si nos detenemos a reflexionar, lo importante no es alcanzar el prestigio personal (aunque a veces sí) sino que al adquirir una responsabilidad pública se trabaje para mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos.

Termino. No es para lanzar más carne al asador (y eso que me gusta la carne)... pero mañana se celebrará la sesión en el Congreso de los Diputados más esperada de los últimos meses... Nuestro Presidente va a dar cuentas de la gestión económica del Gobierno. ¿Podrá explicar cómo es posible que el superávit de 70 mil millones de euros que teníamos hace tres meses ya no existe? O, ya que no estamos en crisis ¿cómo es posible que el Banco de España afirme que estamos en recesión económica? O ¿qué medidas va a tomar para evitar que los productos de primera necesidad no se supraincrementen más aún?

Señor Presidente. El pueblo le ha elegido para resolver nuestros problemas (que también son los suyos). Fíjese, los limones se han encarecido un 66% y estoy seguro que los hosteleros ya van a tener que incrementar el precio de la Coca-cola o del Gin-tonic. ¡Haga algo!

En Barcelona, a 1 de julio de 2008.

domingo, 18 de mayo de 2008

Catalanismo y Tradición catalana. F. Canals Vidal. Scire. Barcelona, 2006.

Catalanismo y Tradición catalana (Scire. Barcelona, 2006). Este es el título de uno de los últimos libros del prolífico filósofo Francisco Canals (Barcelona, 1922) que recoge una serie de artículos -todos ellos fabulosos- que derraman abundante "luz" sobre la delicada, compleja y, a veces, en consecuencia de ello también obscura cuestión de rabiosa actualidad que confunde el tradicionalismo político y el nacionalismo de corte catalán.



























No voy resumir aquí el contenido de los ocho artículos, tan solo quiero presentar alguna de sus desveladoras enseñanzas para que cuando después de haberlas leído obtengas tus propias conclusiones.
La lectura de sus páginas, querido lector, te permitirá comprender adecuadamente uno de los pasajes esenciales de la Historia Contemporánea de España. Concretamente aquel que "marca" su comienzo, a saber: la Guerra de Sucesión entre los Austrias (el archiduque Carlos de Austria) y los Borbones (Felipe de Anjou, futuro Felipe V) por la Corona Española (1700-15), considerando el trascendental papel que jugó Cataluña en la defensa de los valores y tradiciones que caracterizó al pueblo español hasta ese momento frente a las perversiones morales e institucionales que el cambio de dinastía provocaría. La lectura de este libro puede ser realmente útil para aquellos alumnos de Bachillerato que estudien este periodo de la Historia de España porque les aclarará algunos "porqués" que los libros de texto, y desgraciadamente algunos profesores, nunca explican.

Entre este selecto elenco de artículos quiero destacar la comparación entre los partidarios de los Austrias y de los Borbones en Cataluña en el ámbito académico intelectual (que lógicamente tuvo su manifestación en las costumbres y tradiciones de la Sociedad catalana de la época -s. XVIII-). Los catalanes tradicionalistas -fieles a la dinastía de los Habsbugo- en las universidades de la época (los Estudios Generales) tuvieron como modelo de enseñanza la doctrina de santo Tomás de Aquino. Mientras que los catalanes botiflers -fieles a Felipe de Anjou- siguieron las enseñanzas de Francisco Suárez.

Antes de continuar, a modo de paréntesis, aclaremos qué significa "botifler". Es el nombre que designaba al partidario de Felipe V en Cataluña. Los botiflers, generalmente aristócratas y nobles catalanes, apoyaron el cambio de dinastía, ganándose su favor, para aumentar su poder. Para los amantes de la etimología decir que este término deriva del francés belle fleur (bella flor) aludiendo a la flor de lys plateada sobre fondo azul que compone el escudo de armas borbónico. Actualmente este término es usado por los nacionalistas catalanes, a mi juicio erróneamente porque no se emplea con su significado original, para denominar a los catalanes, que según ellos, están próximos al "nacionalismo español".


¿Qué consecuencias tienen esta división de autoridades filosóficas en las tradiciones? Expliquémoslo brevemente. Santo Tomás de Aquino (1225-74) fue el filósofo y teólogo dominico que enseñó, como nadie lo ha hecho hasta ahora, con sus iluminadoras obras las respuestas a los grandes "porqués" del hombre. Con él el eficaz método pedagógico escolástico llegó a su plenitud. Su doctrina fundamenta las costumbres y las tradiciones guiadas por la recta razón en el ejercicio de las virtudes. Francisco Suárez (1548-1617) fue un filósofo y teólogo jesuita. Su filosofía, que desgraciadamente "edulcora" la doctrina tomista, fue adoptada por aquellos que quisieron desmarcarse de la "voz" de la razón, y por tanto, de las buenas costumbres, para abandonarse en la "voz" de su propia voluntad. Hablando en plata: aquellos que querían hacer lo que les daba la gana, para autojustificarse dieron mayor autoridad al suarismo, que toleraba una interpretación de la realidad no tan objetiva como el tomismo enseña, y por tanto, menos exigente en la rectitud de las costumbres. Así, abandonando las enseñanzas tomistas se dio rienda suelta a una filosofía subjetivista, que se materializó en una revisión de las costumbres y de las tradiciones de los siglos posteriores, revisión que se acentuó con la filosofía cartesiana y con filosofías posteriores.

La filosofía suarista y sus consecuencias en las "rectitud" de las costumbres y de las tradiciones impregnaba los ambientes académicos e intelectuales de la sociedad francesa (pensar que las Disputaciones metafísicas de Suárez fueron el "libro de texto" de las universidades de la época). De manera que la oposición de Cataluña al pretendiente francés al trono español no era gratuita, sino porque con ella se quiso preservar la "liberarización" (para mal) de tradiciones y de costumbres que el futuro rey podría permitir a la Sociedad. En el fondo, la "lucha" no estaba centrada por el poder político sino por la defensa de la integridad y la bondad de las tradiciones. Este hecho, precisamente, me parece clave para poder entender este pasaje de la Historia. Lo cual me lleva a pensar, ¿qué tiene de importante la rectitud de las costumbres en la sociedad que es capaz de provocar su oposición -llevada incluso a la guerra- cuando una entidad ajena la pone en peligro?


Otra idea sugerente, y en la que no voy a entrar, es el sutil matiz que Canals introduce al manifestar que el Nacionalismo catalán actual no es más que la continuación de las tradiciones que los Borbones introdujeron pero adoptando el nombre de Catalanismo, para hacernos creer que vuelve a la defensa y recuperación de la Cataluña tradicional. Sin embargo, esto no es así. Si no, ¿por qué afirma Prat de la Riba, padre del Nacionalismo catalán actual, que a los defensores de las tradiciones en aquella gesta heroica -singularizada en el sitio de Barcelona hasta el 11 de septiembre de 1714- hay honrarles y admirarles pero no imitarles? (cfr. su artículo La Veu de Catalunya, 1901).

En Barcelona, a 18 de mayo de 2008