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miércoles, 29 de junio de 2016

Europa, vocación y destino de España, por Dr. Marcelino Oreja Aguirre. Conferencia ACdP Santander - Aula Ángel Herrera Oria

El Ateneo de Santander acogió el miércoles 29 de junio de 2016 la conferencia organizada por el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP): Europa, vocación y destino de Europa, impartida por el propagandista Marcelino Oreja Aguirre, ex ministro de Asuntos Exteriores y actual presidente del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad San Pablo CEU.


El presidente del Ateneo Manuel Ángel Castañeda ofreció la bienvenida al nutrido público congregado que superó las 190 personas, entre las que se encontraban el obispo de Santander monseñor Manuel Sánchez Monge, el comandante naval de Santander, el director de la sección de Desarrollo Rural de la Fundación Botín, representantes de las delegaciones diocesanas de Apostolado Seglar y de Familia y Vida, y miembros de la junta directiva del Ateneo, del Centro de Estudios Montañeses, de la Fundación Torres Quevedo y de la Real Sociedad Menéndez Pelayo.

M. A. Castañeda, M. Oreja, mons. M. Sánchez y A. Alonso

Tras presentación realizada por el consejero nacional y secretario del Centro de Santander de la ACdP Alfredo Alonso García -que se incorpora más abajo-, el conferenciante comenzó desgranando el título de su ponencia, justificando con sólidos argumentos tanto históricos como políticos el genuino engarce de España con Europa y viceversa.

Al hilo de su exposición se detuvo singularmente en la figura de Ángel Herrera Oria, a la sazón primer presidente de la ACdP, para destacar su indudable "carácter europeizador" -al decir de Pedro Laín Entralgo-, un firme convencimiento que procuró irradiar en las múltiples obras que promovió durante su vida.

Marcelino Oreja, haciéndose eco de la actualidad política europea, ofreció al atento auditorio una rigurosa reflexión a propósito de la reciente decisión del Reino Unido de separarse de la Unión Europea: el brexit. Todo ello suscitó un animado coloquio posterior, finalizando la conferencia con un prolongado aplauso.


Siguen a continuación las palabras de presentación del ponente:



"Buenas tardes. Giovanni Reale a lo largo de su libro Las raíces culturales y espirituales de Europa (Herder, 2003)presenta persuasivos y sólidos argumentos de la profunda necesidad de que Europa inicie cuánto antes un nuevo proceso de “renacimiento”: un proceso que permita al ciudadano europeo de hoy redescubrir sus orígenes y reconocer la grandeza del legado del cual es directo custodio, a saber: la filosofía griega, el derecho romano y la fe en Jesucristo. Además, cualquier manifestación de repulsa a tan magna herencia -subraya el eminente filósofo italiano-, representa una clara negación del esperanzador horizonte que siempre ha enarbolado el común proyecto de Europa.

Al hilo de estas ideas, permítanme recuperar la figura de un paisano nuestro: el santanderino Ángel Herrera Oria, a la sazón primer presidente de nuestra asociación: la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
Ángel Herrera fue muy consciente del relevante papel de Europa y lo que ella representaba para España, una postura que reconoció públicamente Pedro Laín Entralgo, quien destacó de él ‒entre otras facetas‒ su “carácter europeizador”.
Veamos dos fragmentos de sus pensamientos que ejemplifican este convencimiento.
El 22 de enero de 1926 durante un discurso en el Centro escolar y mercantil de Valencia, Herrera Oria mientras desgranaba nuestra tradición histórica expuso que “España, en los siglos XV y XVI, fue grande porque actuó con un espíritu verdaderamente europeo”.
Y, un par de años después, el 8 de diciembre de 1928 el Centro de Cádiz de la ACdP celebró un círculo de estudios extraordinario en la Academia de Santa Cecilia de la ciudad gaditana, entre los ponentes, su presidente, Ángel Herrera, quién se dirigió al auditorio con una charla titulada Una cultura unánime y total; en ella se incidió en la necesidad de la formación de personas selectas con capacidad de dirección. Cito un extracto:

“Pocas cosas hacen tanta falta como una minoría selecta, unida por un pensamiento claro y común sobre puntos fundamentales. Hay que volver a reconstruir algo […] hoy perdido: una cultura unánime y total. No nos damos cuenta del enorme sentido social y expansivo que tenían las cosas todas, cuando Europa tenía un mismo lenguaje espiritual, una misma cultura cristiana. Hoy las almas hablan lenguaje diferente. Entre espíritus que piensan de modo vario y distinto acerca de las nociones fundamentales autoridad, familia, religión, patria– no hay diálogo posible […] es preciso empezar por el principio, por reconquistar lo perdido, por reconstruir la claridad de las nociones”. Hasta aquí las palabras de Herrera Oria.

La actualidad vuelve a poner a Europa en nuestros labios, invitándonos a repensar el ser de Europa, cómo fortalecerla y qué direccionalidad ha de tomar la común alianza entre los países que la conforman.
Así pues, el Centro de Santander de la ACdP se honra en presentar esta tarde a una persona que con su pausada reflexión y eficaz acción puede irradiar luz sobre estas cuestiones y otras muchas más: me refiero a don Marcelino Oreja Aguirre, a quien agradezco profundamente el que haya aceptado nuestra invitación. Nos encontramos ante una persona de una excepcional trayectoria profesional y sobre todo humana, jalonado de múltiples méritos, permítanme reseñar tan solo unos pocos de ellos.
Don Marcelino es licenciado y doctor en Derecho. Ademáses doctor honoris causa por las Universidades de Zaragoza y de Sevilla. Diplomático de carrera, actualmente con la máxima categoría: Embajador de España. Ha sido ministro de Asuntos Exteriores en el Gobierno de UCD de Adolfo Suárez, de feliz memoria (1976-1980).
Nuestro ponente resulta un profundo conocedor de lo que significa la construcción de la moderna Europa, como ponen de manifiesto algunas de estas responsabilidades y reconocimientos, a modo de ejemplo: Secretario General del Consejo de Europa; europeo del Año por la Fundación Europea de la Ciencia del Arte y de la Cultura en el Palacio del Senado de la República Francesa; presidente de la Comisión Mixta Congreso-Senado en la Cortes Generales para Asuntos Europeos; parlamentario europeo y presidente de la Comisión Institucional del Parlamento; asimismo, miembro de la Comisión de las Comunidades Europeas, responsable de Transporte y Energía en calidad de comisario europeo; profesor titular de la Cátedra Jean Monnet de Instituciones Europeas en la Universidad Complutense de Madrid.
También pertenece a la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, de la que ha sido su presidente, y actualmente su presidente de Honor.
No está de más señalar que esta misma mañana ha recibido la medalla de honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). 
En la actualidad preside el Instituto de Estudios Europeos de la Universidad CEU San Pablo.
Finalmente, ha de decirse que don Marcelino también es propagandista, lo que supone todo un orgullo para nuestra Asociación contar con su persona. Resulta un auténtico ejemplo a seguir por los que somos más jóvenes porque en él se conjuga el ideal perfilado por Ángel Herrera Oria: ser hombres de acción con espíritu sobrenatural de la realidad.
Europa, vocación y destino de España. Éste es el título de la ponencia que esta tarde les ofrecemos. Don Marcelino, suya es la palabra".


Como ha quedado dicho más arriba, don Marcelino recibió esta misma mañana la medalla de honor de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, acto al cual asistí y que contó con la presencia del ministro de Educación don Íñigo Méndez de Vigo.

En Santander, a 29 de junio de 2016.


viernes, 26 de febrero de 2016

Pemán, cronista político del tardofranquismo (1960-1981), de José Peña González. Recensión.

Peña González, José, (2013), Pemán, cronista político del tardofranquismo (1960-1981), Prólogo de José Manuel Cuenca Toribio, Madrid, CEU Ediciones, Colección Asociación Católica de Propagandistas nº 13, 500 pp.
peman
José Peña González nuevamente nos abruma con un brillante y completo trabajo científico, que bebe de una de sus cuatro tesis doctorales, concretamente la correspondiente a Ciencias de la Información, y que considera la labor periodística de una de las figuras literarias imprescindibles de la historia intelectual reciente de España, a saber: José María Pemán y Pemartín.

El estudio cuenta con un elogioso prólogo del eminente historiador José Manuel Cuenca Toribio, que antecede a un apartado introductorio a modo de justificación de la presente investigación. En un segundo capítulo presenta una semblanza biográfica de Pemán con especial referencia a sus dimensiones como académico y político. Un tercer episodio, se centra en trazar las líneas principales de su pensamiento político.

El grueso del estudio se recoge en los capítulos 4, 5 y 6, donde conjugando el análisis y la síntesis se muestran las crónicas políticas desde el ocaso del franquismo hasta la muerte de Pemán, distinguiendo tres momentos: “La década prodigiosa” (1960-1970), “El ocaso de un Régimen” (1971-1975) y “Del tardofranquismo al postfranquismo” (1976-1981). Y, para terminar, nos ofrece sus conclusiones junto con una selecta bibliografía.

El primer capítulo persigue exponer la actitud de Pemán como cronista político del tardofranquismo, la etapa final del Régimen franquista, en la Pemán vivió una “época dorada como columnista político. La gran aportación de José María  Pemán ‒sostiene Peña González‒ es que su propia biobibliografía colaboró para forjar un “cambio de actitud de un gran sector de la sociedad española”, ayudando a crear el ambiente necesario en España para hacer posible “el cambio político tras la muerte de Franco y el advenimiento de la democracia” (19). Por otro lado, y no menos importante, se denuncia que apenas 25 años después de su muerte, su figura resulta prácticamente desconocida para la intelectualidad contemporánea.

El segundo episodio es muestra de un colosal ejercicio de síntesis al comprimir la rica y dilatada biografía de Pemán (Cádiz, 8/5/1897-19/7/1981) en unas breves páginas. Son rescatados para nuestra memoria los momentos más representativos de la vida del gaditano al tiempo que se reflexiona sobre ellos. Su vida, fundamentada sobre los pilares del catolicismo auténtico y de la defensa a ultranza de la monarquía, le permitió ser un hombre con una personalidad plena, comprometida, fiel a sus principios y de una manifiesta coherencia vital. Jurista de formación, ejerció la abogacía pero pronto colgó la toga para entregarse a las letras, especialmente a la poesía, aunque cultivó todos los géneros literarios. Su mejor registro lo encontraremos en periodismo. Especial mención de esta sección merecen los hechos dedicados a resaltar sus dimensiones académica y política.

El tercer capítulo desgrana el pensamiento político de Pemán, en quién se encarnaba el modelo de intelectual católico, monárquico, de formación tradicional y conservadora, dedicado a volcarla en ensayos y obras de gran contenido doctrinal. Sin embargo, pronto pasó a plasmarla en prensa y en obras literarias. También desempeñó la presidencia del consejo privado del heredero de la Corona Española encargándose de ser su interlocutor con el general Franco con el único fin de reinstalar la monarquía en España, tarea a la cual se consagró preparando el terreno para que el sucesor del caudillo fuera un rey. Su pensamiento político se sostendría sobre el trípode: Catolicismo, España y Monarquía. Peña González nos alcanza un par de referencias claves para introducirse en el pensamiento político de Pemán, a saber: el artículo “Mi toma de posesión” (El Debate, 23/2/1930), y los ocho artículos publicados en 1934 en la revista Acción Española bajo el título “Cartas a un escéptico en materia de forma de gobierno”. El poeta gaditano confió que el Movimiento Nacional, tras la Guerra Civil, devolvería a su lugar a monarquía tras la fatal experiencia republicana, pero lo que se instauró fue un régimen dictatorial que se alargó hasta la muerte de Franco. Por lo que Pemán se propuso la tarea de “reconquistar para Cristo la sociedad y el estado” (67). Así, en su condición de intelectual y negándole a la izquierda española el monopolio sobre la cultura, rescataría y actualizaría los postulados de la España tradicional sintetizados por Menéndez Pelayo. El contenido de estos dos últimos capítulos (2 y 3) resulta necesario para comprender su posterior tarea como cronista periodístico durante el tardofranquismo.

Los siguientes capítulos 4, 5 y 6 relacionan cronológicamente y uno a uno, en un claro ejercicio de análisis y síntesis, los más de 700 artículos periodísticos nacidos de la pluma del poeta gaditano durante el tardofranquismo. Al principio de los apartados 4 y 6 se incluyen unas breves introducciones históricas. La mirada pemaniana atravesó por toda clase de asuntos. Indiquemos los ejemplos más significativos: 70º aniversario de ABC, Adolfo Suárez, anticlericalismo, Carrero Blanco, Cataluña, cine, críticas y homenajes lite-rarios y teatrales, cultura, defensa ante sus críticos, derechos laborales, desigualdades sociales, economía, escenas costumbristas, Mercado Común, ética laboral, Europa, familia, fe y razón, Gibraltar, hispanidad, Iglesia, jesuitas, Kennedy, necrológicas de personalidades, Opus Dei, paganismo, política internacional, Semana Santa, sistemas democráticos internacionales, televisión, toros, turismo, Unamuno, universidad, etc. Aunque el poeta gaditano se centró principalmente en cultivar aquellos temas relacionados con sus principios (el catolicismo y la monarquía). Así, dedicó múltiples artículos a los Papas, al Concilio Vaticano II y la Doctrina Social de la Iglesia. Con frecuencia expondrá argumentos a favor de la restauración monárquica y sus valores, o sobre la idoneidad de que a Franco le suceda un rey. También trató la oportunidad del alzamiento nacional, como medio necesario para derrocar la República y restaurar la monarquía, reconoció las labores de gobierno de Franco, y criticó el devenir gubernativo de la pasada República. Pemán dedicó alguna crónica a la ACdP en la persona de Herrera Oria, cuando reconoció su labor en pro de la justicia social o cuando le crearon cardenal de la Iglesia, lo que entendemos de justicia mencionar, al incluirse esta investigación dentro de una colección dedicada a esta asociación.

Finalmente, las conclusiones del trabajo de Peña nos conducen resueltamente a afirmar que entre 1960 y 1981 Pemán fue un escritor que prestó su pluma al servicio de sus dos creencias básicas, a saber: su fe católica y su pasión monárquica. Su desilusión tras ver que el general Franco no reinstauró la monarquía tras la Guerra Civil, no le hicieron resignarse, sino que consagró su labor periodística a narrar el día a día de la sociedad española bajo el régimen franquista con el objetivo de crear un clima intelectual capaz de “convencer a amplios sectores de la población de la necesidad de evolucionar desde el franquismo a la monarquía democrática” (496).

Una vez más el Dr. Peña entrega a la comunidad académica una investigación rigurosa con múltiples notas al pie de página cargadas de utilísimos datos y referencias, circunstancia de especial interés para aquellos profesionales interesados en profundizar en la figura de José María Pemán, especialmente en lo que se refiere a su faceta periodística. Aunque la claridad expositiva y el ritmo narrativo que jalonan sus páginas permiten que este trabajo esté al alcance de cualquier lector, experiencia que le resultará muy gratificante al llegar a su conclusión y le llevará a recomendar su lectura.

Alfredo Alonso García – Universidad de Cantabria

Publicado en Biblioteca CEU (26 de febrero de 2016).

domingo, 14 de diciembre de 2014

Búscanse hombres

Rescato unas palabras de total y rabiosa actualidad para nuestra reflexión y estímulo para la acción:

"Búscanse hombres con espíritu sobrenatural y capacidad de dirección [sic]; es decir, hombres que trabajen por Dios y sólo pensando en la vida futura, pero que lo hagan por el pueblo; que estén cada día sobre la realidad cotidiana, favoreciendo el bien común de la sociedad en que actúan.

Estos hombres, al llamarse públicamente católicos, no excluyen a los demás; antes bien, buscan toda clase de coincidencias y huyen de las discrepancias. El nombre de católicos no lo explotan como un privilegio, sino lo llevan como fuente de obligaciones en cuanto al ejemplo y a la acción".

Corresponde a Fernando Martín Sánchez-Juliá pronunciadas el 14 de junio de 1959 durante su discurso de homenaje al padre Ángel Ayala, SI, fundador de la Asociación Católica de Propagandistas.

¿Te parece éste un camino alentador de compromiso y servicio para con nuestra sociedad?
¿Te ves capaz de continuar este camino?

¡Espero tus comentarios!


Entre Torrelavega y Santoña, a 14 de diciembre de 2014.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

"Prefiero rabiar en mi patria, que a gusto en el extranjero". Julián Marías y España, una llamada al compromiso

El miércoles día 12 de noviembre de 2014 se celebró la conferencia “España en la vida y obra de Julián Marías, organizada por el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) –el único celebrado en Cantabria en homenaje de éste filósofo con motivo del centenario de su nacimiento–, y que fue pronunciada por el catedrático emérito de Derecho Constitucional y exvicerrector de la Universidad San Pablo CEU, Dr. José Peña González, quien repasó los distintos hitos del pensamiento de Julián Marías a propósito de la entidad de nuestra patria.
El salón de actos del Ateneo de Santander, presidido por su vicepresidente Orestes Cendrero, vivió tras la conferencia un animado debate del que disfrutaron las 140 personas que acudieron a esta convocatoria de la ACdP, entre las que se encontraban el delegado diocesano de Apostolado Seglar, el rector magnífico de la Universidad Europea del Atlántico, el comandante naval de Santander, el exeurodiputado Jesús Cabezón, miembros de la Real Sociedad Menéndez Pelayo, la Real Academia de Medicina de Cantabria y el Centro de Estudios Montañeses.
Conferencia sobre Julián Marías y España del Dr. José Peña (a la izquierda), junto con el vicepresidente del Ateneo de Santander (en el centro).
Previa a la participación del ponente tuve ocasión de introducir su intervención con las siguientes palabras:

"Autoridades políticas, académicas, militares. Señoras y Señores. Amigos todos.

El pasado 17 de junio se cumplió el centenario del nacimiento de uno de los gigantes del pensamiento español del siglo XX. Me estoy refiriendo al filósofo Julián Marías Aguilera (1914-2005).

Marías gozó como discípulo aventajado del singular magisterio de otros grandes intelectuales de nuestra historia reciente y que aún debieran resonar en nuestras Universidades: Xabier Zubiri, Manuel García Morente y, el maestro por excelencia, José Ortega y Gasset. Sin duda, Don Julián vivió aquel adaggio de “ser un enano a hombros de gigantes”, aunque en su caso se produjo una magistral evolución, ya que creció de tal manera que llegó a convertirse en uno de ellos.

Su estilo de filosofar se caracterizó por una gran facilidad narrativa, por no renunciar a reflexionar sobre la realidad desde una perspectiva cristiana, lo cual no le cerró el campo de visión sino al contrario le otorgó amplitud de miras, y, también, por su claridad expositiva, amen del consejo orteguiano que ustedes recordarán: “la claridad es la cortesía del filósofo”.

Actualmente, quién piensa que España es un concepto discutido y discutible, cuestiona la entidad de nuestra patria generalmente orientada hacia la crítica. Una actitud ésta que parece pretender formar parte del talante propio del pensamiento español contemporáneo. Aunque pese a quién le pese, lo que España metafísicamente es se ha ido configurando con el paso de los siglos y resulta una misma entidad para todos, ya sean españoles o extranjeros. Esta cuestión se enraíza en lo que académicamente se ha denominado “El problema de las Dos Españas”.

Marías apostó, como nuestro paisano Menéndez Pelayo, por una “España sin problema”, erigiéndose así en un defensor del “desacomplejamiento histórico” de España, tal y cómo él enseña, es decir, nos propone que exorcicemos los equívocos y ya viejos “fantasmas” de la Inquisición y de “la leyenda negra” y que superemos el estigma de la decadencia estructural de los siglos XVII y XVIII.

El pensamiento de Julián Marías no ha perdido perennidad ni vigencia, sino que por el contrario sus agudas e incisivas reflexiones recobran, hoy más que ayer, su actualidad y se nos ofrecen como punto de partida hacia un futuro que, no sin esfuerzo, hemos de construir entre todos nosotros.

Así, en el marco de la conmemoración del centenario del nacimiento de este filósofo vallisoletano de nacimiento aunque madrileño de corazón –tal y como él mismo se confesaba–, el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas, fundada por nuestro paisano el siervo de Dios Ángel Herrera Oria ha invitado al Dr. José Peña González para que pueda regalarnos sus siempre brillantes reflexiones que hemos sintetizado bajo el título “España en la vida y obra de Julián Marías”.

Sin detallar sus múltiples méritos señalemos que el Profesor José Peña es licenciado y doctor en Derecho, en Ciencias Políticas, en Historia y en Ciencias de la Información. Como singularidad decir que estos 4 doctorados fueron obtenidos con la calificación: sobresaliente cum laude. Posee una dilatada trayectoria académica, con más de 40 años de experiencia docente, como catedrático, ya emérito, de Derecho Constitucional de la Universidad San Pablo CEU, en donde ha desempeñado altas responsabilidades académicas, la última de ellas como director de su Instituto de Humanidades Ángel Ayala CEU. Pertenece a diversos organismos académicos como la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y la Real Academia de la Historia. Ha escrito más de 28 monografías y más 150 artículos en obras colectivas sobre sus líneas principales de investigación. En este punto no puede pasar inadvertida su obra “Julián Marías y su visión de España” (2006). Son numerosas sus colaboraciones en prensa, radio y televisión; más de mil artículos en medios digitales, como: La Opinión Digital sobre sobre arte (incluido el noble arte del toreo), crítica de libros y la realidad sociopolítica del momento).

El doctor Peña, nos honra de nuevo con su generosidad aceptando la invitación del Centro de Santander de la ACdP, el cual queda a su más entera disposición en nuestra sede: la parroquia del Santísimo Cristo, nuestra web: www.acdp.es/santander, o en santander@acdp.es.

“España en la vida y obra de Julián Marías”. Profesor, suya es la palabra. Muchas gracias".
A continuación, el ponente comenzó su intervención caracterizando a Julián Marías como uno de los sostenes más sólidos y más brillantes de la intelectualidad española contemporánea, especialmente por su coherencia personal, en su pensamiento y en su obra; un “castellano leal”; un “filósofo” de vocación con una circunstancia: España.
Marías señalará que el concepto de patria es tan profundo que está sobre nosotros y que no se encuentra “en la suela de los zapatos”. Criticará la “España peregrina” porque él entiende que en los momentos de dificultad hay que permanecer en el sitio, y mantenerse para intentar lograr resolver cuanto antes esos problemas (él lo vivió en primera persona ya que sufrió la Guerra Civil en Madrid). Nuestra tarea –afirmará el filósofo– reside en procurar conservar por todos los medios a nuestro alcance un mínimo grado que asegure la convivencia y habitabilidad de los españoles.
Ésta es la cuestión analizada como “el problema de España”, que consiste en la dramática inhabilidad que tenemos los españoles en los momentos clave para estar medianamente a gusto con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con las instituciones que tenemos. Sobre esta cuestión han teorizado las mentes más brillantes de nuestra intelectualidad española desde finales del siglo XIX. Este discípulo de Ortega y Gasset ofrece su solución a este “problema de España” cuando sostiene que la convivencia pasa por una institución política que sumase la serenidad, la gravedad y el unitarismo castellano (heredado de los reinos visigóticos) con el seny, el federalismo catalán-aragonés en una forma de simbiosis que permitiera la integración de ambas realidades distintas en una unidad política superior.
El intelectual –sostendrá Marías– se caracteriza por ser un hombre está permanentemente ha de estar en su patria. Don Julián recibió varias ofertas para marchar a universidades de los EE. UU de América, ya que no “pudo” incorporarse a la Universidad Española. Ante tales invitaciones contestaba: “Prefiero rabiar en mi patria que estar a gusto en los Estados Unidos porque creo que el papel del intelectual es ésta, la de estar aquí, en España”. El intelectual también se distingue por el hecho de que “se le cayera la lengua a golpe de hablar” porque los hombres se entienden hablando; lo que le llevó a acuñar una máxima que marcó mucho su existencia: “Por mí que no quede”. Marías –afirmaba– que estaba dispuesto a hacer lo que hiciera falta para que los españoles jamás volviéramos a una trinchera para debatir qué somos o qué dejamos de ser.
Julián Marías se confesará católico aunque muy respetuoso con otras creencias religiosas. Marías es consciente de que el ser de lo “católico” ha impregnado de siempre el ser de la patria y de la cultura española. En este punto, conviene apuntar que su altura intelectual es comparada a nivel europeo por su catolicismo con el filósofo Romano Guardini y por su liberalismo con Jean-François Revel.
¡Espero tus comentarios!
En Santander, a 12 de noviembre de 2014.

sábado, 26 de julio de 2014

Ángel Herrera Oria y la Generación de 1914. Curso de Verano ACdP en Santander 2014

Los pasados días 23, 24 y 25 de julio de 2014 se celebró el curso de verano de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), que tradicionalmente tiene lugar en el seminario diocesano de Monte Corbán de la ciudad de Santander. Este año se dedicó a conmemorar el centenario de la Generación de 1914, a la que perteneció el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, a la sazón primer presidente de la ya centenaria ACdP. Puedes pinchar aquí para ver la crónica y las fotografías de este interesante curso. Destaquemos algunos de sus actos en los que tuve el honor de participar.
El miércoles día 23 intervine en la inauguración con estas palabras de bienvenida a los asistentes venidos de toda nuestra geografía española:

"Sr. Presidente de la ACdP, D. Carlos Romero Caramelo, distinguidas autoridades civiles, académicas y militares, señoras, señores, amigos todos.
La profunda inestabilidad socio-política por la que atravesaba España en la primera década del s. XX fue causa suficiente para que un grupo de pensadores y artistas enarbolasen la nada fácil empresa de superar los anquilosados conceptos socio-políticos del s. XIX, que aún pervivían en las estructuras gubernativas de nuestro país.
Estos intelectuales, englobados en la denominada “Generación de 1914”, se marcaron como objetivo reverdecer el sentimiento patrio del pueblo español con una nueva pedagogía política, que permitiera fortalecer su tejido social e institucional.
Al cumplirse el centenario de esta Generación volvemos la mirada hacia uno de sus miembros, nuestro paisano y a la sazón fundador y primer presidente de la ACdP, el santanderino Ángel Herrera Oria, actualmente camino de los altares.
Don Ángel impulsó, como saben, múltiples obras sociales de carácter educativo, político, sindical e incluso periodístico; participó del sentir de su época y de sus coetáneos; y se implicó con ellos en la tarea de renovar la caduca situación socio-política de la España de principios del pasado siglo.
La compresión de su pensamiento y de sus obras pasa por tener presente que toda su actividad personal estuvo alentada por la fuerza del mensaje evangélico, por la fidelidad al magisterio pontificio y por la puesta en práctica de la doctrina social de la Iglesia, pilares que le singularizan como miembro de la Generación del 14.
Sin duda, estos próximos días, y en este inigualable marco del seminario de Monte Corbán, serán momento propicio para considerar éstas, y otras muchas más cuestiones, en torno a la siempre estimulante e ingente figura del siervo de Dios, Ángel Herrera Oria.
Finalmente, quiero dirigirles en nombre del Centro de Santander de la ACdP mi más cordial bienvenida, con el deseo de que este curso de verano les sea al menos tan provechoso como el cuidado y mimo que le hemos procurado en coordinación con el doctor Sánchez de Movellán. Así pues, quedo a su entera disposición. Muchas gracias".
Inauguración del curso de verano de la ACdP 2014 en Santander junto a D. Carlos Romero, Sr. Presidente de la ACdP y Dña. Virginia Lavín, concejal del Excmo. Ayto. de Santander.


Al día siguiente, jueves día 24 los participantes en el curso nos desplazamos a la villa marinera de Santoña en donde continuamos con nuestra actividad académica.
El primer hito en el que nos detuvimos estuvo en la emblemática fortificación santoñesa de San Martín, en donde el doctor Rafael Palacio, director de la Casa de Cultura, nos dirigió un completa y enjundiosa visita. Además, nos introdujo en la interesante exposición dedicada a la Guerra de la Independencia que actualmente se alberga en el fuerte, con ocasión del bicentenario del fin de este período bélico conmemorado este año 2014; singular momento en el que, precisamente, la villa de Santoña tuvo un singular protagonismo, ya que fue la última plaza del Cantábrico en donde el ejército francés capituló.
Momento de la visita al fuerte de San Martín de Santoña, en el que puede observarse la estructura exterior del mismo.
Tras esta visita nos dirigimos al Palacio de Manzanedo, actual sede del Excmo. Ayto. de Santoña. La alcaldesa de la villa marinera, doña Milagros Rozadilla, nos recibió entrañablemente destacando el alto nivel académico de los cursos de verano de la ACdP, y manifestándose de manera particular en esta charla con la que se escribía una de "las páginas de oro de la Cultura en Santoña", como así efectivamente considero.
Acto de bienvenida de la alcaldesa de Santoña, Dña. Milagros Rozadilla (en el centro) previa a la conferencia del Dr. Jerónimo de la Hoz (a la derecha) en el salón de actos del Ayuntamiento de la villa marinera.
Así, el salón de actos del Palacio de Manzanedo acogió la conferencia del Dr. Jerónimo de la Hoz dedicada a la figura del miembro de la Generación del 14 y primer bibliotecario de la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander, Miguel Artigas.  

Allí, en uno de los lugares más singulares de mi Santoña natal, disfruté del privilegio de poder presentar al ponente:


"Sra. Alcaldesa de Santoña, doña Milagros Rozadilla, distinguidas autoridades, señoras, señores, amigos todos.

Permítanme iniciar mi intervención dando públicamente las gracias en nombre de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) a nuestra alcaldesa, quien tan amablemente hoy nos preside, porque este acto no hubiera sido posible sin el apoyo que me brindó desde el primer momento. Asimismo, agradezco muy sinceramente al director de la Casa de Cultura, doctor Rafael Palacio, por sus continuos desvelos para que la organización de esta conferencia resultase perfecta.

En este año 2014 se cumple el centenario de la Generación de 1914, a la que perteneció nuestro paisano Ángel Herrera Oria, a la sazón fundador y primer presidente de la ya centenaria ACdP. Motivo por lo que celebramos este curso de verano dedicado a él y su Generación, en la cual se enmarca la conferencia que tengo el honor de presentarles esta tarde en este inigualable e histórico Palacio de Manzanedo de la villa marinera de Santoña.

Los intelectuales de la Generación de 1914 se fijaron el objetivo fortalecer el tejido social e institucional de una España que adolecía de una profunda inestabilidad socio-política durante aquella primera década del pasado siglo XX.

Otro miembro de la Generación del 14 vinculado a “La Montaña”, además de Ángel Herrera, es Miguel Artigas.
Primer director de la Biblioteca Menéndez Pelayo, y por tanto el primero que enarboló la titánica tarea de ordenar la ingente cantidad de los valiosos libros y manuscritos que Don Marcelino legó tras su muerte en 1912, y que hoy se conservan en el emblemático edificio diseñado por Rucabado en la calle Rubio de la capital cántabra. También Artigas supo aglutinar a un influyente grupo de intelectuales comprometidos con el estudio de la cultura hispana, colocando así a Santander y a Cantabria en el mapa de los “peregrinos” en busca de lo mejor de la cultura española.
Estos méritos y sus sólidos escritos trascendieron a nivel nacional e internacional, lo que le valieron la designación como director de la Biblioteca Nacional y más tarde como uno de los “inmortales” miembros de la Real Academia Española, al igual que el polígrafo santanderino Menéndez Pelayo.
Nadie mejor para exponernos la interesante figura de Miguel Artigas que el ponente que nos acompaña, el doctor Jerónimo José de la Hoz Regules, quien se incluye dentro de la más arraigada tradición de los científicos humanistas, porque además de su formación universitaria como biólogo que ejerce profesionalmente en la consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, nuestro conferenciante también es licenciado en Historia y doctor en Historia Contemporánea. Pertenece a la Real Sociedad Menéndez Pelayo y al Centro de Estudios Montañeses, entidades académicas en donde ha desarrollado principalmente su actividad investigadora en los últimos años, habiendo realizado algunas biografías de personajes santanderinos de inicios del siglo XX, como el biólogo Juan Cuesta Urcelay, o los historiadores, además de sacerdotes, Jerónimo de la Hoz Teja y Sixto de Córdova y Oña. El último de sus trabajos rescata con brillo y acierto al personaje protagonista de hoy, Miguel Artigas. Don Jerónimo, suya es la palabra. Muchas gracias".
 
Una última actividad que quiero destacar, por su emotividad, es el acto de ofrenda floral que la ACdP realiza durante la Misa que se celebra en la parroquia de Santa Lucía de Santander, en donde Ángel Herrera Oria ejerció su ministerio sacerdotal, casi 30 años después de fundar como laico la ACdP.
Ofrenda floral ante la pila bautismal en donde fue bautizado el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, junto con el consejero nacional Hipólito Velasco.
Finalizo con algunas de las conclusiones de los trabajos de este curso de verano, que podrían encontrar su síntesis en el capítulo -el sexto- que he dedicado recientemente a Ángel Herrera y su Generación en la obra La generación del 14. España ante su modernidad inacabada (Plaza y Valdés, 2016):

- Ángel Herrera como "indiscutible" miembro de la Generación de 1914 participó del mismo objetivo común que el resto de sus coetáneos, a saber: renovar la caduca situación institucional, política y social que adolecía España a principios del siglo pasado.
- La compresión del pensamiento de Ángel Herrera y de su obras, emprendidas a fin de la necesaria regeneración de la Sociedad, pasa por tener presente que toda su actividad personal estuvo alentada por la fuerza del mensaje evangélico, por la fidelidad al magisterio pontificio y por la doctrina social de la Iglesia, pilares que le singularizan como miembro de la Generación del 14.
- Ángel Herrera durante toda su vida se erigió en un activo defensor de la doctrina católica y de sus bondades manifestadas en la vida personal, familiar y social, como uno de los fundamentos históricos del ser del pueblo español, y desde esta convicción se involucró en la común tarea de la Generación del 14 de “modernizar” España, que aún sigue inacaba.
- Ángel Herrera tuvo claro del papel de la política como elemento revitalizador de la Sociedad española, aunque también concedió a otras vocaciones profesionales la fuerza moral suficiente para esta tarea común. Además, abogó por la erradicación de los vicios adquiridos del “estamento” político.

Como siempre, espero tus comentarios.
Particularmente, agradezco a D. José Manuel Mochales sus instantáneas.
En Santander, a 26 de julio de 2014.