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sábado, 18 de julio de 2009

Actitud del Tribunal Constitucional ante el fallo del recurso al Estatuto de Cataluña

No me he resistido a rescatar para nuestra memoria este Editorial de El Mundo de hoy. Las negritas son mías. ¡Se esperan comentarios!

10 Magistrados (del TC) que no merecen ninguna piedad.

LOS MIEMBROS del jurado que aparecen en la famosa película de Sidney Lumet, Doce hombres sin piedad, tienen en sus manos la decisión sobre la vida de un hombre que puede ir a la silla eléctrica. El veredicto es muy difícil porque los hechos no están claros, pero cumplen con su obligación tras un apasionado debate. La realidad no imita a la ficción, porque los 10 magistrados del Alto Tribunal que tienen que fallar sobre el recurso del PP contra el Estatuto de Cataluña que puede matar a la España constitucional llevan tres años deliberando, sin llegar a ninguna conclusión.

EL MUNDO publica hoy que la precaria mayoría de seis a cuatro construida sobre el último borrador de la sentencia se ha roto el pasado lunes. Ese día, la ponente Elisa Pérez Vera presentó la última versión del tercer borrador, del que había suprimido más de 100 páginas de fundamentos jurídicos. Varios magistrados se opusieron a la eliminación de esa parte, que, según su parecer, desnaturalizaba el fallo al privarle de criterios interpretativos.

Los atónitos letrados del Constitucional se han enterado de que la presidenta María Emilia Casas no tiene «ninguna prisa» en rehacer ese tercer borrador que refuerce los fundamentos jurídicos de la sentencia. Ello impedirá con toda probabilidad que el fallo esté listo a finales de este mes, como estaba previsto y se había filtrado en algunos medios de comunicación.

¿Habrá sentencia en septiembre? ¿Tal vez en octubre? ¿O antes de las Navidades? Nadie se atreve a pronosticar una fecha, ya que el retraso del Constitucional ha superado todas las previsiones. Baste un solo dato: su presidenta María Emilia Casas y otros tres miembros finalizaron su mandato legal en enero de 2008, pero ahí siguen. Ni PSOE ni PP se atreven a iniciar los trámites de renovación del Constitucional para no provocar nuevas demoras en este asunto.

Estamos sencillamente ante un flagrante incumplimiento de las obligaciones institucionales por parte de estos 10 magistrados, que, en lugar de dar ejemplo de responsabilidad, están demostrando una incapacidad vergonzosa para estar a la altura de las elevadas funciones que tienen encomendadas.

Mientras ellos siguen ajenos a «la agenda política», como dijo hace unas semanas María Emilia Casas, el Parlamento de Cataluña ha aprobado una Ley de Educación que impide a los padres educar a sus hijos en castellano y el Consejo de Política Fiscal ha dado luz verde al nuevo modelo de financiación autonómica, dictado y condicionado por el Estatuto de Cataluña.

Tres años después de su aprobación como ley orgánica por el Parlamento, el Estatuto se ha plasmado en decenas de leyes y decretos de la Generalitat de Cataluña en todos los ámbitos: del comercio a la enseñanza, de la justicia a la organización territorial. Cada día que pasa se hace más difícil deshacer este corpus legal basado en el Estatuto, que va impregnando progresivamente los comportamientos de la sociedad catalana.

La información que hoy publica EL MUNDO apunta a que los magistrados del Tribunal Constitucional llevan muchos meses trabajando en una sentencia interpretativa, que declararía inconstitucionales unos pocos de los 114 artículos recurridos por el PP, pero establecería unos criterios jurídicos para interpretar los demás dentro de la Constitución.

En este sentido, la última ponencia consideraba que la utilización del término «nación» en el preámbulo del Estatuto de Cataluña no es inconstitucional porque se trata de la expresión de un sentimiento que no surte efectos jurídicos. Tampoco declaraba inconstitucionales los artículos referentes al uso obligatorio del catalán en la enseñanza y en la Administración autonómica, precisando que ello debe ser compatible -menuda tomadura de pelo- con el respeto al uso del castellano.

Si el fallo del Constitucional se produce en estos términos, estaremos ante un fraude jurídico en toda regla, ya que no es posible dejar al albur de la interpretación decenas de artículos del Estatuto que contradicen abiertamente y de manera expresa lo que dice nuestra Carta Magna. Por ejemplo -para muestra un botón-, el artículo 110, que señala que las normas de la Generalitat prevalecerán sobre las del Estado en materia de competencias exclusivas, lo que supone cuestionar el principio de soberanía nacional que fundamenta la Constitución española.

Si los jueces del Constitucional no llaman a las cosas por su nombre para no quedar mal ante el Gobierno de Zapatero y sus aliados nacionalistas, van a abrir un nuevo periodo de incertidumbre en el que el propio Tribunal tendrá que dirimir durante años continuos recursos contra las leyes y disposiciones de la Generalitat.

Más les valdría hacer una sentencia clara y coherente con los principios que han jurado o prometido defender. Pero no hay razones para ser optimistas. Los tres años transcuridos ya indican el escaso entusiasmo del Alto Tribunal por mojarse en un asunto del que depende el modelo de Estado. La falta de prisa de María Emilia Casas sugiere que sigue apostando por camuflar la inconcreción en los hechos consumados. Estos magistrados no merecen, pues, ninguna piedad y se habrán ganado los peores reproches si, además de hacer su trabajo tarde, terminan haciéndolo así de mal.

martes, 4 de noviembre de 2008

¿Delitos o faltas por injurias a la Corona?

El pasado miércoles 29 de octubre la Audiencia Nacional absolvió a un grupo de jóvenes nacionalistas catalanes que quemaron fotografías de Sus Majestades los Reyes de España durante una serie de actos de caracter nacionalista radical independentista.

En un principio acudieron a la Audiencia Nacional imputados por la Fiscalía del Estado por un supuesto delito de injurias a la Corona. Sin embargo, ¡sorprendentemente! esa misma Fiscalía retiró la acusación de delito, reduciéndola a una mera falta. ¿Esta decisión ha sido influida quizás por el Fiscal General del Estado, el Sr. Conde Pumpido, que debe pleitesía a las necesidades del Poder Ejecutivo? Y, como la Audiencia Nacional no es competente para juzgar faltas, en consecuencia el juez de turno ha tenido que absolver a ese nutrido grupo que durante la vista estuvo desafiando la autoridad del poder judicial.

Pero lo que aquí quiero reflexionar contigo, amigo lector. ¿Para qué tanto odio proyectado sobre la Institución Monárquica? ¿Acaso no es la garante de nuestro sistema democrático? ¿Qué se quiere demostrar con tanta violencia? Quemar unas banderas españolas y unas fotografías de Los Reyes es demostrar mucho más que una repulsa a la Monarquía como la Institución más alta de nuestro sistema democrático. Despreciar esos símbolos es no entender nada de lo que significa la democracia constitucional plenamente.

Esos jóvenes envalentonados hicieron arder banderas y fotos no son sino víctimas de un "lavado de cerebro" a los que se les ha hecho creer que despreciar a la Corona le otorgará mayor "libertad" y "poder", cuando quienes son los realmente beneficiarios de sus comportamientos son los radicales nacionalistas catalanes que manipulan como títeres a inocentes jóvenes a los que es fácil llenar sus inquietos espíritus de grandes ideales: libertad, autonomía, grandeza, honor, poder.

En el fondo estos jóvenes son instrumentos que sirven, sin ellos saberlo, a personajes más pérfidos que buscan su sólo interés. ¿Qué medida de presión habrán ejercido sobre La Moncloa para que haya "ordenado" a la Fiscalía General del Estado para que reduzca este delito, que denigra la más alta Institución del Estado, la Corona, a mera falta? Siempre hay manos negras ocultas, pero con decisiones como estas se manifiesta, una vez más, la dependencia del poder judicial del poder ejecutivo.

En Barcelona, a 4 de noviembre de 2008.


Publicado en España liberal.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Atentado de ETA en Santoña

Ayer llegué a Barcelona tras unos días de vacaciones en Santoña, la perla del Cantábrico. Han sido unos días estupendo: descansada fiesta en familia.

Esta mañana me llamaron de "la tierruca" para comunicarme la fatal noticia del atentado terrorista frente al Patronato militar "Virgen del Puerto" en el que se preparan los militares para ingresar en la Academia de sub-oficiales de Lérida, además de servir como residencia de vacaciones para militares y sus familias. Sentí un escalofrío al pensar que podría haber muerto alguna persona conocida por mi... Aunque mayor fue mi pesar cuando me confirmaron que ciertamente había un muerto...

Las personas no podemos vivir con la incertidumbre de que una muerte violenta provocada por una banda de insensatos terroristas nos espera a la vuelta de la esquina. La sinrazón se ha apoderado de ellos y de quienes defendienden que la violencia es lícita para defender las ideas. Aunque a estas alturas creo que lo que quieren es seguir viviendo del terrorismo y de seguir creando "alarma social" ante la posibilidad de un atentado. Un hombre no es más que otro hombre, por lo que ningún hombre puede decidir sobre la vida de otra persona. Esto es así. Negarlo es defender que existen hombres superiores y otros inferiores: esta creencia es propia del nazismo más obsoleto y del racismo ignorante más odioso.

Escribo estas líneas con tristeza y rabia contenida, mas no quiero terminar sin recordar las palabras del hijo del Brigada del Ejército de Tierra, Luis Conde de la Cruz, que ha entregado inocentemente su vida esta madrugada (q. d. e. p.). Os despido con ellas.



En Barcelona, a 22 de septiembre de 2008.

martes, 18 de marzo de 2008

"La Justicia está en huelga". (y II)

"La Justicia está en huelga". Este es el gran cartel que hemos podido leer durante estos últimos 11 días a la entrada del complejo judicial de las Salesas de Santander; y digo hemos podido porque, ¡por fin!, y tras unas largas, duras y tensas negociaciones la Administración Autonómica con su consejero a la cabeza y los sindicatos han llegado a un acuerdo. ¡Gracias a ambos en nombre del pueblo llano y humilde!

Atrás quedan 11 largos días de huelga con casi mil doscientos juicios suspendidos y unas cuantas decenas de miles de "pequeños grandes" problemillas administrativos y personales que este periodo reivindicativo ha provocado. Hoy y ahora es la hora de los "profesionales" de la Justicia. Confiamos en ellos para resolver con presteza, eficacia y eficiencia el ingente maremagnum que se ha acumulado durante estos días para que la actividad judicial vuelva a la "normalidad". Esto es lo que todos esperamos de ellos. Porque tan lícita ha sido su propuesta como nuestra exigencia de que su trabajo sea desempeñado con una profesionalidad que raye la excelencia.

Los quehaceres de los profesionales de la Justicia ("los justicieros") en Cantabria, y en el resto del mundo mundial (y parte del extranjero) son fundamentales para desarrollar una sociedad con unos principios básicos de sana convivencia. Las personas que desempeñan esta excelsa e importante actividad de permitir que la Justicia "reine" con dulzura en los corazones de los ciudadanos han de sobresalir por su amor a la misma, debiendo tener claro algunos de sus principios fundamentales: honor, fidelidad y sinceridad. Lamentablemente estos comportamientos mínimos no siempre los encontramos entre "los justicieros". Y digo esto con tristeza, porque si encontrásemos entre ellos más amabilidad por la Justicia y sus consecuencias, a nosotros no nos costaría tanto encajar algunas de las sentencias que los jueces emiten tras sutiles reflexiones a partir de las Leyes Positivas. ¡Qué esta es otra: Leyes Positivas realizadas con criterios sin atender al sentido común y al buen hacer de la razón substentada en la Ley natural (pero de esto ya podremos considerarlo otro día)!

Conocida es la definición de Justicia, ya sea entendida como virtud cardinal del comportamiento humano, ya sea como actividad ordenadora y civilizadora de la sociedad, a saber: dar a cada uno lo que le pertenece y se merece. Esto es conocido como equidad. La justicia, la equidad es establecer un equilibrio entre dos o más intereses respecto de algo en concreto. La persona justa es una persona equitativa, que sabe lo que tiene qué dar, qué decir, cómo comportarse, etc., en cada momento en concreto. La persona justa es una persona virtuosa, porque ni se pasa por exceso ni se queda corto por defecto, sino que sabe estar, conoce donde está el equilibrio, y conoce su punto medio de comportamiento. Ahí mismo es donde reside su felicidad: "in medio virtus" -Aristoteles dicit-.

La equidad es una virtud que el hombre que ha de ejercitarla a diario, y como tal, hasta que no se ejercite mucho y con excelencia, no merece ser atribuida como característica de tal o cual hombre. En unos minutos comenzará la semifinal de la copa de S. M. el Rey entre el Racing y el Getafe. Santander se ha teñido de verde, una vez más, para animar al equipo de Marcelino (hombre que tiene la virtud de la disciplina y del orden). También es un hombre ecuánime, que exige a cada jugador todo lo que pueda ofrecer para la victoria. Seguro que dentro de unos minutos, mientras que la afición canta al unísono "La fuente de Cacho", Marcelino y la escuadra verdiblanca luchan en el campo para que el arbitro, con ecuanimidad, les otorgue una justa y deseada victoria que les permita alcanzar la anhelada final. ¡Con permiso del Getafe, claro!

En Santander, a 19 de marzo de 2008

lunes, 17 de marzo de 2008

"La Justicia está en huelga". (I)

"La Justicia está en huelga". Esto es lo que podemos leer con letras bien grandes en las puertas de complejo judicial de las Salesas en Santander. Los funcionarios de Justicia reclaman equipar su sueldo con los de otras Autonomías en las que les subieron el sueldo hace años. He ahí el motivo de la huelga. La Justicia lleva poco más de dos meses siendo competencia exclusiva de la Administración Autonómica de Cantabria, y ya le ha salido un problemón al Consejero de turno, en este caso al Sr. Mediavilla.

Y, efectivamente, es un problemón porque se están retrasando muchos juicios, vistas, gestiones, etc., que a la sazón genera un efecto "bola de nieve", a saber: más problemas, y no me refiero solo al parón de las diligencias administrativas, sino que también nos encontramos con problemas personales, organizativos, morales, y si somos rigurosos, hasta de imagen. Porqué, ¿qué imagen está dando la Administración Autonómica que tolera que la Justicia no se lleve a cabo en Cantabria? ¿Qué "mal" hemos cometido los cántabros para que en nuestros tribunales no se dicten justas y doctas sentencias? ¿Cuánto va a durar el "castigo" de vernos privados de lo más esencial para la convivencia humana como es la Justicia?

Hoy, y parece que va a ser para largo, los trabajadores de la Justicia siguen plantados en huelga en el mismo lugar donde trabajan por la Justicia para que también haya Justicia con ellos. ¡Toma ironía!

Pero quiero centrarme en el cartel de las cristaleras de los juzgados: La Justicia está en huelga. Es obvio lo que quiere decir: los funcionarios públicos no seguirán trabajando hasta que lleguen a un acuerdo los sindicatos con la Administración Autonómica.

Sin embargo, hagamos una lectura más profunda. ¿No es esta huelga una representación escénica de lo que está ocurriendo realmente? ¿Puede darse el caso en que la Justicia desaparezca, aunque sea de modo temporal, y que nuestra sociedad esté abandonada al imperio del caos, la sinrazón y el desorden moral? Sin duda, no sería deseable llegar a este extremo, a pesar de que las enseñanzas de la Educación para la anarquía nos lo están poniendo cada vez más fácil. Además, el permisivismo liberal existente en nuestra sociedad, con la creciente pérdida de respeto de los valores absolutos sociales como el profesor, la policía, o los mismos padres, ayudan a que pasemos de todo y de todos. La falta de referentes sociales colabora a que nuestros coetáneos (aquí no se salva nadie, ni adolescentes, ni jóvenes ni adultos) no tengan un Norte hacia el cual dirigir el rumbo de sus vidas. La falta de líderes con criterios y rectitud de corazón despista hasta al más inteligente y espabilado de los hombres. En una sociedad donde "todo vale" no hay lugar para personas virtuosas que actúen como ejemplo de otras, dignas de ser imitadas, por lo que defienden y por su integridad de vida. Y si los hubiese, que los hay... y a veces más cerca de lo que creemos, ya se encargarán aquellos que sacan beneficio del "aborregamiento" del pueblo, de no colaborar para no darlos a conocer o de desprestigiarlos, no vaya ser que con sus buenos ejemplos y su sana doctrina, hagan que el pueblo vea la luz que les haga caer en la cuenta del engaño de esos señores que sacan provecho de la bondad natural del pueblo.

Llamamiento urgente: ¡SE BUSCAN LÍDERES! Líderes que quieran conducir nuestra sociedad hacia la felicidad desde la libertad, y no desde la dictadura de la obscuridad de la inteligencia defendida con ilusiones y engaños por aquellos que quieren obtener beneficio económico, social o personal a costa de la bondad natural del hombre. ¡SE BUSCAN LÍDERES! Líderes que quieran arrancan de las cristaleras de los tribunales: "La Justicia está en huelga".

En Boo de Piélagos, a 15 de marzo de 2008

miércoles, 12 de marzo de 2008

Dios también llora. "A las víctimas del 11-M".

Dios también llora. "A las víctimas del 11-M". Así titulé la reflexión que escribí, y que hoy recupero para la memoria, nada más llegar a mi escritorio de Madrid tras la ingente manifestación que abarrotó las calles de la villa y corte durante la tarde-noche de ese 12 de marzo de 2004, a pesar de la insistente lluvia en protesta por el atentado de Madrid del 11-M.

Como hace 4 años, seguimos llorando a las víctimas, seguimos llorando porque aún no nos hemos recuperado del punch con que nos golperaron, y parece que no se quiere dejar de llorar para no afrontar el reto que la realidad social nos demanda, a saber: vencer toda forma de terrorismo. Como hace 4 años, hoy Dios también "llora":

"La ciudad de Madrid está sumida en la mayor de las indignaciones. Somos conscientes de que asesinos han matado deliberadamente a personas, como tú y yo, inocentes. ¡La más obscura de las tristezas nos inunda! Miles de personas, como tú y yo, hemos sido víctimas del más grave delito que un hombre puede cometer durante su existencia, a saber: quitar la vida a alguien como él, olvidando su propia dignidad, y realizar, con sangre helada y sin que le tiemble el pulso, aquello que su fanatismo e idealismo le ordena. ¡Cientos de personas muertas! -es escalofriante leer “cientos de personas muertas”, ¿verdad?-. Ya ha ocurrido. No tenemos el poder de devolver la vida a aquellos que han fallecido. ¡Qué coraje! ¿Quién nos los va a devolver? ¿A quién hay que apelar para gritar: ¡JUSTICIA!?

Ha comenzado a llover. Cada vez con más fuerza. ¿Acaso el cielo también llora? Sabemos que Dios se une a cada alma en un amoroso abrazo de bienvenida. Y hoy, Él mismo, gimiendo con gran dolor, llora por las víctimas, a las que le dio la vida el día de su concepción, y que por medio de la Cruz les concedió la vida eterna. Jesucristo mismo derramó toda su sangre para regalarnos la Salvación una vez vencida a la muerte. Las gotas de agua que caen hoy sobre la villa y corte de Madrid parecen expresan el deseo divino de querer limpiar la sangre que ayer corrió inocentemente en las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia. Esta persistente y constante lluvia me invita a recordar la necesidad de pedir perdón por mis pecados. Pues si Dios mismo deja caer sus “lágrimas” por tan grave acontecimiento, ¿qué no hemos de hacer nosotros “imagen y semejanza” de Dios Trino?


Aparentemente no hay agua que pueda limpiar la gravedad de este atentado. No hay ofrenda humana ni sacrificio que repare las consecuencias de esta violenta sinrazón. Las primeras reacciones, humanas todas ellas, son las de odio, rabia, impotencia, venganza, etc. Realmente, es muy difícil no pedir desde lo más profundo de nuestros corazones que estas personas asesinas —¡son personas a pesar de todo!— sean juzgadas con todo el peso de la Justicia y castigadas con la dureza que se merecen.


Sin embargo, la Justicia y el castigo no son incompatibles con el perdón. A esas personas asesinas hay que juzgarlas por sus actos humanos, esto no tiene duda alguna. Pero Jesús nos enseña que existe el perdón. Son hombres limitados y pecadores como nosotros, ¡prueba de ello es este brutal y macabro atentado! Recordemos que Jesús también perdona nuestras debilidades y miserias. No olvidemos sus palabras de la oración que él mismo recitó: “perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. ¿No vamos a perdonar cristianamente a esos asesinos? Insisto, para que quede bien claro, el perdón no es incompatible con que sean juzgados y condenados por sus actos. Precisamente porque les perdonamos, por su bien, y por el de toda la sociedad, pedimos, es más, exigimos que los Tribunales les impongan la pena necesaria que “conmute” la gravedad de sus actos.


Todos estamos afectados por este atentado. Nos tiene que doler que personas, como tú y yo, han sido asesinadas sin ningún motivo, ¡podríamos haber sido o tú o yo! Pero, principalmente las que están sufriendo inefablemente son los familiares directos de las víctimas. Solo nos queda darles nuestro total apoyo, afecto y consuelo. Que el agua de esta lluvia que nos está cayendo durante la millonaria manifestación madrileña nos recuerde, con la mayor de las esperanzas, lo que Dios promete al renacer por medio del Bautismo: ¡Incorporamos a la vida gracias a la Resurrección de Jesucristo!".


Madrid/Santander, a 12 de marzo de 2004/2008.