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viernes, 30 de junio de 2017

Ángel Herrera Oria. A los 70 años de su ordenación episcopal


Lunes, 30 de junio de 1947. Las calles de Santander se engalanan. La céntrica Parroquia de Santa Lucía acoge una ceremonia litúrgica inédita en la ciudad: la consagración de un obispo. Además, la celebración posee la gozosa singularidad de que el ordenando es un santanderino muy querido tanto en la ciudad como fuera de ella, y además coadjutor en esa misma Parroquia: Ángel Herrera Oria (Santander, 1886 – Madrid, 1968), a quien el 3 de mayo el papa Pío XII ha preconizado para ocupar la sede de Málaga.

Esta solemne celebración la preside el nuncio apostólico en España, monseñor Gaetano Cicognani, acompañado de monseñor José Eguino y Trecu ‒obispo de Santander‒ y de monseñor Juan Hervás Benet ‒ obispo coadjutor de Palma de Mallorca‒. Asimismo, asisten en calidad de padrinos el Excmo. Ayuntamiento de Santander y la Excma. Diputación Provincial de Santander, participando como su representante la doña Lucía Fernández de Herrera.

José María Eguaras Iriarte ‒alumno de la Escuela Social Sacerdotal de Maliaño (creada por Herrera y ubicada en el actual barrio Pesquero de Santander), y a la postre su secretario particular en Málaga‒ relata algunos sucesos de aquel día: “Puedo testificarlo porque iba detrás del obispo y sentí el escalofrío de emoción ante el grandioso espectáculo de un pueblo aplaudiendo con lágrimas en los ojos”. Efectivamente, la población de Santander ‒dice‒ asiste en masa a la ordenación episcopal de este hijo de la ciudad, abarrotando completamente el templo. Finalizada la ceremonia, Ángel Herrera se encuentra con una multitud de personas congregadas en la actual plaza de Cañadío y calle Daoiz y Velarde, que manifestando su alegría le aplauden y aclaman como nuevo titular de la diócesis malagueña. El flamante obispo corresponde al afecto recibido bendiciéndoles durante el besamanos, que dura varias horas.

Nuestro paisano permanece todo el verano en “su tierruca”, residiendo en la casa familiar de la calle Hernán Cortés. El 29 de septiembre marcha para encaminarse hacia la andaluza ciudad de Málaga, tomando posesión de la diócesis el 12 de octubre. Antes de irse, Ángel Herrera deja dispuesta la donación al obispado de un terreno heredado en la calle Vargas de Santander, en donde años después ‒gracias al decisivo impulso del sacerdote José María Torre‒ se edifica una nueva Parroquia dedicada a la Patrona de nuestra diócesis: La Bien Aparecida, que recientemente ha celebrado su cincuenta aniversario (1966-2016).

Sirva este breve recuerdo, a los setenta años de este acontecimiento, para refrescar la rica biografía de Herrera Oria, quien sin duda merece seguir conservando hoy su atractivo para el hombre contemporáneo. ¡Evitemos fatales retrocesos sociales y culturales manteniendo perenne memoria de aquellos que, cómo Herrera Oria, participaron decisivamente en la construcción de la España actual!

La vida de don Ángel se encuentra jalonada por muy distintas etapas: todas ellas vividas con enorme intensidad, obteniendo múltiples frutos en beneficio de la sociedad y sin necesidad de abandonar el criterio que proporcionan las enseñanzas evangélicas y la doctrina social de la Iglesia.

Ángel Herrera durante su período como laico ‒tras aprobar la oposición de abogado del Estado‒ lidera múltiples obras sociales, en el primer tercio del siglo XX: primer presidente de la Asociación Católica de Propagandistas(ACdP); dirige durante veintidós años del periódico más influyente de esta época: El Debate; funda La Editorial Católica, la primera escuela de Periodismo de España, el Centro de EstudiosUniversitarios (CEU) y el Instituto Social Obrero; impulsa los sindicatos agrarios y el partido político “Acción Nacional” (luego “Acción Popular”, germen de la “CEDA”); promueve la Universidad Católica de Verano en el Colegio Cantábrico de Santander.

Herrera decide abandonar la vida pública civil para abrazar la vida sacerdotal. Ordenado presbítero en Friburgo (Suiza) en 1940, vuelve a su ciudad natal para desarrollar las primicias de su sacerdocio. Aquí ‒además de sus obligaciones pastores, que realiza ejemplarmente‒ funda la Escuela Obrera de Aprendices y la Escuela Social Sacerdotal, impulsa la construcción de las viviendas sociales del actual Barrio Pesquero, ejerce como capellán en la cárcel, interviene en la creación de la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) y de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Ya como obispo de Málaga destaca su firme combate contra el analfabetismo: singular ejemplo es su decisiva participación en la construcción de más de 200 escuelas-capillas por toda la diócesis; asimismo funda en Madrid el Instituto Social León XIII y el Colegio Mayor Pío XII. El papa Pablo VI, reconociendo su generosa entrega y servicio en pro del Bien Común, le crea cardenal de la Iglesia en 1965.

Ángel Herrera Oria es Hijo Predilecto de Santander (1965) y de Cantabria (2004), y su causa de canonización actualmente está estudiándose en Roma.
 En Santander, a 30 de junio de 2017, 70 años después.

viernes, 19 de mayo de 2017

Menéndez Pelayo o la perennidad del espíritu español. A los 105 años de su fallecimiento

Estudiosos de la obra del Marcelino Menéndez Pelayo (1856-1912), cada 19 de mayo, acuden a Santander, a su Biblioteca ‒“la meca” del hispanismo‒ para reconocer públicamente la fecundidad de su oceánica producción bibliográfica. Unámonos al homenaje, evocando su pensamiento que no ha perdido su actualidad en el tiempo presente.

El polígrafo santanderino continúa erigiéndose hoy en “despertador de la conciencia española”, y en baluarte defensor de la grandeza de España y la altura de miras de sus naturales. Sus enseñanzas presentan el patriotismo como el amor al estilo de vida y a la cultura característica de la tierra en donde uno nació o vive, frente a actitudes etiquetadas como “nacionalistas”, persistiendo tozudamente en reafirmar las diferencias propias de “su” cultura y en enfrentarse “por sistema” contra todo lo existente fuera de ella. Por lo que no debe soliviantarnos quién cuestione la naturaleza de nuestra patria, especialmente si muestra espurios argumentos, ya que estas posturas incorporan como prácticas habituales la sospecha y la crítica, propias de nuestra época contemporánea.

Lo que metafísicamente España es ‒pese a quien le pese‒ se ha ido configurando con el paso de los siglos, conformándose lo que actualmente es: una colosal entidad histórica, política, cultural y social. El dilatado recorrido histórico del pueblo español ha servido para fraguar su ser, su tradición, su personalidad y lo que justifica la unidad del diverso conglomerado de sus comunidades agrupado bajo una sola bandera. Los principios fundamentales y perennes de la vida nacional beben del espíritu o “genio nacional” ‒como le gusta llamarlo al polígrafo‒, siendo precisamente ese “genio” el garante que proporciona la continuidad histórica y espiritual a España como entidad nacional.

Don Marcelino apartándose de “exageraciones nacionalistas”, opta por potenciar las singularidades de cada región española, que enriquecen y complementan al tiempo tanto al conjunto de la nación como al resto de regiones que conforman España, sin prescindir, por tanto, de su unidad como patria. El polígrafo declaró públicamente su predilección por la cultura catalana, un afecto únicamente superado por su “Montaña” natal (Cantabria). Así lo manifestó en Barcelona el 27 de mayo de 1888 en un discurso que pronuncia en lengua catalana durante unos Jocs Florals: agradece a Cataluña lo mucho que le influyó en su formación académica, y elogia su lengua declarando que aquellos Jocs constituían “una de les més enérgiques afirmacions del sentit tradicional de la nació espanyola”.

Menéndez Pelayo manifestó un infatigable amor al estudio y al trabajo, sin abandonar los principios y valores de la fe católica que profesaba, lo que en absoluto le obstaculizó para actuar siempre con rigor científico, como corresponde al investigador que sinceramente busca la verdad, natural inclinación de la persona inherente en nuestra humana naturaleza. Su hermano Enrique lo sintetizaba diciendo que “amaba a Dios sobre todas las cosas y a los libros como a sí mismo”.

El polígrafo afirma que resulta innegable que el Cristianismo es el “instrumento” con el cual históricamente España ha alcanzado su máximo esplendor de “unidad de conciencia nacional”, hasta el punto de identificar “lo español” con “lo católico” e incluyéndolo como un elemento esencial en la forja de su entidad. España como nación no se fundamenta en la unidad de lengua (castellano, catalán, gallego-portugués y vascuence son todas ellas lenguas españolas), ni en la unidad de raza (el pueblo español es resultado del mestizaje de muy diversas razas presentes en la península Ibérica a lo largo de los siglos), ni tampoco en la unidad cultural; sino lo que históricamente ha mantenido unidos a los españoles es su fe católica, la cual se erige en el principal elemento integrador del pueblo español ‒concluye el santanderino‒. Así, España resulta expresión de un proyecto común, en el que nacionalidad y religión se identifican.
 
Don Marcelino llama a aceptar nuestra Historia por completo y a demostrar un sano orgullo por ella, porque posee nobles virtudes morales y los altos proyectos del pueblo hispano. Nos encomienda que mantengamos el alto concepto histórico que España posee porque siempre ha tendido a resurgir de sí misma, con mayor o menor acierto: “en medio de la profunda decadencia que agotaba las fuerzas de nuestra nación, todavía el talento y la firmeza de algunos ilustres varones, unido al prestigio tradicional de nuestra grandeza pasada, alcanzaba a mantener en apartadas regiones el decoro de nuestra monarquía; esfuerzo verdaderamente milagroso y muy digno de ser considerado y agradecido”.
 
La aplicación de las enseñanzas del polígrafo permitiría generosas y definitivas respuestas a aquellas “problemáticas” que distorsionan nuestra propia convivencia en común como españoles, con soluciones que emanan de las bases culturales vertebradoras de nuestro “espíritu nacional”: la fe católica y la institución monárquica, pues sin estas referencias actualmente no puede comprenderse ni el ser de España ni el sentir de “lo español”.
 
En "la meca" del hispanismo: la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander, a los 105 años del fallecimiento de don Marcelino, 19 de mayo de 2017.

miércoles, 29 de abril de 2015

Conferencia Ángel Herrera oria y Santander. A los 50 años de su creación como cardenal de la Iglesia

Este año 2015 se cumple el 50 aniversario de la creación del santanderino Ángel Herrera Oria, a la sazón primer presidente de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), por lo que el Centro de Santander de la ACdP en el marco del Aula Ángel Herrera Oria se honra en organizar hoy, 29 de abril de 2015 en el Ateneo de Santander la conferencia Ángel Herrera Oria y Santander. A los 50 años de su creación como Cardenal de la Iglesia, impartida por el secretario nacional de Causas de Canonización de la ACdP y profesor del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala de la Universidad CEU San Pablo, Pablo Sánchez Garrido.
 
 
  
El acto estuvo presidido por el vicepresidente del Ateneo de Santander, don Orestes Cendrero. A continuación, sintetizo la intervención de presentación que dirigí al nutrido auditorio congregado en el salón de actos del Ateneo:
 
“Distinguidas autoridades; señoras y señores; amigos todos.
En primer lugar, vaya mi gratitud al Ateneo de Santander por acogernos una vez más tan amablemente; muy en particular agradezco a don Andrés Ramos Castro, viceconsiliario nacional de la ACdP, por haberse querido desplazar desde Madrid para estar esta tarde junto a nosotros esta tarde.
Les traslado un cordial saludo en nombre de nuestro administrador diocesano, don Manuel Herrero, quién me ha excusado su asistencia aunque su deseo era el de acompañarnos.
Es sabido de todos nosotros que en 1965 el Pleno de la corporación municipal de Santander acordaba otorgar a Ángel Herrera Oria el título de hijo predilecto de Santander, la ciudad que le vio nacer. Permítanme rescatarles un fragmento de la carta que el mismo Herrera Oria escribió al entonces alcalde de Santander, Máximo Fernández-Regatillo en marzo de 1967, en agradecimiento por el honor que se le reconocía, en la que se nos muestra su profundo sentimiento de alegría. Dice el ya entonces cardenal de la Iglesia: “El recuerdo de la Tierruca y, especialmente, el de mi ciudad natal, vive perennemente en mi ánimo”.
Varias décadas más tarde, en 2004, ustedes recordarán, que gracias a los abnegados y constantes esfuerzos del Grupo Pro Canonización Cardenal Herrera Oria se le concedía también la dignidad de hijo predilecto de Cantabria a título póstumo. Sirvan estas breves palabras como público reconocimiento por la impagable labor y el servicio prestado por aquel Grupo.
 
El itinerario vital del protagonista de la conferencia de hoy no puede, a posteriori, resultarnos ni mucho menos inadvertido. Ángel Herrera no fue un hombre que vivió sin más. Herrera Oria fue una persona que supo definir su recorrido por la vida, dejando a su paso una profunda huella, no exenta de virtud, en aquellos ámbitos en los que participó. Y todo ello gracias al “Norte” que le orientó certeramente y le estimuló a lo largo de toda su rica biografía, a saber: su fe en Jesucristo resucitado. Precisamente el secreto de su ingente capacidad para la acción residía en su profunda vida interior y de oración.
 
Herrera Oria participaría en muy diversos ámbitos de la vida pública. Citemos sólo algunos:
— Abogado del Estado por oposición.
— Hombre comprometido con el día a día de la Sociedad y de las personas que la componemos, llevándole a ser el primer presidente de la ACdP, fundada en 1909 por el padre jesuita Ángel Ayala.
— Periodista, demostrando una inigualable acierto y pericia al elevar a El Debate, durante sus 22 años como director, a ser el periódico más influyente del primer tercio del siglo XX y el que más periódicos vendiera al día, más de 200.000 ejemplares, cifra que ningún periódico español ha alcanzado todavía.
— Impulsor de múltiples obras, siempre en conformidad con la doctrina social de la Iglesia: educativas (CEU, Cursos de Verano en el Colegio Cantábrico de Santander), sindicales (Sindicatos Agrarios), políticas (Acción Popular, más tarde CEDA), editoriales (La Editorial Católica -EDICA-, varios periódicos regionales), sociales (Instituto Social Obrero).
— Hombre de Dios desde su vocación sacerdotal: presbítero en la Parroquia de Santa Lucía de Santander, obispo de la diócesis de Málaga y cardenal de la Iglesia Católica.
La esencia de la trayectoria vital de Herrera Oria bien podría sintetizarse en unas palabras de Fernando Martín Sánchez-Juliá, propagandista que le sucedió en 1935 al frente de la presidencia de la ACdP: “Búscanse hombres con espíritu sobrenatural y capacidad de dirección; es decir, hombres que trabajen por Dios y sólo pensando en la vida futura, pero que lo hagan por el pueblo; que estén cada día sobre la realidad cotidiana, favoreciendo el bien común de la sociedad en que actúan”.
 
Un hombre como aquellos: de sólida formación, con espíritu sobrenatural y de acción, lo encontramos en la persona que esta tarde nos viene a hablar sobre la vinculación de Ángel Herrera Oria con Santander: me refiero a Pablo Sánchez Garrido, con quién inauguramos el Aula Ángel Herrera Oria, marco bajo el que comenzamos a amparar las actividades públicas de nuestro Centro de Santander de la ACdP.
Presentemos una breve semblanza de nuestro ponente. Pablo Sánchez Garrido se licenció en Filosofía, y esmeró su preparación académica alcanzando el grado de doctor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, con la investigación Raíces intelectuales de Amartya Sen. Aristóteles, Adam Smith y Karl Marx (Madrid, CEPyC, 2008).
Ha realizado diversas estancias de investigación en centros extranjeros (EE. UU., Reino Unido, Portugal). Ha dirigido y publicado diversas obras de investigación como Historia del Análisis Político (Tecnos, Madrid, 2011), galardonada con el Premio Ángel Herrera de Investigación 2011.
No es la primera vez que el Dr. Sánchez Garrido visita nuestra ciudad. En julio de 2010 co-dirigió el Curso de Verano que tradicionalmente la ACdP organiza en el Seminario de Monte Corbán, dedicado en aquella ocasión a los Intelectuales en la Historia de la ACdP. Aprovecho para anticiparles que nuestro próximo curso de verano ya está en marcha. Se celebrará los días 22 y 25 de julio, y abordará en esta edición el tema de La ACdP y sus hombres: de la autarquía al desarrollismo. Están todos ustedes invitados.
Actualmente, Sánchez Garrido es profesor de Filosofía Política e Historia del Pensamiento Político de la Universidad CEU San Pablo, y también es secretario nacional de Causas de Canonización de la ACdP, servicio desde donde colabora activamente con la causa de canonización del siervo de Dios Ángel Herrera. Asimismo, es consejero directivo de la Fundación Vaticana Pío XI con sede en Roma. Además, nuestro conferenciante está ultimando una biografía del mismo Herrera Oria, que será publicará en italiano por la Librería Editrice Vaticana, la editorial oficial del Vaticano.
El Centro de Santander de la ACdP consciente de la perennidad del pensamiento de Ángel Herrera y de sus obras, no ha querido obviar el recuerdo del 50º aniversario de su creación como cardenal de la Iglesia. Con la esperanza de que su causa de camino hacia los altares, que ya está en Roma, sea lo más rápida posible, les pido que no dejen de rezarle ni de pedirle gracias, justamente en estos momentos en que España precisa de hombres como él, con espíritu y capacidad de dirección.
El Centro de Santander de la ACdP tiene su sede en la Parroquia del Santísimo Cristo. Pueden conocernos más si lo prefieren a través de la web: www.acdp.es/santander. Muchas gracias”.
 
P. Sánchez Garrido, O. Cendrero y A. Alonso.
 
Una breve crónica de la conferencia puede verse cliqueando aquí.
En el Ateneo de Santander, a 29 de abril de 2015.

martes, 21 de abril de 2015

Historia e historias: la Guerra de la Independencia en Cantabria, con don Jesús Laínz. Popular TV Cantabria

Hola. Esta noche os presento la entrevista que el historiador santanderino don Jesús Laínz me ha realizado en su programa Historia e historias producido por Popular TV Cantabria, con la feliz ocasión de conversar en torno a la Guerra de la Independencia en Cantabria, aprovechando la reciente publicación de mi libro Acciones militares y gestiones de guerra. Cantabria (1808-1814), ya a la venta en formato e-book y en papel.
 
Espero que tanto la entrevista como el formato de este programa televisivo te resulte interesante, ya que en él se apuesta claramente por la importancia de la divulgación del conocimiento de nuestra propia historia, no vaya a ser que vengan otros "de fuera" y nos la quieran contar a su manera...
 
 
 
En Santander, a 21 de abril de 2015.

sábado, 14 de marzo de 2015

Acciones militares y gestiones de guerra. Cantabria (1808-1814)



https://play.google.com/store/books/details/Alfredo_Alonso_Garc%C3%ADa_Acciones_militares_y_gestion?id=2ezpBgAAQBAJ
Portada del e-book Acciones militares y gestiones de guerra. Cantabria (1808-1814).

Tengo el gusto de presentarte mi último trabajo de investigación dedicado, en esta ocasión, al desarrollo de la Guerra de la Independencia  en Las Montañas de Santander, denominación con la que también se conocía a este territorio del Norte de España correspondiente a nuestra actual Comunidad Autónoma de Cantabria: Acciones militares y gestiones de guerra. Cantabria (1808-1814) (pincha en el link si quieres ver una muestra gratuita de esta publicación editada en formato e-book de CEU Ediciones).
 
Este libro está prologado por José Manuel Cuenca Toribio, catedrático emérito de la Universidad de Córdoba, y presentado por Tomás A. Mantecón Movellán, profesor titular de la Universidad de Cantabria; todo un privilegio y un honor para quién subscribe en razón del prestigio profesional y académico de ambos historiadores.
 
A modo de presentación, te rescato las palabras insertadas en la contraportada de este libro:
"La presente publicación, editada en los umbrales del bicentenario del fin de la Guerra de la Independencia (1808-1814), recorre los acontecimientos que la jalonaron en Cantabria y que subrayan el alto valor estratégico que este territorio del Norte de España gozó durante el transcurso de este momento histórico, clave para entender la mutua interactuación entre el Antiguo y el Nuevo Régimen de nuestra historia.

El lector, sin pérdida de rigor científico, podrá introducirse en el devenir de este conflicto bélico en Cantabria –aún no lo suficientemente estudiado–, al encontrar entre sus páginas las principales accionesmilitares (ilustradas con una serie de mapas inéditos, que incluyen el fenómeno “guerrillero”); los abusos que sufrió la población civil por parte de los ejércitos de ambos bandos ‒josefinos y fernandinos‒; y las excepcionales circunstancias que rodearon a la gestión de los recursos económicos, una temática fundamental de este estudio porque sin financiación ninguna guerra puede ser posible".

Si tienes oportunidad de leerlo, agradeceré y mucho tus comentarios y valoraciones.

No es la primera vez, ni la última, que en este blog nos hemos dedicado a la Guerra de la Independencia. En entradas pasadas ya nos detuvimos también a considerar momentos de este decisivo momento histórico de nuestra nación: Bicentenario del fin de la Guerra de la Independencia en Cantabria, y Bicentenario de la Constitución de Cádiz en Las Montañas de Santander.

En Santander y 14 de marzo de 2015.

viernes, 27 de febrero de 2015

A los 50 años de la creación de Ángel Herrera Oria como cardenal de la Iglesia

Esta mañana en la Parroquia del Stmo. Cristo de Santander hemos celebrado el 50º aniversario de la creación de nuestro paisano el siervo de Dios Ángel Herrera Oria como cardenal de la Iglesia. Con este motivo el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), de la que don Ángel fue su fundador y primer presidente organizó una Misa en acción de gracias. Así introduje esta ceremonia:
 
"En el día de hoy celebramos el Ier Domingo de Cuaresma, que coincide en el calendario litúrgico con la fiesta de la Cátedra de San Pedro, una festividad íntimamente ligada con la fecunda autoridad doctrinal del magisterio pontificio.
El Centro de Santander de la ACdP ha querido elegir este día para dar gracias a Dios, nuestro Señor, porque, precisamente, en estas mismas fechas se cumplen 50 años desde que el Papa beato Pablo VI quiso crear cardenal de la Iglesia a un paisano nuestro: el siervo de Dios Ángel Herrera Oria.
Ángel Herrera Oria nació en nuestra ciudad de Santander en 1886. Abogado del Estado, primer presidente de la centenaria ACdP y director del periódico más influyente del primer tercio del s. XX: El Debate. Participó decisivamente en la creación de múltiples obras: educativas como el CEU y editoriales como la BAC.

Momento durante la Misa en acción de gracias por el L aniversario de la creación como cardenal de la Iglesia de nuestro paisano el siervo de Dios Ángel Herrera Oria.
 
En 1940 Ángel Herrera Oria, ya sacerdote, inició un fructífero ministerio en esta su ciudad natal, caracterizado por su dedicación a la importancia del cultivo de la vida espiritual como a las, no menos importantes, necesidades sociales que se le presentaran. Siete años después, en 1947, Santander fue testigo de su ordenación episcopal antes de marchar a tomar posesión de la sede de la diócesis de Málaga, en donde su ingente labor pastoral todavía sigue siendo recordada hoy.
 
Actualmente su causa de canonización se encuentra en estudio en Roma, por lo que les invito a pedirle gracias, acogerse a su intercesión y a profundizar en su ejemplar vida apostólica, que tuvo siempre en su centro a Jesucristo, a quién durante este tiempo cuaresmal acompañamos hacia la victoria de la Resurrección con las piadosas prácticas del ayuno, la oración y la limosna".
 
En Santander a 22 de febrero de 2015.

viernes, 19 de diciembre de 2014

En el 128 aniversario del nacimiento de Ángel Herrera Oria

Hoy, 19 de diciembre de 2014 he asistido a la celebración en la parroquia de Santa Lucía de Santander una Misa en acción de gracias por el 128º aniversario del nacimiento del siervo de Dios Ángel Herrera Oria, presidida por el consiliario del Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), don Francisco Sánchez, pbro.
 
Instantánea de Ángel Herrera Oria, director de El Debate.

Al comienzo de la ceremonia litúrgica se dio lectura a una monición de entrada que sintetiza muy fugazmente los méritos biográficos de la vida de este paisano nuestro, que destacó singularmente y que en cierto modo su ejemplo ha de servirnos de estímulo personal:
 
Buenas tardes. Hoy, día 19 de diciembre de 2014 se cumple el 128º aniversario del nacimiento del siervo de Dios Ángel Herrera Oria, a la sazón fundador y primer presidente de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
 
Este santanderino –el trece de quince hermanos–, abogado del Estado, ejerció el periodismo durante 22 años como director del diario El Debate, el más importante del primer tercio del siglo XX de España, impulsando a su vez desde su condición de presidente de la ACdP múltiples obras apostólicas, siempre en conformidad con la doctrina social de la Iglesia (La Editorial Católica, varios periódicos regionales, los Sindicatos Agrarios, el partido político Acción Popular, que luego se denominaría la CEDA, el Centro de Estudios Universitarios –el CEU–, los Curso de Verano en el Colegio Cántabro de Santander, el Instituto Social Obrero, etc.).
 
Ordenado presbítero en 1940, comienza su ministerio sacerdotal en esta parroquia de Santa Lucía de Santander, en donde también fue bautizado. Siete años más tarde, en 1947, este mismo templo fue testigo de su ordenación episcopal siendo a su vez nombrado obispo de Málaga. En 1965, el papa Pablo VI lo crea cardenal de la Iglesia, hecho que en el próximo año 2015 se cumplirán 50 años.
 
Así, pues, el Centro de Santander de la ACdP quiere ofrecer esta Misa en acción de gracias por la perennidad del pensamiento y de las obras de Ángel Herrera, con la esperanza de que su causa de camino a los altares, que ya está en Roma, sea lo más rápida posible.
 
No dejen de rezarle ni de pedirle gracias, justamente en estos momentos en que España precisa de hombres como él, con espíritu y capacidad de dirección.
 
Momento de la homilía durante la Misa en acción de gracias por el 128º aniversario del nacimiento de Ángel Herrera Oria
En Santander, a 19 de diciembre de 2014.

sábado, 26 de julio de 2014

Ángel Herrera Oria y la Generación de 1914. Curso de Verano ACdP en Santander 2014

Los pasados días 23, 24 y 25 de julio de 2014 se celebró el curso de verano de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), que tradicionalmente tiene lugar en el seminario diocesano de Monte Corbán de la ciudad de Santander. Este año se dedicó a conmemorar el centenario de la Generación de 1914, a la que perteneció el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, a la sazón primer presidente de la ya centenaria ACdP. Puedes pinchar aquí para ver la crónica y las fotografías de este interesante curso. Destaquemos algunos de sus actos en los que tuve el honor de participar.
El miércoles día 23 intervine en la inauguración con estas palabras de bienvenida a los asistentes venidos de toda nuestra geografía española:

"Sr. Presidente de la ACdP, D. Carlos Romero Caramelo, distinguidas autoridades civiles, académicas y militares, señoras, señores, amigos todos.
La profunda inestabilidad socio-política por la que atravesaba España en la primera década del s. XX fue causa suficiente para que un grupo de pensadores y artistas enarbolasen la nada fácil empresa de superar los anquilosados conceptos socio-políticos del s. XIX, que aún pervivían en las estructuras gubernativas de nuestro país.
Estos intelectuales, englobados en la denominada “Generación de 1914”, se marcaron como objetivo reverdecer el sentimiento patrio del pueblo español con una nueva pedagogía política, que permitiera fortalecer su tejido social e institucional.
Al cumplirse el centenario de esta Generación volvemos la mirada hacia uno de sus miembros, nuestro paisano y a la sazón fundador y primer presidente de la ACdP, el santanderino Ángel Herrera Oria, actualmente camino de los altares.
Don Ángel impulsó, como saben, múltiples obras sociales de carácter educativo, político, sindical e incluso periodístico; participó del sentir de su época y de sus coetáneos; y se implicó con ellos en la tarea de renovar la caduca situación socio-política de la España de principios del pasado siglo.
La compresión de su pensamiento y de sus obras pasa por tener presente que toda su actividad personal estuvo alentada por la fuerza del mensaje evangélico, por la fidelidad al magisterio pontificio y por la puesta en práctica de la doctrina social de la Iglesia, pilares que le singularizan como miembro de la Generación del 14.
Sin duda, estos próximos días, y en este inigualable marco del seminario de Monte Corbán, serán momento propicio para considerar éstas, y otras muchas más cuestiones, en torno a la siempre estimulante e ingente figura del siervo de Dios, Ángel Herrera Oria.
Finalmente, quiero dirigirles en nombre del Centro de Santander de la ACdP mi más cordial bienvenida, con el deseo de que este curso de verano les sea al menos tan provechoso como el cuidado y mimo que le hemos procurado en coordinación con el doctor Sánchez de Movellán. Así pues, quedo a su entera disposición. Muchas gracias".
Inauguración del curso de verano de la ACdP 2014 en Santander junto a D. Carlos Romero, Sr. Presidente de la ACdP y Dña. Virginia Lavín, concejal del Excmo. Ayto. de Santander.


Al día siguiente, jueves día 24 los participantes en el curso nos desplazamos a la villa marinera de Santoña en donde continuamos con nuestra actividad académica.
El primer hito en el que nos detuvimos estuvo en la emblemática fortificación santoñesa de San Martín, en donde el doctor Rafael Palacio, director de la Casa de Cultura, nos dirigió un completa y enjundiosa visita. Además, nos introdujo en la interesante exposición dedicada a la Guerra de la Independencia que actualmente se alberga en el fuerte, con ocasión del bicentenario del fin de este período bélico conmemorado este año 2014; singular momento en el que, precisamente, la villa de Santoña tuvo un singular protagonismo, ya que fue la última plaza del Cantábrico en donde el ejército francés capituló.
Momento de la visita al fuerte de San Martín de Santoña, en el que puede observarse la estructura exterior del mismo.
Tras esta visita nos dirigimos al Palacio de Manzanedo, actual sede del Excmo. Ayto. de Santoña. La alcaldesa de la villa marinera, doña Milagros Rozadilla, nos recibió entrañablemente destacando el alto nivel académico de los cursos de verano de la ACdP, y manifestándose de manera particular en esta charla con la que se escribía una de "las páginas de oro de la Cultura en Santoña", como así efectivamente considero.
Acto de bienvenida de la alcaldesa de Santoña, Dña. Milagros Rozadilla (en el centro) previa a la conferencia del Dr. Jerónimo de la Hoz (a la derecha) en el salón de actos del Ayuntamiento de la villa marinera.
Así, el salón de actos del Palacio de Manzanedo acogió la conferencia del Dr. Jerónimo de la Hoz dedicada a la figura del miembro de la Generación del 14 y primer bibliotecario de la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander, Miguel Artigas.  

Allí, en uno de los lugares más singulares de mi Santoña natal, disfruté del privilegio de poder presentar al ponente:


"Sra. Alcaldesa de Santoña, doña Milagros Rozadilla, distinguidas autoridades, señoras, señores, amigos todos.

Permítanme iniciar mi intervención dando públicamente las gracias en nombre de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) a nuestra alcaldesa, quien tan amablemente hoy nos preside, porque este acto no hubiera sido posible sin el apoyo que me brindó desde el primer momento. Asimismo, agradezco muy sinceramente al director de la Casa de Cultura, doctor Rafael Palacio, por sus continuos desvelos para que la organización de esta conferencia resultase perfecta.

En este año 2014 se cumple el centenario de la Generación de 1914, a la que perteneció nuestro paisano Ángel Herrera Oria, a la sazón fundador y primer presidente de la ya centenaria ACdP. Motivo por lo que celebramos este curso de verano dedicado a él y su Generación, en la cual se enmarca la conferencia que tengo el honor de presentarles esta tarde en este inigualable e histórico Palacio de Manzanedo de la villa marinera de Santoña.

Los intelectuales de la Generación de 1914 se fijaron el objetivo fortalecer el tejido social e institucional de una España que adolecía de una profunda inestabilidad socio-política durante aquella primera década del pasado siglo XX.

Otro miembro de la Generación del 14 vinculado a “La Montaña”, además de Ángel Herrera, es Miguel Artigas.
Primer director de la Biblioteca Menéndez Pelayo, y por tanto el primero que enarboló la titánica tarea de ordenar la ingente cantidad de los valiosos libros y manuscritos que Don Marcelino legó tras su muerte en 1912, y que hoy se conservan en el emblemático edificio diseñado por Rucabado en la calle Rubio de la capital cántabra. También Artigas supo aglutinar a un influyente grupo de intelectuales comprometidos con el estudio de la cultura hispana, colocando así a Santander y a Cantabria en el mapa de los “peregrinos” en busca de lo mejor de la cultura española.
Estos méritos y sus sólidos escritos trascendieron a nivel nacional e internacional, lo que le valieron la designación como director de la Biblioteca Nacional y más tarde como uno de los “inmortales” miembros de la Real Academia Española, al igual que el polígrafo santanderino Menéndez Pelayo.
Nadie mejor para exponernos la interesante figura de Miguel Artigas que el ponente que nos acompaña, el doctor Jerónimo José de la Hoz Regules, quien se incluye dentro de la más arraigada tradición de los científicos humanistas, porque además de su formación universitaria como biólogo que ejerce profesionalmente en la consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, nuestro conferenciante también es licenciado en Historia y doctor en Historia Contemporánea. Pertenece a la Real Sociedad Menéndez Pelayo y al Centro de Estudios Montañeses, entidades académicas en donde ha desarrollado principalmente su actividad investigadora en los últimos años, habiendo realizado algunas biografías de personajes santanderinos de inicios del siglo XX, como el biólogo Juan Cuesta Urcelay, o los historiadores, además de sacerdotes, Jerónimo de la Hoz Teja y Sixto de Córdova y Oña. El último de sus trabajos rescata con brillo y acierto al personaje protagonista de hoy, Miguel Artigas. Don Jerónimo, suya es la palabra. Muchas gracias".
 
Una última actividad que quiero destacar, por su emotividad, es el acto de ofrenda floral que la ACdP realiza durante la Misa que se celebra en la parroquia de Santa Lucía de Santander, en donde Ángel Herrera Oria ejerció su ministerio sacerdotal, casi 30 años después de fundar como laico la ACdP.
Ofrenda floral ante la pila bautismal en donde fue bautizado el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, junto con el consejero nacional Hipólito Velasco.
Finalizo con algunas de las conclusiones de los trabajos de este curso de verano, que podrían encontrar su síntesis en el capítulo -el sexto- que he dedicado recientemente a Ángel Herrera y su Generación en la obra La generación del 14. España ante su modernidad inacabada (Plaza y Valdés, 2016):

- Ángel Herrera como "indiscutible" miembro de la Generación de 1914 participó del mismo objetivo común que el resto de sus coetáneos, a saber: renovar la caduca situación institucional, política y social que adolecía España a principios del siglo pasado.
- La compresión del pensamiento de Ángel Herrera y de su obras, emprendidas a fin de la necesaria regeneración de la Sociedad, pasa por tener presente que toda su actividad personal estuvo alentada por la fuerza del mensaje evangélico, por la fidelidad al magisterio pontificio y por la doctrina social de la Iglesia, pilares que le singularizan como miembro de la Generación del 14.
- Ángel Herrera durante toda su vida se erigió en un activo defensor de la doctrina católica y de sus bondades manifestadas en la vida personal, familiar y social, como uno de los fundamentos históricos del ser del pueblo español, y desde esta convicción se involucró en la común tarea de la Generación del 14 de “modernizar” España, que aún sigue inacaba.
- Ángel Herrera tuvo claro del papel de la política como elemento revitalizador de la Sociedad española, aunque también concedió a otras vocaciones profesionales la fuerza moral suficiente para esta tarea común. Además, abogó por la erradicación de los vicios adquiridos del “estamento” político.

Como siempre, espero tus comentarios.
Particularmente, agradezco a D. José Manuel Mochales sus instantáneas.
En Santander, a 26 de julio de 2014.

viernes, 16 de mayo de 2014

Bicentenario del fin de la Guerra de la Independencia en Cantabria

La rica Historia de España está jalonada de importantes acontecimientos dignos de mantenerse perennes en nuestra memoria. El presente año 2014 conmemora uno de ellos: el bicentenario del fin de la Guerra de la Independencia. Este conflicto bélico presenció cómo las Cortes de Cádiz configuraron la Constitución de 1812, primer antecedente de nuestro vigente sistema sociopolítico, y provocó que patrióticamente el pueblo español se reafirmara frente al invasor francés como una nación libre, con unos principios e ideales propios que hoy no deberíamos olvidar. Recorramos brevemente algunos de esos sucesos acaecidos en Cantabria, que en este aniversario rememora singularmente la capitulación de Santoña, el último puerto del mar Cantábrico ocupado por los franceses.
La derrota francesa del 22 de julio de 1812 en Los Arapiles decantó la iniciativa de la Guerra a favor de los intereses españoles, obligando a los generales franceses a reagrupar sus ejércitos en lugares estratégicos puntuales. Así, sus efectivos militares desocuparon todas las jurisdicciones montañesas salvo Santoña, donde acabaron acantonándose desde principios de agosto de 1812. Los mandos militares españoles no tardaron en decidir el bloqueo y sitio a la villa marinera, además de los fuertes periféricos del Gromo, del Brusco y los ubicados en Laredo defendidos por las tropas napoleónicas comandandas por el general de brigada conde de Lammeth.
A principios de febrero de 1814 los regimientos voluntarios de León, Toledo, tiradores de Bureba, 2º y 3º tiradores de Cantabria y 2º y 3º de Vizcaya llegaron a los alrededores de Santoña, colocándose a las órdenes del brigadier Diego del Barco, comandante del Bloqueo y Sitio de Santoña. El brigadier encargó al regimiento Monterrey la toma del fuerte del Arenal del Salvé de Laredo (actual Puntal), fuertemente fortificado con fosos, contrafosos, dos cañones de a 24, un obús y defendido por 200 hombres de infantería y 20 artilleros, por lo que su conquista no era empresa sencilla, aunque finalmente se alcanzó el 13 de febrero. El fuerte que defendía la villa de Laredo (actual Rastrillar) capituló el día 24 al coronel Juan José San Llorente, segundo comandante del Bloqueo y Sitio. Por otra parte, los regimientos 2º y 3º de tiradores de Cantabria y 2º y 3º de Vizcaya iniciaron el 22 de febrero el asedio de la única entrada por tierra de Santoña protegida por los fuertes del Brusco y del Gromo, siendo conquistados el 25 y el 26 de febrero, respectivamente. En la ocupación de ambas fortificaciones se capturaron 470 prisioneros, 29 cañones y víveres para un año. De esa manera, la plaza santoñesa se quedaba aislada. Al brigadier Del Barco en uno de los intentos de asalto a los fuertes un casco de granada le hirió gravemente en el muslo izquierdo, provocándole la muerte en Colindres el día 26, dejando testado el que se le enterrara en el templo de Santa María de Laredo, donde actualmente descansa su cuerpo. Las tropas españolas quedaron al mando del coronel San Llorente.
A pesar de estar acorralado y tener todas las de perder, el conde de Lammeth no cedería Santoña tan fácilmente, ya que disponía de una sólida fortificación guarnecida por 1.800 soldados aproximadamente, una excelente artillería con más de 100 piezas de los mayores calibres y víveres para varios meses. De manera que a principios de marzo de 1814, el ejército borbónico se incrementó hasta alcanzar los 7.000 efectivos para tratar de tomar por asalto este “Gibraltar del Norte”, tal y como lo identificó el mismo emperador Napoleón. Sin embargo, apenas se resistió un mes, ya que el 21 de marzo la plaza en poder francés capituló. Lammeth y San Llorente redactaron las condiciones para la entrega efectiva de Santoña al ejército español, acordándose un armisticio de no beligerancia entre las tropas de ambas naciones hasta la ratificación de esas condiciones por parte de sus superiores militares: el duque de Dalmacia, por la parte francesa, y el duque de Ciudad Rodrigo, por la parte española, pero éste rechazó las cláusulas de la rendición, reanudándose las hostilidades el 9 de abril.
Finalmente, los duques de Dalmacia y de Ciudad Rodrigo acordaron un tratado de paz a finales de abril de 1814, acabando así con la contienda entre Francia y España. Las tropas francesas abandonaron la plaza santoñesa el 16 de mayo en los términos más generosos, ya que se les permitió zarpar con rumbo al puerto francés de Rochefort, asumiendo el gobierno militar de la plaza el coronel Lorenzo Herrero del regimiento 3º de cazadores de Cantabria. Ese mismo día, en Santander el gobernador militar Vicente de Quesada informaba al ayuntamiento de la ciudad de un Real Decreto del rey Fernando VII, fechado en Valencia el 4 de mayo, por el que no juraba la Constitución promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812, declarándola nula al igual que todas las disposiciones de las Cortes Generales, retornándose así a una monarquía absolutista propia del Antiguo Régimen.
La victoria en esta Guerra enseña, al menos, que el pueblo español posee un apasionado carácter luchador que no se rinde nunca aunque la adversidad sea grande, al menos tanta como la ambición del emperador Napoleón. Sirva este breve episodio de nuestra Historia para reivindicar que su desconocimiento genera personas desarraigadas y sin alicientes por construir una Sociedad en torno a un sentimiento común. Los españoles al mirar hacia atrás, con orgullo, actualizamos cómo se ha ido fraguando nuestra característica manera de ser, aunque también ‒como advierte nuestro paisano Menéndez Pelayo‒ hemos de reconocer con humildad aquellos errores cometidos para evitar repetirlos en el presente.


En Santoña, 16 de mayo de 2014, 200 años después...


Alfredo Alonso es autor de Acciones militares y gestiones de Guerra. Cantabria (1808-1814) editado por CEU Ediciones.