sábado, 10 de mayo de 2014

La Evangelii Gaudium: una invitación a la audacia y la creatividad. V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria

Los pasados días 9 y 10 de mayo de 2014 se celebraron en el salón de actos del centenario Ateneo de Santander las V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria bajo el título La Evangelii Gaudium: una invitación a la audacia y la creatividad, organizadas por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP). Pincha aquí para acceder a una breve crónica, a la galería fotográfica y al audio de las intervenciones que se produjeron en ella. Rescato alguno de los momentos que vivimos durante este par de días.
 
El viernes día 9 de mayo durante el acto de inauguración, junto al viceconsiliario nacional de la ACdP y el director nacional de las Jornadas Católicos y Vida Pública y secretario nacional para la Nueva Evangelización de la ACdP, me dirigí con la siguiente bienvenida al auditorio asistente, momentos previos de la primera conferencia del Dr. Josué Fonseca:


"Buenas tardes. El Centro de Santander de la ACdP, de la que fuera su fundador y primer presidente nuestro paisano el siervo de Dios Ángel Herrera Oria se honra en darles la más cordial bienvenida a las V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, que en esta edición pivotarán en torno al título: “La Evangelii Gaudium: una invitación a la audacia y la creatividad”.

Sin duda, la última exhortación apostólica del Papa Francisco ha impulsado a toda la Iglesia a replantearse su misión, como mensajera del perenne y alegre mensaje evangélico de Amor y Paz que Jesucristo nos propone en aras de alcanzar una mínima Justicia Social, demandada por cada hombre durante su vida en este mundo.
Así comienza esa exhortación:
“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. (…) quiero (…), para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años” (n. 1).
Ésta es, pues, la tarea a la que el Santo Padre nos invita. Por este motivo la sociedad montañesa ha sido convocada a estas V Jornadas, para considerar y posteriormente, si cabe, aplicar en nuestra diócesis de Santander los buenos frutos que en este foro seamos capaces de cosechar.
Permítanme otra cita a la exhortación:
“La comunidad evangelizadora experimenta que el Señor tomó la iniciativa, la ha primereado en el amor (cf. 1Jn 4,10); y, por eso, ella sabe adelantarse, (…) [viviendo] un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva” (n. 24).
Notemos el neologismo del Papa Francisco: “primereado”, esto es: involucrarse, saber acompañar, hacer fructificar y, consecuentemente, saber festejar oportunamente.
Así pues, mi deseo para estas V Jornadas Católicos y Vida Pública es que nos atrevamos, “un poco más a primerear” socialmente en Cantabria, y si tuviéramos oportunidad al resto de la humanidad.
Finalmente, quiero agradecer ex profeso la presencia de don Andrés Ramos Castro, viceconsiliario nacional de la ACdP por acomodar sus apretadas agendas y acompañarnos esta tarde. El Centro de Santander de la ACdP quiere dar las gracias a don Felipe Santamaría García, delegado de Apostolado Seglar de nuestra diócesis, por su incondicional respaldo con altas dosis de empeño personal en la preparación de estas V Jornadas. Y dicho esto, le cedo la palabra a don Juan Caamaño Aramburu, director nacional de las Jornadas Católicos y Vida Pública y secretario nacional para la Nueva Evangelización de la ACdP, quién con su buen hacer ha cuidado de la organización de estas V Jornadas. Muchas gracias".
 
Inauguración de las V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, junto al viceconsiliario nacional de la ACdP y el director nacional de las Jornadas.
 

 Al día siguiente, sábado 10 de mayo, las V Jornadas continuaron con la celebración de una Misa en la parroquia de Santa Lucía de Santander presidida por el obispo de nuestra diócesis, Mons. D. Vicente Jiménez Zamora, quien dedicó en su homilía unas bellas palabras sobre el primer presidente de la ACdP, el siervo de Dios Ángel Herrera Oria.
 
A continuación, Dr. José Alberto Parejo Gamir se detuvo en considerar las cuestiones sociales que de esta exhortación apostólica emanan. Tras su interesante intervención tomaron la palabra representantes de distintos movimientos apostólicos en nuestra diócesis de Santander. A modo de introducción y de orientar el debate de la mesa redonda expuse:
 
Buenos días. Iniciamos la mesa redonda: Retos para la evangelización en la diócesis de Santander.
 
Permítanme, antes de “meternos en harina”, recordar un texto de la Evangelii Gaudium en torno a la cual giran las Jornadas: “Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que oran y trabajan. Desde el punto de vista de la evangelización, no sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón. (…). Siempre hace falta cultivar un espacio interior que otorgue sentido cristiano al compromiso y a la actividad” (n. 262)
Elevo a esta mesa, y al posterior coloquio que mantendremos, una serie de preguntas:
- ¿En qué estado está actualmente la tarea apostólica en nuestra diócesis?
- ¿Cabe replantearse, a la luz de las enseñanzas pontificias, el modo de acometer nuestra misión de comunicar la alegre noticia del Evangelio a nuestra sociedad montañesa?
-. ¿O por el contrario, a juicio de nuestros ponentesel diagnóstico actual de las prácticas actuales de evangelización les resulta satisfactorio?
- En definitiva, ¿se abre algún nuevo reto para la evangelización en nuestra diócesis de Santander?
Dicho esto paso a presentar a los componentes de esta mesa redonda:
MOVIMIENTO CULTURAL CRISTIANO: Este movimiento de Apostolado Seglar de la Iglesia Católica está reconocido por la Conferencia Episcopal Española. Nació en 1982 y lleva trabajando en nuestra diócesis de Santander desde hace más de 20 años. Durante unos años el Aula Malagón-Rovirosa se realizó en una casa de nuestra diócesis ubicada en Unquera. El Movimiento Cultural Cristiano ofrece a la Iglesia, a las personas y familias La Militancia Cristiana de por Vida, entendiendo que la promoción de militares cristianos y la promoción de una cultura solidaria son un deber de solidaridad con los empobrecidos de toda la tierra.
CAMINO NEOCATECUMENAL EN CANTABRIA: El Camino Neocatecumenal fue definido por S. S. Juan Pablo II como “un itinerario de formación católica, válida para la sociedad y los tiempos de hoy”.
ACCIÓN CATÓLICA GENERAL: Asociación de laicos que nació con vocación de colaborar en la misión de anunciar a Jesucristo a todas las personas, de colaborar en la maduración de la fe cristiana de aquellos que dan sus primeros pasos en la Iglesia, y de establecer en todas las parroquias una propuesta estable de apostolado asociado para que la acción evangelizadora de los laicos sea más eficaz y se realice en un clima de comunión y celo apostólico.
Tras las intervenciones del animado debate que se produjo, cerré a modo de conclusión con otro fragmento de la exhortación apostólica:
"Para mantener vivo el ardor misionero hace falta una decidida confianza en el Espíritu Santo, porque Él «viene en ayuda de nuestra debilidad» (Rm 8,26). Pero esa confianza generosa tiene que alimentarse y para eso necesitamos invocarlo constantemente” (n. 280). 
 
Momento de la Mesa redonda junto con varios representantes de movimientos apostólicos de nuestra diócesis de Santander.
 
Las jornadas dieron fin con un breve acto de clausura, presidido por nuestro obispo y el secretario general de la ACdP. Antes de sus intervenciones, dirigí al auditorio las siguientes reflexiones:
 
"Nos toca hacer balance de estas V Jornadas, aunque lo importante comienza en cuanto salgamos al “mundo” y desarrollemos nuestra misión de comunicar con audacia y creatividad la alegría del Evangelio.
Recordemos que “el entusiasmo evangelizador se fundamenta [‒parafraseando la Evangelii Gaudium‒] en” nuestra convicción de que el Evangelio responde a las necesidades más profundas de las personas, porque todos hemos sido creados para lo que el Evangelio nos propone [a saber]: la amistad con Jesús y el amor fraterno” (n. 265).
El Evangelio “no pasa de moda porque es capaz de penetrar allí donde nada más puede llegar”. El Evangelio es “una respuesta que cae en lo más hondo del ser humano y que puede sostenerlo y elevarlo” siempre, motivo por el que no hay lugar para el desánimo. (n. 265)
El siervo de Dios Ángel Herrera Oria en el marco de la XXI Asamblea General de la ACdP, que precisamente se celebró en esta ciudad de Santander, pronunció las siguientes palabras que continúan conservando su actualidad, a pesar de haber sido pronunciadas hace casi 80 años (8/9/1934):
“Vamos a una nueva concepción de la sociedad (…). Late en todos la preocupación social. Con ojos humanos no podemos mirar tranquilos el porvenir. (…). La obra que hemos de realizar es muy grande. (…). No es la obra de una sola generación; pero esto no constituye motivo de desaliento, sino, por el contrario, sirve para animarnos en la tarea. No podemos perder de vista que somos en ella colaboradores de la Providencia. [Y termina D. Ángel:] Vamos a realizar cada uno una parte de su plan”. (AHO, Obras Completas, VII, 491-492).

Llega el momento de los agradecimientos. A los ponentes, a los miembros de la mesa de redonda y a sus presentadores. Su comprometida participación y testimonio nos enriquecen.

Agradezco al Ateneo de Santander su acogida durante estas Jornadas y la que nos ha procurado a lo largo del presente curso, en el que celebra su Centenario. A los medios gráficos y de comunicación social. Sin ellos los frutos de estas V Jornadas no saldrían de esta sala, y se cumpliría la afirmación de Wittgenstein: “Lo que solo sabe uno, no lo sabe nadie”. A D. Juan Caamaño Aramburu, director nacional de las Jornadas Católicos y Vida Pública por el mimo y esmero que ha demostrado en la preparación de esta edición en Cantabria. A todos ustedes les agradezco sinceramente también su asistencia y les convocamos a nuestra próxima actividad: el curso deverano “Ángel Herrera Oria y la Generación del 14”, que tendrá lugar como tradicionalmente viene siendo enel Seminario de Monte Corbán  entre el 23y el 26 de julio. Quedan todos invitados.

El Centro de Santander de la ACdP queda a su disposición para lo que tengan a bien menester, bien en nuestra sede de la parroquia del Stmo. Cristo o en nuestra web www.acdp.es/santander o escribirnos a santander@acdp.es.
Finalmente, el Centro de Santander de la ACdP quiere dar las gracias a nuestro obispo, Mons. D. Vicente Jiménez Zamora, por su presencia en estas V Jornadas, que comenzaban con la celebración de la Misa en la parroquia de Santa Lucía en un día en el que conmemoramos al santo patrón del clero español, san Juan de Ávila.
Le cedo la palabra a D. Antonio Rendón-Luna, secretario general de la ACdP, a quien le agradezco el que nos acompañe esta mañana a pesar de los compromisos que le obligaban a permanecer en Madrid. Muchas gracias".
 
Clausura de las V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, junto a Mons. Jiménez Zamora y el secretario general de la ACdP.
 

Quiero agradecer a Popular TV Cantabria su deferente atención  para con el Centro de Santander de la ACdP por cubrir informativamente este evento:
 
 
 
Espero tus comentarios. Agradezco particularmente a D. José Manuel Mochales sus instantáneas.
 
En Santander, a 10 de mayo de 2014.

miércoles, 26 de marzo de 2014

"La solución de España pasa por una política educativa pero también de intervención social". Conferencia: "La misión político-cultural de la Generación del 14", por el Dr. Sánchez de Movellán

El Ateneo de Santander el pasado miércoles día 26 de marzo acogió la conferencia organizada por el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) pronunciada por el propagandista vicesecretario del Centro de Madrid y director de la Vniversitas Senioribvs CEU, Dr. Luis Sánchez de Movellán, bajo el título: “La misión político cultural de la Generación del 14”. Esta conferencia se enmarca dentro del centenario que se conmemora este año 2014 y como "anticipo" del curso de verano que la ACdP celebrará con este motivo durante el próximo mes de julio en el seminario de Monte Corbán de Santander, dirigido por el mismo Dr. Sánchez de Movellán.

Conferencia del Dr. Sánchez de Movellán (a la izquierda), junto al Dr. Vallejo (a la derecha).
 
El secretario del Centro, Alfredo Alonso, dio la bienvenida al nutrido auditorio congregado, entre quien se encontraban el delegado diocesano de Apostolado Seglar, varios miembros de la Real Sociedad Menéndez Pelayo, del Centro de Estudios Montañeses y de la Sociedad Cántabra de Escritores, además de representantes de la vida académica y profesional de Santander.
 
El doctor en Filosofía, José Alberto Vallejo, fue el encargado de presentar al ponente quién comenzó su intervención realizando una disección del concepto de intelectual y su plasmación española. El adjetivo intelectual va a tener su momento de mayor expansión en la última parte del siglo XIX y nos va a hacer pensar, de algún modo, en la palabra rusa intelligentzia cuya paternidad ha de atribuirse al novelista Boborykin en 1860. Hasta finales del siglo XIX difícilmente se va a encontrar en español una palabra que exprese  la conciencia de la existencia de un grupo como la intelligentzia rusa o los intelectuales del siglo XX. El uso de la palabra intelectual como sustantivo entra en la lengua española casi al mismo tiempo que en la francesa a raíz de la organización de los profesores y escritores franceses en torno al conocidísimo affaire Dreyfus. De un examen de la literatura krausista, regeneracionista y de la proveniente de la Generación del 98, podemos concluir que la introducción del sustantivo intelectual se debe a los hombres del 98. En textos de Maeztu y de Unamuno, anteriores a 1898, se encuentra la utilización del término.
 
El vicesecretario del Centro de Madrid analizó la estrecha relación entre intelectuales y la política, partiendo de la afirmación que hizo Ortega y Gasset en 1927, acerca de que “España es el único país donde los intelectuales se ocupan de política inmediata”. La Generación del 14 fue la generación intelectual más importante de toda la historia de la España moderna. Fue una generación, en palabras de Olariaga, muy ambiciosa, con una aspiración casi quijotesca. Fue una generación que quiso hacer ciencia y política simultáneamente. Para esa generación la política venía a ser una de las formas de realización de la temporalidad radical del hombre. En este punto el ponente no dejó pasar la oportunidad de destacar la figura del siervo de Dios Ángel Herrera Oria, perteneciente a esta Generación, y los principios de la Doctrina Social de la Iglesia defendidos por la ACdP, lo que supuso toda una revolución en aquel momento histórico.
 
A continuación, se pasó a enmarcar a la Generación de 1914 en la coyuntura histórica, hispánica y europea, en la que va a adquirir su profunda significación intelectual. El homenaje a Azorín en los jardines de Aranjuez, el 23 de noviembre de 1913, va a ser el pórtico de acceso a la plena vigencia social de la generación referenciada. La fiesta de Aranjuez en honor de Azorín fue la antorcha que transmitió la Generación del 98 a la del 14, y en esa antorcha va prendido el amor y la inquietud por el problema de España. El símbolo de la dimensión política de la Generación de 1914 y de su afán de renovación cultural, va a ser el Monasterio de El Escorial. A él se refiere reiteradamente Ortega y Gasset, que inicia sus Meditaciones del Quijote con una evocación del monasterio y del bosque que lo circunda. Pero quien mejor supo ver el valor simbólico de la obra filipina fue, sin duda, Manuel Azaña que dejó escritas inspiradas frases sobre la misma. Los hombres de 1914 van a intervenir en política en cuanto intelectuales, por considerar que la participación de éstos en la política resulta -en determinadas coyunturas históricas- imprescindible. Se constituye así una tendencia de acción intelectual en la política que engarzará a tres generaciones constitutivas: la del 98, la del 14 y la del 27; es decir lo que Vicens Vives llamará “generación acumulativa del 98”. El espaldarazo a la emergencia social de esta “generación de intelectuales” lo dará -como suele ocurrir- la coyuntura histórica; en este caso, un acontecimiento que conmocionará al mundo: el inicio, a finales de julio de 1914, de la Primera Guerra Civil europea, la Gran Guerra.
 
Finalmente, se realizó un recorrido por los instrumentos literarios de agitación político-cultural de los que se servirá la Generación de 1914 para desarrollar sus teorías de acción política como acción pedagógica. Los semanarios Faro, Europa y el más importante de todos ellos, España, van a ser la clave para intentar recuperar los valores de la cultura hispana y poder articular su presencia pública. Las revistas de la Generación de 1914 nacen con la voluntad de denunciar cualquier situación insana e intentar reconstruir la nación. El programa de intervención que va a subyacer en todas ellas, especialmente España, podría resumirse en tres objetivos: en primer lugar, Europa; en segundo lugar, la política concebida como educación política; y, por último, una concepción de la política como intervención para mover y orientar a la opinión pública.
 
Agradezco a D. José Manuel Mochales su instantánea.

En Santander, a 26 de marzo de 2014.

miércoles, 26 de febrero de 2014

“La nación española está por encima de la Constitución”. Conferencia: "Recuperar España. Una propuesta desde la Constitución" por D. José Manuel Otero Novas

El Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) acogió el pasado miércoles día 26 de febrero la conferencia pronunciada por don José Manuel Otero Novas, presidente del Institutode Estudios de la Democracia de la Universidad San Pablo CEU, bajo el título “Recuperar España. Una propuesta desde la Constitución” [para descargar el libro del que parte esta conferencia picha aquí, si quisieras adquirirlo físicamente puedes solicitarlo en santander@acdp.es o en id@ceu.es].

Conferencia de D. José Manuel Otero Novas (a la izquierda), junto al vicepresidente del Ateneo de Santander (en el centro).

El secretario del Centro, Alfredo Alonso, presentó al ponente ante el atento auditorio congregado en el Ateneo de Santander, entre el que se encontraban el delegado diocesano de Apostolado Seglar, la concejal de Educación del Ayuntamiento de Santander, varios miembros de la junta directiva del Ateneo de Santander, una ex consejera de Educación del gobierno de Cantabria, miembros de la Real Sociedad Menéndez Pelayo y del Centro de Estudios Montañeses, además de otros representantes de la vida académica y profesional de nuestra ciudad:
 
Buenas tardes. Comienzo dándoles la bienvenida a este acto organizado por el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y dando las gracias al Ateneo de Santander, por acogernos una vez más tan amablemente y que en este año 2014 celebra su primer centenario de vida. Así pues vaya mi pública felicitación a esta institución: foro de debate que se ha convertido en un auténtico oasis para el crecimiento cultural e intelectual de nuestra sociedad montañesa a lo largo de estos cien años.

He querido rescatarles, para el perenne recuerdo de nuestra memoria, unas palabras pronunciadas por nuestro paisano y primer presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, el siervo de Dios Ángel Herrera Oria:
 
“España ha producido sobre todo hombres de acción”, porque los españoles poseen “un temperamento activo y práctico”. Además, “yo creo en la vocación futura de España; yo pienso que nuestra aportación a la vida del mundo o no es nada o es un tesoro de orden espiritual. Vocación, no lo olvidemos los españoles, que será tanto más eficaz cuanto consista más en obras en las que presida ese mismo carácter de espiritualidad” (Herrera Oria, A., “El futuro de España, visto desde Roma”, Ya (21/6/1950), 1).
Estas afirmaciones eran elevadas, como si aún no hubiésemos caído en la cuenta, para estimulo de nuestra voluntad y continuar trabajando por el bien común de nuestra patria. Si se fijan bien, Don Ángel nos está mostrando dos requisitos necesarios para emprender toda obra y que ésta alcance buen fin. A saber, ser “hombres de acción” y a la par, y si cabe más fundamental, también ser “hombres de espíritu”, porque sin “espíritu” la “acción” queda desorientada y, por tanto, la obra resulta ineficaz.

Pues bien, esta tarde el centro de Santander de la ACdP se honra en presentar a una persona que ha demostrado con obras cómo conjugar estos dos principios: ser un hombre de acción y también un hombre de espíritu. Me estoy refiriendo al Excmo. Sr. D. José Manuel Otero Novas, a quién le doy mi más sincero agradecimiento por haber aceptado nuestra invitación para pronunciar la conferencia titulada “Recuperar España. Una propuesta desde la Constitución”.
Sin adentrarme en los múltiples méritos que jalonan su vida digamos únicamente qué es abogado del Estado y que ha desempeñado altas responsabilidades políticas en servicio a España durante La Transición Democrática durante los gobiernos del presidente Adolfo Suárez como ministro de la Presidencia y de Educación, aunque ahora vive fuera de la política activa. Además, nuestro conferenciante es autor de numerosas publicaciones (la más reciente: Mitos del pensamiento dominante. Paz, Democracia, Razón, 2011). Actualmente es el presidente del Instituto de Estudios de la Democracia de la Universidad San Pablo CEU.

Permítanme unas breves reflexiones para introducirnos en el tema que hoy nos congrega:

¿No les parece que últimamente la opinión pública en España está ofreciendo singulares muestras de recelo sobre las instituciones que conforman nuestro Estado Social, Democrático y de Derecho y que sostienen la España actual?
¿No han observado durante estos pasados meses que en torno a nuestra Constitución está revoloteando la sospecha de que ya no es capaz de regular la convivencia de los españoles? ¿Es esto cierto? ¿Ustedes también lo han percibido? ¿Cabe idear una solución o alternativa? ¿Requiere para ello ejecutarse alguna reforma que remedie la situación?

Nadie mejor que don José Manuel Otero Novas para dar respuesta a estas y otras muchas más cuestiones que jalonan la actualidad de España, en virtud de su experimentada autoridad que se ha forjado, gracias a que ha sabido poner espíritu en las acciones, en las obras que ha emprendido a lo largo de su vida.

Don José Manuel suya es la palabra. Muchas gracias”.

Así, el ponente, ex ministro de la Presidencia y de Educación bajo la presidencia del gobierno de Adolfo Suárez durante La Transición, inició su intervención realizando un rápido recorrido del devenir de la construcción sociopolítica experimentada en España a partir de aquel periodo histórico. La “generosa” Constitución Española de 1978 permitió a las Autonomías asumir competencias con un alcance de carácter “federal”, sin perjuicio de su rotunda afirmación de “la nación española”, como fundamento de la Carta Magna, y no al revés, hasta el punto de que sin rubor podemos aseverar que “la nación española está por encima de la Constitución”. Nuestra nación no es una “confederación”, porque la soberanía reside en el pueblo español “y no en el pueblo andaluz más el pueblo cántabro más el pueblo gallego, etc.”. La soberanía reside en el pueblo español “como unidad”, que erige a España en la “patria común e indivisible de todos los españoles” (artículo 2 Constitución Española). La Carta Magna, en contra de la apariencia del momento presente, no divide el territorio en Comunidades Autónomas, sino que permite su conformación por parte de aquellas provincias que así lo quieran, otorgándoselas un “techo máximo” de competencias. Sin embargo, durante la década de 1980 el Estado comenzó a cederlas más competencias. También, se comenzaron a realizar “relecturas constitucionales”, con interpretaciones que fueron más allá de lo que dice la misma Constitución. Además, a partir de 1993 sucedieron “violaciones sistemáticas de la Constitución”, que abrieron el camino hacia una estructura “confederal” del Estado, como el compartir competencias entre el Estado y las Autonomías. Ya a comienzos del siglo XXI algunas Comunidades Autónomas manifestaron claramente su deseo de relacionarse con España bilateralmente, como si fueran entidades equiparables entre sí, o incluso de salir fuera de su autoridad administrativa.
Estas situaciones cuestionan la propia entidad de la nación española conduciendo al Estado a la pérdida de poder y a carecer del peso mínimo para dirigirla. Actualmente, hay dirigentes políticos que se atreven a lanzar órdagos como “haremos el referéndum de independencia sí o sí”, y “¡no pasa nada!”.
 
Ante este panorama, el también propagandista del Centro de Madrid de la ACdP, advirtió de los inconvenientes que conllevaría “la destrucción de España”, recordando que históricamente las naciones se crean con sangre pero también se desintegran con sangre. Por otro lado, señaló que la Unión Europea no está para ser el garante de la unidad interna de la nación española ni nos defenderá de los intereses que otros países europeos tienen contra el nuestro porque “Europa es una biocenesis de naciones, es decir, unas naciones sobreviven a costa de otras”, citando al filósofo Gustavo Bueno. El Tribunal Constitucional actualmente no representa al perfecto defensor de la Constitución porque permanece politizada además de confederada (algunos de sus miembros son electos tácitamente por partidos políticos que representan a distintas Comunidades Autónomas). “La política de apaciguamiento” tampoco es la solución. “Nada es peor que un gobierno condescendiente, porque ésta es una de las principales causas de las guerras”. Las Autonomías controlan muchas competencias, y aún siguen pidiendo más para sí. Incluso, algunas de ellas ya hablan abiertamente de establecer un “concierto económico”, pero como paso intermedio hacia la independencia administrativa. Estos hechos consienten que nuestra Constitución se esté convirtiendo en “papel mojado”. Ahora igual no lo percibimos, pero cuando nos demos cuenta el régimen “caerá”, si no es que ya ha caído, arrastrando con él a la Corona.

La “recuperación de España”, tras la segunda oleada de “actualizaciones” de Estatutos de Autonomía durante la pasada década, sólo será posible ‒sostuvo el ponente‒ dentro de una reforma de la Constitución. Una reforma pacífica, sin que medie “revolución” alguna porque “los procesos de ruptura se saben cómo empiezan pero no cómo acaban”, y generalmente los hechos revolucionarios concluyen en situaciones contrarias a cómo empezaron. Concluyendo, este diagnóstico de la realidad sociopolítica española precisa de personas con inteligencia y capacidad de organizarse para evitar la revolución, y que además defiendan que al Estado retorne el poder necesario para volver a adquirir la capacidad de gestionar los intereses de toda la nación, sin que desaparezcan sus estructuras regionales. Finalmente, don José Manuel afirmó esperanzadamente que la nación española en sus más de dos mil años de Historia ‒marcando como hito inicial la colonización romana‒, siempre ha resurgido ante situaciones en las que parecía que se iba a disolver, exhortando al auditorio presente que hoy no tiene por qué ser distinto y estamos llamados a repetir, una vez más, esa gesta. Tras los prolongados aplausos continuó un animado coloquio.
 
Agradezco a D. José Manuel Mochales sus instantáneas.
 
En Santander, a 26 de febrero de 2014.

viernes, 24 de enero de 2014

Monición de entrada, memoria de S. Francisco de Sales, patrono de los periodistas, víspera de la Conversión de S. Pablo, patrono de la ACdP

El pasado viernes día 24 de enero el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) organizó una Misa en vísperas de la celebración de su santo patrón, san Pablo Apóstol, en el mismo día en que se recuerda la memoria de san Francisco de Sales, patrono de los periodistas, gremio al que también perteneció nuestro paisano y primer presidente, el siervo de Dios Ángel Herrera Oria. Como monición de entrada a la ceremonia litúrgica se pudo leer:

Buenas tardes. Hoy recordamos la memoria de san Francisco de Sales, obispo y patrono de los periodistas. Aunque también estamos en la víspera de la fiesta de la Conversión de san Pablo, patrono de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
 
Es por ello que el Centro de Santander de la ACdP quiere honrar en esta celebración litúrgica a su santo patrón y recordar a sus miembros que ya gozan de la compañía de Dios Padre misericordioso, con un especial recuerdo del socio D. Damián Pascual Lacalle, quien nos abandonó apenas un par de meses.
 
Que el ejemplo del siervo de Dios Ángel Herrera Oria, paisano nuestro, primer presidente de la ACdP, y por un par de décadas director del periódico más influyente de España, y que está de camino hacia los altares, nos sirva de estímulo para amar más y más a Dios nuestro Señor dando testimonio en el mundo de Él, así como lo realizó san Pablo, recordando que "Todo lo puedo en Aquel que me conforta".

Agradezco muy sinceramente a los miembros de la casi ya centenaria Asociación de la Prensa de Cantabria su asistencia a esta celebración litúrgica.
 
En Santander, a 24 de enero de 2014.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

La Constitución de 1978 es fruto del consenso político que ha permitido la convivencia entre los españoles pero a cambio de muchas y recíprocas renuncias.

El pasado miércoles día 4 de diciembre de 2013 el Ateneo de Santander acogió en vísperas del Día de la Constitución Española la conferencia organizada por el Centro de Santander de la Asociación Católica dePropagandistas (ACdP) bajo el título “Constitución de 1978: los principios de unidad y de solidaridad”, pronunciada por José Peña González, catedrático emérito de Derecho Constitucional de la Universidad San Pablo CEU y actualmente director del Instituto de Humanidades Ángel AyalaCEU.
 
Conferencia del Dr. José Peña con ocasión del 35º aniversario de nuestra Constitución.
 
El presidente del Ateneo, Manuel Ángel Castañeda, abrió el acto dando la bienvenida al nutrido auditorio congregado, entre los que se encontraban miembros de la Real Academia de Medicina de Cantabria, del Centro de Estudios Montañeses, de la Real Sociedad Menéndez Pelayo y del ámbito universitario, cultural y empresarial de la sociedad montañesa. El presidente también agradeció al secretario del Centro de Santander de la ACdP, Alfredo Alonso -encargado de la presentación del Prof. Peña-, la oportuna organización del evento destacando la labor social y cultural de la Asociación y la figura del Siervo de Dios Ángel Herrera Oria:
 
La historia política de España siempre ha tenido presente, de una manera o de otra, la tozuda discusión de los nacionalismos periféricos que ponen en cuestión la indisoluble unidad de nuestra patria, a pesar de haberse forjado en una rica y recia tradición histórica que ha permitido construir uno de los Estados más fecundos de la Historia de la Humanidad.

En el momento actual la voz de los nacionalismos parece que “grita” con más fuerza que nunca en aras de distanciarse de la realidad “España” siempre abierta a Europa. Ante esta situación, y en vísperas del Día de la Constitución, el centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas, fundada por nuestro paisano el Siervo de Dios Ángel Herrera Oria ha invitado al Prof. Dr. D. José Peña González para que pueda dar luz y criterio sobre esta cuestión.

Sin detallar sus múltiples méritos señalemos que el Profesor José Peña es licenciado y doctor en Derecho y en Ciencias Políticas (por la Universidad Complutense), en Historia (por la Univ. Alcalá de Henares), y en Ciencias de la Información (por la Univ. Rey Juan Carlos). Como singularidad decir que estos 4 doctorados fueron obtenidos con la calificación: Sobresaliente Cum Laude. Posee una dilatada trayectoria académica, con más de 40 años de experiencia docente, como catedrático, ya emérito, de Derecho Constitucional de la Universidad San Pablo CEU, en donde ha desempeñado altas responsabilidades académicas, siendo actualmente director de su Instituto de Humanidades Ángel Ayala CEU. Pertenece a diversos organismos académicos como la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y la Real Academia de la Historia. Ha escrito más de 28 monografías, más 140 artículos en obras colectivas sobre sus líneas principales de investigación (Historia del Derecho Constitucional e Historia Política). Numerosas colaboraciones en prensa, radio y televisión, con sus más de 1.000 artículos en medios digitales, como: La Opinión Digital sobre sobre arte (incluido el noble arte del toreo), crítica de libros y la realidad sociopolítica del momento).

El Dr. Peña, nos honra con su generosidad aceptando nuevamente la invitación del Centro de Santander de la ACdP, el cual queda a su más entera disposición en nuestra sede: la parroquia del Santísimo Cristo, nuestra web: www.acdp.es/santander, o en santander@acdp.es.

“La Constitución de 1978: los principios de unidad y de solidaridad”. Profesor, suya es la palabra. Muchas gracias.

El conferenciante comenzó su intervención exponiendo el contexto histórico que rodeó a la Constitución de 1978 con una advertencia inicial, a saber: la Carta Magna vigente es “un fruto del consenso político que ha permitido la convivencia entre los españoles pero a cambio de muchas y recíprocas renuncias”. Así, tras indicar que España fue el último país del arco Mediterráneo en darse una constitución -incluso por detrás de Grecia y Portugal-, señaló a las tres figuras que conformaron el motor definitivo para la promulgación de la actual Constitución, a saber: S. M. el rey Juan Carlos I, en su calidad de jefe del Estado; el presidente de las Cortes, Torcuato Fernández-Miranda, estratega que ideó el itinerario jurídico que logró derogar las Leyes del anterior régimen franquista a favor de un nuevo régimen democrático; y, por último, el presidente del gobierno, Adolfo Suárez, principal impulsor para alcanzar un acuerdo político entre los partidos que permitiera la redacción de nuestro actual marco normativo de convivencia. A continuación, el conferenciante reflexionó sobre el texto constitucional con un especial análisis del artículo 2º, ya que en él se reconocen expresamente los principios de unidad, de autonomía y de solidaridad: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, (…), y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de la nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”. La conferencia finalizó con un breve recorrido histórico, a modo de síntesis, del entramado legislativo que desde los Reyes Católicos han regulado las instituciones españolas, rescatando aquellos rasgos que han ido conformando en su entramado jurídico los principios de autonomía, de diversidad y, por ende, también de solidaridad, principios “que han permitido edificar las bases constitucionales de la unidad indisoluble de España”.

A la conferencia siguió un animado coloquio, en el que el ponente aprovechó para reconocer el importante papel que también jugó el santanderino Alfonso Osorio vicepresidente durante el gobierno de Alfonso Suárez.
 
Agradezco particularmente a D. José Manuel Mochales su instantánea.
En Santander, a 4 de diciembre de 2013.

sábado, 27 de julio de 2013

La ACdP y la Transición española. Curso de Verano de la ACdP en Santander

La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) ha celebrado en Santander durante los días 24 y 27 de julio de 2013 el curso de verano La ACdP y la Transición española (para ver la crónica y fotografías del mismo pincha aquí), dirigido por el Dr. Luis Sánchez de Movellán. Un curso totalmente caracterizado por la participación de ilustres participantes de La Transición, destacándose por su condición de ponentes los ex ministros durante aquel momento de nuestra Historia reciente de España, Otero Novas, Sánchez-Terán Hernández y Osorio García. Realmente un lujo de curso por lo mucho y bueno que se dijo en él.
 
Durante el mismo tuve el privilegio de presentar la conferencia La Transición: de Carrero a Suárez, que pronunció el Dr. José Peña González, que una vez más resultó brillante. Incluyo a continuación una de las ideas que expuse con ocasión de ello:
 
"Los hombres que valen mucho, no temen que nadie les haga sombra y son los más generosos en reconocer todos los méritos y todos los valores de los demás, que les ayudaron a llegar tan alto".
 
No sé si estas palabras de quien fuera el segundo presidente de la ACdP, don Fernando Martín Sánchez-Juliá, pueden atribuirse por igual a los protagonistas de la Transición, y más particularmente a los de esta tarde: Luis Carrero Blanco y Adolfo Suárez. Aunque estoy convencido de que sus decisiones políticas estuvieron marcadas por la perspectiva que da la altura de miras motivados por un solo y único objetivo: España.
 
Para engarzar a Carrero con Suárez en el momento histórico que nos ocupa durante este curso de verano, vamos a disfrutar con la conferencia que a continuación nos va a dirigir el Dr. José Peña.
 
Junto al Dr. José Peña (a la izquierda).
 
Agradezco particularmente a don José Manuel Mochales su fotografía.
 
En Santander a 27 de julio de 2012.

jueves, 6 de junio de 2013

"Conocer el Vaticano II resulta indispensable para interpretar el catolicismo actual". Mons. Jiménez Zamora. Clausura ciclo conferencias ACdP Concilio Vaticano II

Mons. D. Vicente Jiménez Zamora, obispo de Santander, el 3 de junio se encargó de clausurar el ciclo de conferencias dedicado al 50º aniversario del inicio de los trabajos del Concilio Vaticano II y 20º de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, organizado por el Centro de Santander dela Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) con la ponencia: El Concilio Vaticano II: un Concilio para el siglo XXI (para ver una reseña y fotografías pincha aquí y si buscas el texto completo de la ponencia pincha aquí). El acto fue introducido por don Manuel Ángel Castañeda, presidente del Ateneo de Santander, para posteriormente poner un servidor, en calidad de secretario del Centro de Santander de la ACdP, presentar al ponente ante el numeroso auditorio congregado en el salón de actos del Ateneo:
 
Buenas tardes. El pasado mes de mayo el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas, de quien fuera su primer presidente nuestro paisano el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, en el marco del Año de la Fe en el que nos encontramos, iniciaba este ciclo de conferencias dedicado al 50º aniversario del inicio de los trabajos del Concilio Vaticano II y el 20º de la publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, para reflexionar sobre la actualidad y vigencia de sus enseñanzas. Hoy llegamos a su clausura, y una vez más quiero invitar a prestar atención a las enseñanzas e ideas que se van a pronunciar en esta sala, ya que están dirigidas para enardecer nuestros corazones y estimular nuestras inteligencias.

Abríamos el ciclo con unas las palabras del papa beato Juan XXIII de la convocatoria del Concilio Vaticano II (1962), que conservan su total vigencia: “La Iglesia asiste en nuestros días a una grave crisis de la humanidad. (…) lo que se exige hoy de la Iglesia es que infunda en la venas de la humanidad actual la virtud perenne, vital y divina del Evangelio”, porque “la humanidad alardea de sus recientes conquistas en el campo científico y técnico, pero sufre también las consecuencias de un orden temporal que algunos han querido organizar prescindiendo de Dios”.

El siervo de Dios Ángel Herrera Oria participó en calidad de obispo de Málaga en el Concilio Vaticano II. Concretamente en las comisiones encargadas de la reflexión y redacción de la constitución pastoral Gaudium et spes, dedicada a la Iglesia en el mundo actual. No nos puede sorprender, por tanto, que Don Ángel caracterizase el Vaticano II como un concilio “eminentemente pastoral”, porque lo que busca es “la comunicación con los demás, el acercarse al pueblo, el abrir desde el primer momento la revelación de los principios del Concilio a los hermanos separados y a los hermanos desconocidos de nosotros”.

No me resisto a rescatarles un fragmento de la homilía que Don Ángel pronunció en la solemnidad de la Epifanía de 1963, y que dedicó al Concilio: “no es temerario esperar que de este Concilio la Iglesia va a salir en una época nueva como un gran ejército en orden de batalla”. Un ejército “que no quiere conocer otra arenga ni otra orden del día que la que hace veinte siglos se dio desde lo alto del monte: “Enseñad, bautizad”. El ejército de Aquel que es Autor de la Verdad y de la gracia, y, por consiguiente, el ejército que trata de infundir luz en las mentes y la gracia de Nuestro Señor Jesucristo en las almas”.

Esta tarde el Centro de Santander de la ACdP se honra de presentar al obispo de nuestra diócesis, Mons. D. Vicente Jiménez Zamora, a quién le agradezco muy sinceramente el que haya aceptado nuestra invitación para clausurar este ciclo.

Mons. Jiménez Zamora es natural de Ágreda (Soria). Realizó sus estudios en el seminario diocesano de El Burgo de Osma (Soria), en la Universidad Pontificia de Comillas (en ésta misma localidad montañesa), y en diversas universidades de Roma, a saber: la Universidad de Santo Tomás (Filosofía); la Universidad Gregoriana (Teología Dogmática); y en la Academia Alfonsiana de la Universidad Lateranense (Teología Moral). Ordenado sacerdote en El Burgo de Osma el 29 de junio de 1968. Ha ejercido la docencia en el seminario diocesano, en enseñanzas medias y universitarias, además de importantes y múltiples responsabilidades pastorales en la diócesis de Osma-Soria, que alcanzaron su cumbre al ser nombrado obispo de su diócesis natal en 2004. Recibió la ordenación episcopal en El Burgo de Osma el 17 de julio de 2004. Tres años más tarde, el 27 de julio de 2007, fue nombrado obispo de Santander. Tomando posesión de la diócesis, el 9 de septiembre de ese mismo año. En la Conferencia Episcopal Española ha pertenecido a diferentes Comisiones. En la actualidad es presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, que se ocupa de las relaciones mutuas entre los obispos y los religiosos.

Mons. Jiménez Zamora nos va a ofrecer una conferencia que lleva el título: “El Concilio Vaticano II: un Concilio para el siglo XXI”. El Concilio Vaticano II fue un gran acontecimiento para la renovación y reforma de la Iglesia hacia dentro y hacia fuera en diálogo con el mundo moderno de acuerdo con los signos de los tiempos. ¿Continua siendo hoy el Concilio la “brújula” capaz de orientarnos en el siglo que ha empezado? ¿Han perdido su valor y su esplendor sus 16 documentos? ¿Conserva la doctrina del Concilio las herramientas para interpretar y conocer la misión de la Iglesia en el mundo actual?

El Centro de Santander de la ACdP tiene su sede en la parroquia del Santísimo Cristo. Quedamos a su entera disposición. Agradeciéndole, una vez más, al Ateneo de Santander su cordial acogida. Don Vicente tiene usted la palabra. Muchas gracias.

Conferencia de Mons. Jiménez Zamora (a la izq.), junto al presidente del Ateneo de Santander (en el centro).


Así, Mons. Jiménez Zamora inició su intervención afirmando con el teólogo K. Ranher que el Concilio Vaticano II es un “Concilio de la Iglesia sobre la Iglesia”, que se caracterizaba por portar el estandarte de la renovación y reforma hacia dentro y de la apertura hacia el diálogo con el mundo moderno. También recordó una declaración del arzobispo de Nazaret, Mons. Hakim, para justificar el título de su conferencia: “Guste o no guste, un Concilio del siglo XX será el Concilio del siglo XXI”.

El ponente subrayó reiteradamente que el conocimiento del Vaticano II resulta un requisito indispensable para interpretar la situación del catolicismo actual. Don Vicente demostró sobradamente que efectivamente domina el entramado doctrinal del Concilio, señalando a lo largo de su charla abundantes referencias a los documentos conciliares y mostrando la armónica conexión que existe entre ellos y a los que caracterizó usando una afirmación del teólogo Hans Küng como las “nuevas 16 columnas de San Pedro” que deben ser el soporte de la Iglesia tras el Concilio.

Se hizo incidencia en las metas que el Concilio habría de alcanzar a partir del discurso del papa Pablo VI “Renovación hacia dentro y hacia fuera” (29/9/1963): 1) profundización en la naturaleza de la Iglesia; 2) renovación interna de la Iglesia; 3) búsqueda de la unidad de todos los cristianos, y 4) diálogo de la Iglesia con el mundo contemporáneo. A partir de estos objetivos se concluyó que el tema fundamental sobre el que debía tratar el Concilio era la Iglesia y su renovación, y para ello el Concilio enarboló los trabajos de las dos grandes constituciones, las centrales del Concilio y sobre la que pivotan el resto de documentos, a saber: la dogmática Lumen Gentium, sobre la Iglesia y la pastoral Gaudium et spes, sobre la Iglesia en el mundo moderno.

El obispo de Santander también reflexionó sobre el Catecismo de la Iglesia Católica, quién lo caracterizó como un fruto maduro del Concilio Vaticano II como instrumento al servicio de la catequesis. A partir del fundamento de las Escrituras la Tradición de la Iglesia ha creado una pedagogía de la transmisión de la fe desarrollados en los cuatro grandes títulos del Catecismo: el Credo, los Sacramentos, los Mandamientos y la oración del Padre Nuestro.

A modo de conclusión, se afirmó que el Concilio Vaticano II ha supuesto una renovación del cristianismo desde un redescubrimiento más hondo de la naturaleza y misión de la Iglesia. El Concilio, en realidad, es un comienzo. Todo depende de cómo se lleven a cabo la doctrina, las decisiones y orientaciones y cómo caigan en el corazón del creyente y produzcan allí espíritu y vida, pero esto no depende del Concilio sino de la gracia de Dios y de todos los hombres de la Iglesia y de su buena voluntad.

 
Agradezco muy especialmente a don José Manuel Mochales su instantánea.
 
En Santander, a 3 de junio de 2013.