sábado, 26 de julio de 2014

Ángel Herrera Oria y la Generación de 1914. Curso de Verano ACdP en Santander 2014

Los pasados días 23, 24 y 25 de julio de 2014 se celebró el curso de verano de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), que tradicionalmente tiene lugar en el seminario diocesano de Monte Corbán de la ciudad de Santander. Este año se dedicó a conmemorar el centenario de la Generación de 1914, a la que perteneció el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, a la sazón primer presidente de la ya centenaria ACdP. Puedes pinchar aquí para ver la crónica y las fotografías de este interesante curso. Destaquemos algunos de sus actos en los que tuve el honor de participar.
El miércoles día 23 intervine en la inauguración con estas palabras de bienvenida a los asistentes venidos de toda nuestra geografía española:

"Sr. Presidente de la ACdP, D. Carlos Romero Caramelo, distinguidas autoridades civiles, académicas y militares, señoras, señores, amigos todos.
La profunda inestabilidad socio-política por la que atravesaba España en la primera década del s. XX fue causa suficiente para que un grupo de pensadores y artistas enarbolasen la nada fácil empresa de superar los anquilosados conceptos socio-políticos del s. XIX, que aún pervivían en las estructuras gubernativas de nuestro país.
Estos intelectuales, englobados en la denominada “Generación de 1914”, se marcaron como objetivo reverdecer el sentimiento patrio del pueblo español con una nueva pedagogía política, que permitiera fortalecer su tejido social e institucional.
Al cumplirse el centenario de esta Generación volvemos la mirada hacia uno de sus miembros, nuestro paisano y a la sazón fundador y primer presidente de la ACdP, el santanderino Ángel Herrera Oria, actualmente camino de los altares.
Don Ángel impulsó, como saben, múltiples obras sociales de carácter educativo, político, sindical e incluso periodístico; participó del sentir de su época y de sus coetáneos; y se implicó con ellos en la tarea de renovar la caduca situación socio-política de la España de principios del pasado siglo.
La compresión de su pensamiento y de sus obras pasa por tener presente que toda su actividad personal estuvo alentada por la fuerza del mensaje evangélico, por la fidelidad al magisterio pontificio y por la puesta en práctica de la doctrina social de la Iglesia, pilares que le singularizan como miembro de la Generación del 14.
Sin duda, estos próximos días, y en este inigualable marco del seminario de Monte Corbán, serán momento propicio para considerar éstas, y otras muchas más cuestiones, en torno a la siempre estimulante e ingente figura del siervo de Dios, Ángel Herrera Oria.
Finalmente, quiero dirigirles en nombre del Centro de Santander de la ACdP mi más cordial bienvenida, con el deseo de que este curso de verano les sea al menos tan provechoso como el cuidado y mimo que le hemos procurado en coordinación con el doctor Sánchez de Movellán. Así pues, quedo a su entera disposición. Muchas gracias".
Inauguración del curso de verano de la ACdP 2014 en Santander junto a D. Carlos Romero, Sr. Presidente de la ACdP y Dña. Virginia Lavín, concejal del Excmo. Ayto. de Santander.


Al día siguiente, jueves día 24 los participantes en el curso nos desplazamos a la villa marinera de Santoña en donde continuamos con nuestra actividad académica.
El primer hito en el que nos detuvimos estuvo en la emblemática fortificación santoñesa de San Martín, en donde el doctor Rafael Palacio, director de la Casa de Cultura, nos dirigió un completa y enjundiosa visita. Además, nos introdujo en la interesante exposición dedicada a la Guerra de la Independencia que actualmente se alberga en el fuerte, con ocasión del bicentenario del fin de este período bélico conmemorado este año 2014; singular momento en el que, precisamente, la villa de Santoña tuvo un singular protagonismo, ya que fue la última plaza del Cantábrico en donde el ejército francés capituló.
Momento de la visita al fuerte de San Martín de Santoña, en el que puede observarse la estructura exterior del mismo.
Tras esta visita nos dirigimos al Palacio de Manzanedo, actual sede del Excmo. Ayto. de Santoña. La alcaldesa de la villa marinera, doña Milagros Rozadilla, nos recibió entrañablemente destacando el alto nivel académico de los cursos de verano de la ACdP, y manifestándose de manera particular en esta charla con la que se escribía una de "las páginas de oro de la Cultura en Santoña", como así efectivamente considero.
Acto de bienvenida de la alcaldesa de Santoña, Dña. Milagros Rozadilla (en el centro) previa a la conferencia del Dr. Jerónimo de la Hoz (a la derecha) en el salón de actos del Ayuntamiento de la villa marinera.
Así, el salón de actos del Palacio de Manzanedo acogió la conferencia del Dr. Jerónimo de la Hoz dedicada a la figura del miembro de la Generación del 14 y primer bibliotecario de la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander, Miguel Artigas.  

Allí, en uno de los lugares más singulares de mi Santoña natal, disfruté del privilegio de poder presentar al ponente:


"Sra. Alcaldesa de Santoña, doña Milagros Rozadilla, distinguidas autoridades, señoras, señores, amigos todos.

Permítanme iniciar mi intervención dando públicamente las gracias en nombre de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) a nuestra alcaldesa, quien tan amablemente hoy nos preside, porque este acto no hubiera sido posible sin el apoyo que me brindó desde el primer momento. Asimismo, agradezco muy sinceramente al director de la Casa de Cultura, doctor Rafael Palacio, por sus continuos desvelos para que la organización de esta conferencia resultase perfecta.

En este año 2014 se cumple el centenario de la Generación de 1914, a la que perteneció nuestro paisano Ángel Herrera Oria, a la sazón fundador y primer presidente de la ya centenaria ACdP. Motivo por lo que celebramos este curso de verano dedicado a él y su Generación, en la cual se enmarca la conferencia que tengo el honor de presentarles esta tarde en este inigualable e histórico Palacio de Manzanedo de la villa marinera de Santoña.

Los intelectuales de la Generación de 1914 se fijaron el objetivo fortalecer el tejido social e institucional de una España que adolecía de una profunda inestabilidad socio-política durante aquella primera década del pasado siglo XX.

Otro miembro de la Generación del 14 vinculado a “La Montaña”, además de Ángel Herrera, es Miguel Artigas.
Primer director de la Biblioteca Menéndez Pelayo, y por tanto el primero que enarboló la titánica tarea de ordenar la ingente cantidad de los valiosos libros y manuscritos que Don Marcelino legó tras su muerte en 1912, y que hoy se conservan en el emblemático edificio diseñado por Rucabado en la calle Rubio de la capital cántabra. También Artigas supo aglutinar a un influyente grupo de intelectuales comprometidos con el estudio de la cultura hispana, colocando así a Santander y a Cantabria en el mapa de los “peregrinos” en busca de lo mejor de la cultura española.
Estos méritos y sus sólidos escritos trascendieron a nivel nacional e internacional, lo que le valieron la designación como director de la Biblioteca Nacional y más tarde como uno de los “inmortales” miembros de la Real Academia Española, al igual que el polígrafo santanderino Menéndez Pelayo.
Nadie mejor para exponernos la interesante figura de Miguel Artigas que el ponente que nos acompaña, el doctor Jerónimo José de la Hoz Regules, quien se incluye dentro de la más arraigada tradición de los científicos humanistas, porque además de su formación universitaria como biólogo que ejerce profesionalmente en la consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, nuestro conferenciante también es licenciado en Historia y doctor en Historia Contemporánea. Pertenece a la Real Sociedad Menéndez Pelayo y al Centro de Estudios Montañeses, entidades académicas en donde ha desarrollado principalmente su actividad investigadora en los últimos años, habiendo realizado algunas biografías de personajes santanderinos de inicios del siglo XX, como el biólogo Juan Cuesta Urcelay, o los historiadores, además de sacerdotes, Jerónimo de la Hoz Teja y Sixto de Córdova y Oña. El último de sus trabajos rescata con brillo y acierto al personaje protagonista de hoy, Miguel Artigas. Don Jerónimo, suya es la palabra. Muchas gracias".
 
Una última actividad que quiero destacar, por su emotividad, es el acto de ofrenda floral que la ACdP realiza durante la Misa que se celebra en la parroquia de Santa Lucía de Santander, en donde Ángel Herrera Oria ejerció su ministerio sacerdotal, casi 30 años después de fundar como laico la ACdP.
Ofrenda floral ante la pila bautismal en donde fue bautizado el siervo de Dios Ángel Herrera Oria, junto con el consejero nacional Hipólito Velasco.
Finalizo con algunas de las conclusiones de los trabajos de este curso de verano, que podrían encontrar su síntesis en el capítulo -el sexto- que he dedicado recientemente a Ángel Herrera y su Generación en la obra La generación del 14. España ante su modernidad inacabada (Plaza y Valdés, 2016):

- Ángel Herrera como "indiscutible" miembro de la Generación de 1914 participó del mismo objetivo común que el resto de sus coetáneos, a saber: renovar la caduca situación institucional, política y social que adolecía España a principios del siglo pasado.
- La compresión del pensamiento de Ángel Herrera y de su obras, emprendidas a fin de la necesaria regeneración de la Sociedad, pasa por tener presente que toda su actividad personal estuvo alentada por la fuerza del mensaje evangélico, por la fidelidad al magisterio pontificio y por la doctrina social de la Iglesia, pilares que le singularizan como miembro de la Generación del 14.
- Ángel Herrera durante toda su vida se erigió en un activo defensor de la doctrina católica y de sus bondades manifestadas en la vida personal, familiar y social, como uno de los fundamentos históricos del ser del pueblo español, y desde esta convicción se involucró en la común tarea de la Generación del 14 de “modernizar” España, que aún sigue inacaba.
- Ángel Herrera tuvo claro del papel de la política como elemento revitalizador de la Sociedad española, aunque también concedió a otras vocaciones profesionales la fuerza moral suficiente para esta tarea común. Además, abogó por la erradicación de los vicios adquiridos del “estamento” político.

Como siempre, espero tus comentarios.
Particularmente, agradezco a D. José Manuel Mochales sus instantáneas.
En Santander, a 26 de julio de 2014.

lunes, 16 de junio de 2014

Recuerdo a propósito del centenario del Apostolado de la Oración

Este mes de junio tradicionalmente está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Así, para poner en valor la maravilla de su mensaje os rescato para perenne memoria una carta de 16 de junio de 1944, del Papa Pío XII a Norberto de Boynes S. I., vicario general de la Compañía de Jesús y director general del Apostolado de la Oración, con motivo del centenario de este movimiento apostólico que actualmente continua vivo. Espero que os pueda ser de interés. Las negritas son mías.
 
"Amado hijo: salud y bendición apostólica:
Al cumplirse el primer centenario desde que, no sin inspiración de la Divina Providencia, fue felizmente fundada la Pía Unión del Apostolado de la Oración, Nos, (...) te felicitamos paternalmente a ti, que diriges la benemérita asociación, y a cuantos, sobre todo de la Compañía de Jesús, se dedican a consolidarla y propagarla, deseamos que tan fausto acontecimiento no pase sin el debido elogio y sin exhortar a los fieles a tomar parte en él con piadosa y diligente voluntad.
 
El Apostolado de la Oración, medio eficacísimo para la salvación de las almas
Es fácil comprender lo estrechamente que está ligada con los progresos de la Iglesia y con el bien de las almas, ya que sin la oración colectiva, hecha como se debe, nos obtiene más fácilmente la divina clemencia y bondad, conforme a la promesa de Jesucristo: "Si dos de vosotros se unieren sobre la tierra para pedir algo, les será concedido por mi Padre, que está en los cielos", ¿cuánta mayor fuerza no tendrá ante el trono de Dios eterno la oración que elevan desde casi todos los rincones de la tierra no ya dos personas solamente, sino muchos millones de cristianos, especialmente unidos entre sí con lazos de caridad? Tanto más que en esta benemérita Unión, a las fervorosas plegarias de los socios se añaden actos de reparación, y a esta tarea de oración y reparación se aplican numerosos niños inocentes, quienes con el candor de sus almas, más fácilmente conmueven la divina misericordia, y se invoca a este fin la eficacísima intercesión de la Virgen Madre de Dios y se unen las plegarias y expiaciones colectivas a aquellas con las cuales el Sagrado Corazón de Jesús, al inmolarse en el augusto Sacramento del altar, ora al Eterno Padre por nosotros.
 
Naturaleza del Apostolado de la Oración
Porque este es el fin peculiar que se proponen los miembros de la Pía Unión: orar asiduamente por las necesidades de la Iglesia y procurar satisfacerlas con todas las fuerzas y mediante la oferta diaria a Dios de las oraciones, acciones y sufrimientos, transformar toda la vida propia en un continuo acto de impetración y reparación. Hay más: al presentar al Padre de las misericordias, por medio del Corazón Inmaculado de María, esta oferta, avalorada infinitamente por las plegarias del Divino Corazón de Jesús, a las cuales se une, cooperan no pocos, según su fuerza, a establecer y difundir cada vez más el reinado de Dios. Así pues, toda vez que el Apostolado de la Oración no tiende sólo a esta o aquella ventaja de la Iglesia, sino a procurar con todas las fuerzas la gloria de Dios y la salvación de las almas y toda vez que mantiene como lema aquellas palabras del Padrenuestro "Adveniat regnum tuum" ["Venga a nosotros tu reino"], se diferencia en esto clara y abiertamente de todos los otros piadosos sodalicios que engalanan a la fecunda Esposa de Jesucristo. Y para que este innumerable ejército de orantes no disperse fuerzas y sus armas sobrenaturales, sino que las concentre en un solo objetivo, cada mes se propone a todos los socios una doble intención, conocida, aprobada y enriquecida con celestiales bendiciones por el Romano Pontífice. A saber: una intención general y otra particular por la prosperidad y desarrollo de las misiones.
 
El Apostolado de la Oración acarrea copiosos frutos a los mismos socios
Pero no hay que pensar que esta laudable institución ponga su mira sólo en el bien de la Iglesia en general, ya que, como afirma nuestro predecesor, de santa memoria, Pío XI, desde el principio acarreó continuos y nutridos frutos de bien espiritual, también para cada uno de los agregados:
 
A) PROMUEVEN ELLOS LA PRÁCTICA DE LA ORACIÓN
Porque ella, según el dicho de "hay que orar siempre sin desfallecer nunca", estimula y mueve a todos los socios al uso de la oración.
 
B) FAVORECEN ELLOS EL ESPÍRITU SOBRENATURAL
Y mientras en nuestros días el falaz sistema llamado naturalismo intenta penetrar en todas partes y, bajo la forma llamada "herejía de la acción", procura insinuarse en los mismos métodos de vida espiritual y actividad apostólica, esta vuestra institución, con suma oportunidad y utilidad, recuerda a los cristianos aquel principio doctrinal que nos enseña como nada es el que planta y el que riega, sino sólo Dios da el crecimiento.
 
C) LOS INDUCE AL EJERCICIO DE UNA SÓLIDA PIEDAD
Además, esta vuestra Pía Unión instruye y dirige a sus miembros conforme a una piedad sólida y cálida, porque les aconseja a elevar y dirigir a Dios con rectitud de intención todas sus cosas, práctica que todos los grandes maestros de la vida espiritual la tienen por excelente y por uno de los principales medios de perfección espiritual. Asimismo, exhorta a todos a evitar las formas de piedad menos seguras y a promover, en cambio, el culto al Sagrado Corazón de Jesús, en el cual se contiene la esencia de toda la religión, y, por lo mismo, de la vida y la perfección. Inculca además, la veneración del augusto Sacramento de la Eucaristía, que debe considerarse como el centro sobre el que estriba toda vida cristiana, y la honra y el amor ferviente a la Virgen Madre de Dios y a su Corazón Inmaculado, que es base de insigne devoción. Ni falta en el Apostolado de la Oración un amor intenso al Romano Pontífice (...).
 
D) ES UNA AYUDA DEL APOSTOLADO DE LA ACCIÓN
De cuanto hasta ahora hemos dicho se puede fácilmente colegir, amado hijo, qué ventaja es esta Pía Unión, para dar incremento y hacer cada vez más gozosas la Acción Católica y las demás asociaciones que colaboran en el apostolado de la Iglesia. Porque es cierto que sin la ayuda de Dios, como se nos ha enseñado con fervorosas e incesantes plegarias, es vano se afanen los hombres. Pero, además, hay que reconocer que esta vuestra Pía Unión alimenta y desarrolla la vida interior, que nos mantiene continuamente unidos a Dios y que es el principio sobrenatural de todo apostolado verdadero y eficaz. (...).
 
E) FOMENTA LA UNIÓN DE LOS CORAZONES
Sobre todos en estos tiempos en que los pueblos, divididos por el odio y el antagonismo, se combaten tan encarnizadamente [en 1944 continuaba desarrollándose la IIª Guerra Mundial], el Apostolado de la Oración descuella por su oportunidad singularísima, y tiene una eficacia especial para conseguir y fomentar la unión de los ánimos; fomenta y procura, asimismo, la salvación de las almas; atrae eficazmente los corazones de sus socios, cualquiera que sea la nación, la raza y la lengua a que pertenezcan, a llevar a cabo, por medio de la misma oración común a todos, el mismo fin apostólico. (...). Pero esta fraterna unión de espíritus que une entre sí a sus socios halla su cumplimiento en Aquel que es Rey y centro de todos los corazones, en el Sagrado Corazón de Jesús, del cual ellos toman vida y brío para el apostolado, (...).
 
Gozo del Papa por la difusión del Apostolado de la Oración
Siendo tan abundantes los saludables frutos que el Apostolado de la Oración ha dado (...) no debe extrañar que nuestros predecesores lo hayan honrado con altos elogios. Y Nos mismo, (...), siempre que se nos presentó ocasión, manifestamos (...) nuestra benevolencia, no hace mucho en la encíclica "Mystici Corporis Christi" [n. 50, 29/6/1943], quisimos recomendarle encarecidamente como gratísimo aliado. (...).
 
Exhortación final
Seguid, pues, amados hijos que pertenecéis a esta Pía Unión, progresando día por día por un camino emprendido con tan buenos auspicios: continuad procediendo según vuestras fuerzas y propagando en todo lugar esa institución (...). Seguir usando con viva e intensa diligencia todos los medios que sirven para acrecentar y dilatar el reinado del Sagrado Corazón de Jesús. (...)".
 
Tomado del Boletín Oficial Eclesiástico del Obispado de Santander, Año LXX nº 10 (19/10/1944), 191-198.
 
En Santander, 70 años después, 16 de junio de 2014.

lunes, 26 de mayo de 2014

Homenaje a Marcelino Menéndez Pelayo

Esta mañana he podido participar en el acto de homenaje a Marcelino Menéndez Pelayo que anualmente celebra la Real Sociedad Menéndez Pelayo ante la singular talla del polígrafo, que se erige en el patio de entrada al edificio que alberga su espectacular biblioteca ubicada en la calle Rubio 6 de Santander.
 
El presidente honorario de la Real Sociedad y cronista oficial de la ciudad de Santander, D. Benito Madariaga de la Campa, nos dirigió una sentida reflexión sobre la importancia de continuar estudiando y divulgando la ingente obra de Don Marcelino.
 
Así, te animo a zambullirte en su pensamiento por medio de la lectura de sus obras. Pincha y te llevará a ellas. Ya no tienes excusa para no "perderte" un largo ratuco por sus reflexiones y análisis. Espero tus comentarios.
 
Santander, a 26 de mayo de 2014
 
 

viernes, 16 de mayo de 2014

Bicentenario del fin de la Guerra de la Independencia en Cantabria

La rica Historia de España está jalonada de importantes acontecimientos dignos de mantenerse perennes en nuestra memoria. El presente año 2014 conmemora uno de ellos: el bicentenario del fin de la Guerra de la Independencia. Este conflicto bélico presenció cómo las Cortes de Cádiz configuraron la Constitución de 1812, primer antecedente de nuestro vigente sistema sociopolítico, y provocó que patrióticamente el pueblo español se reafirmara frente al invasor francés como una nación libre, con unos principios e ideales propios que hoy no deberíamos olvidar. Recorramos brevemente algunos de esos sucesos acaecidos en Cantabria, que en este aniversario rememora singularmente la capitulación de Santoña, el último puerto del mar Cantábrico ocupado por los franceses.
La derrota francesa del 22 de julio de 1812 en Los Arapiles decantó la iniciativa de la Guerra a favor de los intereses españoles, obligando a los generales franceses a reagrupar sus ejércitos en lugares estratégicos puntuales. Así, sus efectivos militares desocuparon todas las jurisdicciones montañesas salvo Santoña, donde acabaron acantonándose desde principios de agosto de 1812. Los mandos militares españoles no tardaron en decidir el bloqueo y sitio a la villa marinera, además de los fuertes periféricos del Gromo, del Brusco y los ubicados en Laredo defendidos por las tropas napoleónicas comandandas por el general de brigada conde de Lammeth.
A principios de febrero de 1814 los regimientos voluntarios de León, Toledo, tiradores de Bureba, 2º y 3º tiradores de Cantabria y 2º y 3º de Vizcaya llegaron a los alrededores de Santoña, colocándose a las órdenes del brigadier Diego del Barco, comandante del Bloqueo y Sitio de Santoña. El brigadier encargó al regimiento Monterrey la toma del fuerte del Arenal del Salvé de Laredo (actual Puntal), fuertemente fortificado con fosos, contrafosos, dos cañones de a 24, un obús y defendido por 200 hombres de infantería y 20 artilleros, por lo que su conquista no era empresa sencilla, aunque finalmente se alcanzó el 13 de febrero. El fuerte que defendía la villa de Laredo (actual Rastrillar) capituló el día 24 al coronel Juan José San Llorente, segundo comandante del Bloqueo y Sitio. Por otra parte, los regimientos 2º y 3º de tiradores de Cantabria y 2º y 3º de Vizcaya iniciaron el 22 de febrero el asedio de la única entrada por tierra de Santoña protegida por los fuertes del Brusco y del Gromo, siendo conquistados el 25 y el 26 de febrero, respectivamente. En la ocupación de ambas fortificaciones se capturaron 470 prisioneros, 29 cañones y víveres para un año. De esa manera, la plaza santoñesa se quedaba aislada. Al brigadier Del Barco en uno de los intentos de asalto a los fuertes un casco de granada le hirió gravemente en el muslo izquierdo, provocándole la muerte en Colindres el día 26, dejando testado el que se le enterrara en el templo de Santa María de Laredo, donde actualmente descansa su cuerpo. Las tropas españolas quedaron al mando del coronel San Llorente.
A pesar de estar acorralado y tener todas las de perder, el conde de Lammeth no cedería Santoña tan fácilmente, ya que disponía de una sólida fortificación guarnecida por 1.800 soldados aproximadamente, una excelente artillería con más de 100 piezas de los mayores calibres y víveres para varios meses. De manera que a principios de marzo de 1814, el ejército borbónico se incrementó hasta alcanzar los 7.000 efectivos para tratar de tomar por asalto este “Gibraltar del Norte”, tal y como lo identificó el mismo emperador Napoleón. Sin embargo, apenas se resistió un mes, ya que el 21 de marzo la plaza en poder francés capituló. Lammeth y San Llorente redactaron las condiciones para la entrega efectiva de Santoña al ejército español, acordándose un armisticio de no beligerancia entre las tropas de ambas naciones hasta la ratificación de esas condiciones por parte de sus superiores militares: el duque de Dalmacia, por la parte francesa, y el duque de Ciudad Rodrigo, por la parte española, pero éste rechazó las cláusulas de la rendición, reanudándose las hostilidades el 9 de abril.
Finalmente, los duques de Dalmacia y de Ciudad Rodrigo acordaron un tratado de paz a finales de abril de 1814, acabando así con la contienda entre Francia y España. Las tropas francesas abandonaron la plaza santoñesa el 16 de mayo en los términos más generosos, ya que se les permitió zarpar con rumbo al puerto francés de Rochefort, asumiendo el gobierno militar de la plaza el coronel Lorenzo Herrero del regimiento 3º de cazadores de Cantabria. Ese mismo día, en Santander el gobernador militar Vicente de Quesada informaba al ayuntamiento de la ciudad de un Real Decreto del rey Fernando VII, fechado en Valencia el 4 de mayo, por el que no juraba la Constitución promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812, declarándola nula al igual que todas las disposiciones de las Cortes Generales, retornándose así a una monarquía absolutista propia del Antiguo Régimen.
La victoria en esta Guerra enseña, al menos, que el pueblo español posee un apasionado carácter luchador que no se rinde nunca aunque la adversidad sea grande, al menos tanta como la ambición del emperador Napoleón. Sirva este breve episodio de nuestra Historia para reivindicar que su desconocimiento genera personas desarraigadas y sin alicientes por construir una Sociedad en torno a un sentimiento común. Los españoles al mirar hacia atrás, con orgullo, actualizamos cómo se ha ido fraguando nuestra característica manera de ser, aunque también ‒como advierte nuestro paisano Menéndez Pelayo‒ hemos de reconocer con humildad aquellos errores cometidos para evitar repetirlos en el presente.


En Santoña, 16 de mayo de 2014, 200 años después...


Alfredo Alonso es autor de Acciones militares y gestiones de Guerra. Cantabria (1808-1814) editado por CEU Ediciones.

domingo, 11 de mayo de 2014

La guerra justa


El portavoz de la Santa Sede, a principios del pasado mes de abril, hizo pública la impactante noticia sobre el cruel asesinato a sangre fría del sacerdote jesuita holandés, Frans Van der Lugt, en la ciudad de Homs (Siria). Le ofrecieron abandonar la ciudad a causa del hambre y de los frecuentes bombardeos militares en razón de la situación de guerra civil en la que continua este país desde hace tres años, pero decidió permanecer junto al pueblo sirio, a quien le dedicó su vida y sus atenciones espirituales desde 1966, a pesar de la delicada situación bélica que finalmente le condujo al martirio, ofreciéndonos testimonio de amor cristiano, a saber, aquel que da su vida hasta el final.
El Papa Francisco ‒aludiendo a este hecho‒ exhortó: “Ruego que se silencien las armas, que se ponga fin a la violencia. No más guerra, no más destrucción. (…). Su brutal asesinato me ha llenado de profundo dolor y he vuelto a recordar a toda la gente que sufre y muere en ese atormentado país, presa de un conflicto sangriento (…) que sigue cosechando muerte y destrucción”. E invitando a orar por la paz concluyó: “Hay que respetar los derechos humanos, atender a la población que necesita ayuda humanitaria y llegar a la deseada paz a través del diálogo y la reconciliación”. El eco de estas palabras del Santo Padre al resonar en nuestros corazones provoca que nuestro entendimiento se cuestione sobre la sinrazón de la guerra. ¿Tiene algún sentido? ¿Puede existir alguna guerra justa? ¿Resultaría lícita? ¿En qué condiciones? ¿Los gobernantes están legitimados para declararla aunque se atentara contra la dignidad humana? ¿No somos capaces de encontrar otro recurso que la evite?
Las consideraciones sobre el binomio guerra-justicia podrían remontarse al comienzo de la humanidad. Sin embargo, una reflexión seria sobre la “guerra justa” como concepto comenzó a desarrollarse sistemáticamente por algunos filósofos de la emblemática Escuela de Salamanca durante los siglos XVI y XVII, quienes bebieron generosamente de la sabiduría del pensamiento católico medieval representada en síntesis por Tomás de Aquino. Así, Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Luis de Molina, Diego de Covarrubias y Francisco Suárez aportaron enseñanzas fundamentales que conforman la vigente versión secular del ius bellum, como una parte importante de nuestro Derecho Internacional aplicado en las directivas de Naciones Unidas a las que teóricamente están sometidas todos los países, y que regulan la legalidad del recurso a la guerra de acuerdo con los criterios: causa justa, autoridad legítima, recta intención, razonable esperanza de éxito, proporcionalidad y último recurso. El Magisterio pontificio también ha tratado el drama de la guerra ‒fracaso de todo auténtico humanismo‒, y sostiene la paz como su única solución, la cual representa la plenitud de la vida. La encíclica Pacem in Terris (1963) del pontífice san Juan XXIII resulta paradigmática.
La teoría sobre “la guerra justa” afirma, en síntesis, que la guerra es moralmente rechazable como un medio legítimo para resolver conflictos ordinarios, sin embargo puede tolerarse como último recurso para defenderse de una agresión injusta (paralelo social del derecho individual a la legítima defensa). Una guerra justa requiere previamente que su causa también lo sea, y sólo lo es cuando se erige en respuesta de una guerra ofensiva (paralelo social de la legítima defensa personal). La autoridad legítima en una guerra defensiva ha de velar por los bienes que le son propios a la humanidad (verdad, justicia, libertad) y evitar que la población civil se vea afectada por sus nefastas consecuencias, preservando, así, el bien de la paz.

En Santander y mayo de 2014.

Publicado en Boletín de la ACdP 1.774 Año XC (mayo 2014).

sábado, 10 de mayo de 2014

La Evangelii Gaudium: una invitación a la audacia y la creatividad. V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria

Los pasados días 9 y 10 de mayo de 2014 se celebraron en el salón de actos del centenario Ateneo de Santander las V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria bajo el título La Evangelii Gaudium: una invitación a la audacia y la creatividad, organizadas por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP). Pincha aquí para acceder a una breve crónica, a la galería fotográfica y al audio de las intervenciones que se produjeron en ella. Rescato alguno de los momentos que vivimos durante este par de días.
 
El viernes día 9 de mayo durante el acto de inauguración, junto al viceconsiliario nacional de la ACdP y el director nacional de las Jornadas Católicos y Vida Pública y secretario nacional para la Nueva Evangelización de la ACdP, me dirigí con la siguiente bienvenida al auditorio asistente, momentos previos de la primera conferencia del Dr. Josué Fonseca:


"Buenas tardes. El Centro de Santander de la ACdP, de la que fuera su fundador y primer presidente nuestro paisano el siervo de Dios Ángel Herrera Oria se honra en darles la más cordial bienvenida a las V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, que en esta edición pivotarán en torno al título: “La Evangelii Gaudium: una invitación a la audacia y la creatividad”.

Sin duda, la última exhortación apostólica del Papa Francisco ha impulsado a toda la Iglesia a replantearse su misión, como mensajera del perenne y alegre mensaje evangélico de Amor y Paz que Jesucristo nos propone en aras de alcanzar una mínima Justicia Social, demandada por cada hombre durante su vida en este mundo.
Así comienza esa exhortación:
“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. (…) quiero (…), para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años” (n. 1).
Ésta es, pues, la tarea a la que el Santo Padre nos invita. Por este motivo la sociedad montañesa ha sido convocada a estas V Jornadas, para considerar y posteriormente, si cabe, aplicar en nuestra diócesis de Santander los buenos frutos que en este foro seamos capaces de cosechar.
Permítanme otra cita a la exhortación:
“La comunidad evangelizadora experimenta que el Señor tomó la iniciativa, la ha primereado en el amor (cf. 1Jn 4,10); y, por eso, ella sabe adelantarse, (…) [viviendo] un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva” (n. 24).
Notemos el neologismo del Papa Francisco: “primereado”, esto es: involucrarse, saber acompañar, hacer fructificar y, consecuentemente, saber festejar oportunamente.
Así pues, mi deseo para estas V Jornadas Católicos y Vida Pública es que nos atrevamos, “un poco más a primerear” socialmente en Cantabria, y si tuviéramos oportunidad al resto de la humanidad.
Finalmente, quiero agradecer ex profeso la presencia de don Andrés Ramos Castro, viceconsiliario nacional de la ACdP por acomodar sus apretadas agendas y acompañarnos esta tarde. El Centro de Santander de la ACdP quiere dar las gracias a don Felipe Santamaría García, delegado de Apostolado Seglar de nuestra diócesis, por su incondicional respaldo con altas dosis de empeño personal en la preparación de estas V Jornadas. Y dicho esto, le cedo la palabra a don Juan Caamaño Aramburu, director nacional de las Jornadas Católicos y Vida Pública y secretario nacional para la Nueva Evangelización de la ACdP, quién con su buen hacer ha cuidado de la organización de estas V Jornadas. Muchas gracias".
 
Inauguración de las V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, junto al viceconsiliario nacional de la ACdP y el director nacional de las Jornadas.
 

 Al día siguiente, sábado 10 de mayo, las V Jornadas continuaron con la celebración de una Misa en la parroquia de Santa Lucía de Santander presidida por el obispo de nuestra diócesis, Mons. D. Vicente Jiménez Zamora, quien dedicó en su homilía unas bellas palabras sobre el primer presidente de la ACdP, el siervo de Dios Ángel Herrera Oria.
 
A continuación, Dr. José Alberto Parejo Gamir se detuvo en considerar las cuestiones sociales que de esta exhortación apostólica emanan. Tras su interesante intervención tomaron la palabra representantes de distintos movimientos apostólicos en nuestra diócesis de Santander. A modo de introducción y de orientar el debate de la mesa redonda expuse:
 
Buenos días. Iniciamos la mesa redonda: Retos para la evangelización en la diócesis de Santander.
 
Permítanme, antes de “meternos en harina”, recordar un texto de la Evangelii Gaudium en torno a la cual giran las Jornadas: “Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que oran y trabajan. Desde el punto de vista de la evangelización, no sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón. (…). Siempre hace falta cultivar un espacio interior que otorgue sentido cristiano al compromiso y a la actividad” (n. 262)
Elevo a esta mesa, y al posterior coloquio que mantendremos, una serie de preguntas:
- ¿En qué estado está actualmente la tarea apostólica en nuestra diócesis?
- ¿Cabe replantearse, a la luz de las enseñanzas pontificias, el modo de acometer nuestra misión de comunicar la alegre noticia del Evangelio a nuestra sociedad montañesa?
-. ¿O por el contrario, a juicio de nuestros ponentesel diagnóstico actual de las prácticas actuales de evangelización les resulta satisfactorio?
- En definitiva, ¿se abre algún nuevo reto para la evangelización en nuestra diócesis de Santander?
Dicho esto paso a presentar a los componentes de esta mesa redonda:
MOVIMIENTO CULTURAL CRISTIANO: Este movimiento de Apostolado Seglar de la Iglesia Católica está reconocido por la Conferencia Episcopal Española. Nació en 1982 y lleva trabajando en nuestra diócesis de Santander desde hace más de 20 años. Durante unos años el Aula Malagón-Rovirosa se realizó en una casa de nuestra diócesis ubicada en Unquera. El Movimiento Cultural Cristiano ofrece a la Iglesia, a las personas y familias La Militancia Cristiana de por Vida, entendiendo que la promoción de militares cristianos y la promoción de una cultura solidaria son un deber de solidaridad con los empobrecidos de toda la tierra.
CAMINO NEOCATECUMENAL EN CANTABRIA: El Camino Neocatecumenal fue definido por S. S. Juan Pablo II como “un itinerario de formación católica, válida para la sociedad y los tiempos de hoy”.
ACCIÓN CATÓLICA GENERAL: Asociación de laicos que nació con vocación de colaborar en la misión de anunciar a Jesucristo a todas las personas, de colaborar en la maduración de la fe cristiana de aquellos que dan sus primeros pasos en la Iglesia, y de establecer en todas las parroquias una propuesta estable de apostolado asociado para que la acción evangelizadora de los laicos sea más eficaz y se realice en un clima de comunión y celo apostólico.
Tras las intervenciones del animado debate que se produjo, cerré a modo de conclusión con otro fragmento de la exhortación apostólica:
"Para mantener vivo el ardor misionero hace falta una decidida confianza en el Espíritu Santo, porque Él «viene en ayuda de nuestra debilidad» (Rm 8,26). Pero esa confianza generosa tiene que alimentarse y para eso necesitamos invocarlo constantemente” (n. 280). 
 
Momento de la Mesa redonda junto con varios representantes de movimientos apostólicos de nuestra diócesis de Santander.
 
Las jornadas dieron fin con un breve acto de clausura, presidido por nuestro obispo y el secretario general de la ACdP. Antes de sus intervenciones, dirigí al auditorio las siguientes reflexiones:
 
"Nos toca hacer balance de estas V Jornadas, aunque lo importante comienza en cuanto salgamos al “mundo” y desarrollemos nuestra misión de comunicar con audacia y creatividad la alegría del Evangelio.
Recordemos que “el entusiasmo evangelizador se fundamenta [‒parafraseando la Evangelii Gaudium‒] en” nuestra convicción de que el Evangelio responde a las necesidades más profundas de las personas, porque todos hemos sido creados para lo que el Evangelio nos propone [a saber]: la amistad con Jesús y el amor fraterno” (n. 265).
El Evangelio “no pasa de moda porque es capaz de penetrar allí donde nada más puede llegar”. El Evangelio es “una respuesta que cae en lo más hondo del ser humano y que puede sostenerlo y elevarlo” siempre, motivo por el que no hay lugar para el desánimo. (n. 265)
El siervo de Dios Ángel Herrera Oria en el marco de la XXI Asamblea General de la ACdP, que precisamente se celebró en esta ciudad de Santander, pronunció las siguientes palabras que continúan conservando su actualidad, a pesar de haber sido pronunciadas hace casi 80 años (8/9/1934):
“Vamos a una nueva concepción de la sociedad (…). Late en todos la preocupación social. Con ojos humanos no podemos mirar tranquilos el porvenir. (…). La obra que hemos de realizar es muy grande. (…). No es la obra de una sola generación; pero esto no constituye motivo de desaliento, sino, por el contrario, sirve para animarnos en la tarea. No podemos perder de vista que somos en ella colaboradores de la Providencia. [Y termina D. Ángel:] Vamos a realizar cada uno una parte de su plan”. (AHO, Obras Completas, VII, 491-492).

Llega el momento de los agradecimientos. A los ponentes, a los miembros de la mesa de redonda y a sus presentadores. Su comprometida participación y testimonio nos enriquecen.

Agradezco al Ateneo de Santander su acogida durante estas Jornadas y la que nos ha procurado a lo largo del presente curso, en el que celebra su Centenario. A los medios gráficos y de comunicación social. Sin ellos los frutos de estas V Jornadas no saldrían de esta sala, y se cumpliría la afirmación de Wittgenstein: “Lo que solo sabe uno, no lo sabe nadie”. A D. Juan Caamaño Aramburu, director nacional de las Jornadas Católicos y Vida Pública por el mimo y esmero que ha demostrado en la preparación de esta edición en Cantabria. A todos ustedes les agradezco sinceramente también su asistencia y les convocamos a nuestra próxima actividad: el curso deverano “Ángel Herrera Oria y la Generación del 14”, que tendrá lugar como tradicionalmente viene siendo enel Seminario de Monte Corbán  entre el 23y el 26 de julio. Quedan todos invitados.

El Centro de Santander de la ACdP queda a su disposición para lo que tengan a bien menester, bien en nuestra sede de la parroquia del Stmo. Cristo o en nuestra web www.acdp.es/santander o escribirnos a santander@acdp.es.
Finalmente, el Centro de Santander de la ACdP quiere dar las gracias a nuestro obispo, Mons. D. Vicente Jiménez Zamora, por su presencia en estas V Jornadas, que comenzaban con la celebración de la Misa en la parroquia de Santa Lucía en un día en el que conmemoramos al santo patrón del clero español, san Juan de Ávila.
Le cedo la palabra a D. Antonio Rendón-Luna, secretario general de la ACdP, a quien le agradezco el que nos acompañe esta mañana a pesar de los compromisos que le obligaban a permanecer en Madrid. Muchas gracias".
 
Clausura de las V Jornadas Católicos y Vida Pública en Cantabria, junto a Mons. Jiménez Zamora y el secretario general de la ACdP.
 

Quiero agradecer a Popular TV Cantabria su deferente atención  para con el Centro de Santander de la ACdP por cubrir informativamente este evento:
 
 
 
Espero tus comentarios. Agradezco particularmente a D. José Manuel Mochales sus instantáneas.
 
En Santander, a 10 de mayo de 2014.

miércoles, 26 de marzo de 2014

"La solución de España pasa por una política educativa pero también de intervención social". Conferencia: "La misión político-cultural de la Generación del 14", por el Dr. Sánchez de Movellán

El Ateneo de Santander el pasado miércoles día 26 de marzo acogió la conferencia organizada por el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) pronunciada por el propagandista vicesecretario del Centro de Madrid y director de la Vniversitas Senioribvs CEU, Dr. Luis Sánchez de Movellán, bajo el título: “La misión político cultural de la Generación del 14”. Esta conferencia se enmarca dentro del centenario que se conmemora este año 2014 y como "anticipo" del curso de verano que la ACdP celebrará con este motivo durante el próximo mes de julio en el seminario de Monte Corbán de Santander, dirigido por el mismo Dr. Sánchez de Movellán.

Conferencia del Dr. Sánchez de Movellán (a la izquierda), junto al Dr. Vallejo (a la derecha).
 
El secretario del Centro, Alfredo Alonso, dio la bienvenida al nutrido auditorio congregado, entre quien se encontraban el delegado diocesano de Apostolado Seglar, varios miembros de la Real Sociedad Menéndez Pelayo, del Centro de Estudios Montañeses y de la Sociedad Cántabra de Escritores, además de representantes de la vida académica y profesional de Santander.
 
El doctor en Filosofía, José Alberto Vallejo, fue el encargado de presentar al ponente quién comenzó su intervención realizando una disección del concepto de intelectual y su plasmación española. El adjetivo intelectual va a tener su momento de mayor expansión en la última parte del siglo XIX y nos va a hacer pensar, de algún modo, en la palabra rusa intelligentzia cuya paternidad ha de atribuirse al novelista Boborykin en 1860. Hasta finales del siglo XIX difícilmente se va a encontrar en español una palabra que exprese  la conciencia de la existencia de un grupo como la intelligentzia rusa o los intelectuales del siglo XX. El uso de la palabra intelectual como sustantivo entra en la lengua española casi al mismo tiempo que en la francesa a raíz de la organización de los profesores y escritores franceses en torno al conocidísimo affaire Dreyfus. De un examen de la literatura krausista, regeneracionista y de la proveniente de la Generación del 98, podemos concluir que la introducción del sustantivo intelectual se debe a los hombres del 98. En textos de Maeztu y de Unamuno, anteriores a 1898, se encuentra la utilización del término.
 
El vicesecretario del Centro de Madrid analizó la estrecha relación entre intelectuales y la política, partiendo de la afirmación que hizo Ortega y Gasset en 1927, acerca de que “España es el único país donde los intelectuales se ocupan de política inmediata”. La Generación del 14 fue la generación intelectual más importante de toda la historia de la España moderna. Fue una generación, en palabras de Olariaga, muy ambiciosa, con una aspiración casi quijotesca. Fue una generación que quiso hacer ciencia y política simultáneamente. Para esa generación la política venía a ser una de las formas de realización de la temporalidad radical del hombre. En este punto el ponente no dejó pasar la oportunidad de destacar la figura del siervo de Dios Ángel Herrera Oria, perteneciente a esta Generación, y los principios de la Doctrina Social de la Iglesia defendidos por la ACdP, lo que supuso toda una revolución en aquel momento histórico.
 
A continuación, se pasó a enmarcar a la Generación de 1914 en la coyuntura histórica, hispánica y europea, en la que va a adquirir su profunda significación intelectual. El homenaje a Azorín en los jardines de Aranjuez, el 23 de noviembre de 1913, va a ser el pórtico de acceso a la plena vigencia social de la generación referenciada. La fiesta de Aranjuez en honor de Azorín fue la antorcha que transmitió la Generación del 98 a la del 14, y en esa antorcha va prendido el amor y la inquietud por el problema de España. El símbolo de la dimensión política de la Generación de 1914 y de su afán de renovación cultural, va a ser el Monasterio de El Escorial. A él se refiere reiteradamente Ortega y Gasset, que inicia sus Meditaciones del Quijote con una evocación del monasterio y del bosque que lo circunda. Pero quien mejor supo ver el valor simbólico de la obra filipina fue, sin duda, Manuel Azaña que dejó escritas inspiradas frases sobre la misma. Los hombres de 1914 van a intervenir en política en cuanto intelectuales, por considerar que la participación de éstos en la política resulta -en determinadas coyunturas históricas- imprescindible. Se constituye así una tendencia de acción intelectual en la política que engarzará a tres generaciones constitutivas: la del 98, la del 14 y la del 27; es decir lo que Vicens Vives llamará “generación acumulativa del 98”. El espaldarazo a la emergencia social de esta “generación de intelectuales” lo dará -como suele ocurrir- la coyuntura histórica; en este caso, un acontecimiento que conmocionará al mundo: el inicio, a finales de julio de 1914, de la Primera Guerra Civil europea, la Gran Guerra.
 
Finalmente, se realizó un recorrido por los instrumentos literarios de agitación político-cultural de los que se servirá la Generación de 1914 para desarrollar sus teorías de acción política como acción pedagógica. Los semanarios Faro, Europa y el más importante de todos ellos, España, van a ser la clave para intentar recuperar los valores de la cultura hispana y poder articular su presencia pública. Las revistas de la Generación de 1914 nacen con la voluntad de denunciar cualquier situación insana e intentar reconstruir la nación. El programa de intervención que va a subyacer en todas ellas, especialmente España, podría resumirse en tres objetivos: en primer lugar, Europa; en segundo lugar, la política concebida como educación política; y, por último, una concepción de la política como intervención para mover y orientar a la opinión pública.
 
Agradezco a D. José Manuel Mochales su instantánea.

En Santander, a 26 de marzo de 2014.

miércoles, 26 de febrero de 2014

“La nación española está por encima de la Constitución”. Conferencia: "Recuperar España. Una propuesta desde la Constitución" por D. José Manuel Otero Novas

El Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) acogió el pasado miércoles día 26 de febrero la conferencia pronunciada por don José Manuel Otero Novas, presidente del Institutode Estudios de la Democracia de la Universidad San Pablo CEU, bajo el título “Recuperar España. Una propuesta desde la Constitución” [para descargar el libro del que parte esta conferencia picha aquí, si quisieras adquirirlo físicamente puedes solicitarlo en santander@acdp.es o en id@ceu.es].

Conferencia de D. José Manuel Otero Novas (a la izquierda), junto al vicepresidente del Ateneo de Santander (en el centro).

El secretario del Centro, Alfredo Alonso, presentó al ponente ante el atento auditorio congregado en el Ateneo de Santander, entre el que se encontraban el delegado diocesano de Apostolado Seglar, la concejal de Educación del Ayuntamiento de Santander, varios miembros de la junta directiva del Ateneo de Santander, una ex consejera de Educación del gobierno de Cantabria, miembros de la Real Sociedad Menéndez Pelayo y del Centro de Estudios Montañeses, además de otros representantes de la vida académica y profesional de nuestra ciudad:
 
Buenas tardes. Comienzo dándoles la bienvenida a este acto organizado por el Centro de Santander de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y dando las gracias al Ateneo de Santander, por acogernos una vez más tan amablemente y que en este año 2014 celebra su primer centenario de vida. Así pues vaya mi pública felicitación a esta institución: foro de debate que se ha convertido en un auténtico oasis para el crecimiento cultural e intelectual de nuestra sociedad montañesa a lo largo de estos cien años.

He querido rescatarles, para el perenne recuerdo de nuestra memoria, unas palabras pronunciadas por nuestro paisano y primer presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, el siervo de Dios Ángel Herrera Oria:
 
“España ha producido sobre todo hombres de acción”, porque los españoles poseen “un temperamento activo y práctico”. Además, “yo creo en la vocación futura de España; yo pienso que nuestra aportación a la vida del mundo o no es nada o es un tesoro de orden espiritual. Vocación, no lo olvidemos los españoles, que será tanto más eficaz cuanto consista más en obras en las que presida ese mismo carácter de espiritualidad” (Herrera Oria, A., “El futuro de España, visto desde Roma”, Ya (21/6/1950), 1).
Estas afirmaciones eran elevadas, como si aún no hubiésemos caído en la cuenta, para estimulo de nuestra voluntad y continuar trabajando por el bien común de nuestra patria. Si se fijan bien, Don Ángel nos está mostrando dos requisitos necesarios para emprender toda obra y que ésta alcance buen fin. A saber, ser “hombres de acción” y a la par, y si cabe más fundamental, también ser “hombres de espíritu”, porque sin “espíritu” la “acción” queda desorientada y, por tanto, la obra resulta ineficaz.

Pues bien, esta tarde el centro de Santander de la ACdP se honra en presentar a una persona que ha demostrado con obras cómo conjugar estos dos principios: ser un hombre de acción y también un hombre de espíritu. Me estoy refiriendo al Excmo. Sr. D. José Manuel Otero Novas, a quién le doy mi más sincero agradecimiento por haber aceptado nuestra invitación para pronunciar la conferencia titulada “Recuperar España. Una propuesta desde la Constitución”.
Sin adentrarme en los múltiples méritos que jalonan su vida digamos únicamente qué es abogado del Estado y que ha desempeñado altas responsabilidades políticas en servicio a España durante La Transición Democrática durante los gobiernos del presidente Adolfo Suárez como ministro de la Presidencia y de Educación, aunque ahora vive fuera de la política activa. Además, nuestro conferenciante es autor de numerosas publicaciones (la más reciente: Mitos del pensamiento dominante. Paz, Democracia, Razón, 2011). Actualmente es el presidente del Instituto de Estudios de la Democracia de la Universidad San Pablo CEU.

Permítanme unas breves reflexiones para introducirnos en el tema que hoy nos congrega:

¿No les parece que últimamente la opinión pública en España está ofreciendo singulares muestras de recelo sobre las instituciones que conforman nuestro Estado Social, Democrático y de Derecho y que sostienen la España actual?
¿No han observado durante estos pasados meses que en torno a nuestra Constitución está revoloteando la sospecha de que ya no es capaz de regular la convivencia de los españoles? ¿Es esto cierto? ¿Ustedes también lo han percibido? ¿Cabe idear una solución o alternativa? ¿Requiere para ello ejecutarse alguna reforma que remedie la situación?

Nadie mejor que don José Manuel Otero Novas para dar respuesta a estas y otras muchas más cuestiones que jalonan la actualidad de España, en virtud de su experimentada autoridad que se ha forjado, gracias a que ha sabido poner espíritu en las acciones, en las obras que ha emprendido a lo largo de su vida.

Don José Manuel suya es la palabra. Muchas gracias”.

Así, el ponente, ex ministro de la Presidencia y de Educación bajo la presidencia del gobierno de Adolfo Suárez durante La Transición, inició su intervención realizando un rápido recorrido del devenir de la construcción sociopolítica experimentada en España a partir de aquel periodo histórico. La “generosa” Constitución Española de 1978 permitió a las Autonomías asumir competencias con un alcance de carácter “federal”, sin perjuicio de su rotunda afirmación de “la nación española”, como fundamento de la Carta Magna, y no al revés, hasta el punto de que sin rubor podemos aseverar que “la nación española está por encima de la Constitución”. Nuestra nación no es una “confederación”, porque la soberanía reside en el pueblo español “y no en el pueblo andaluz más el pueblo cántabro más el pueblo gallego, etc.”. La soberanía reside en el pueblo español “como unidad”, que erige a España en la “patria común e indivisible de todos los españoles” (artículo 2 Constitución Española). La Carta Magna, en contra de la apariencia del momento presente, no divide el territorio en Comunidades Autónomas, sino que permite su conformación por parte de aquellas provincias que así lo quieran, otorgándoselas un “techo máximo” de competencias. Sin embargo, durante la década de 1980 el Estado comenzó a cederlas más competencias. También, se comenzaron a realizar “relecturas constitucionales”, con interpretaciones que fueron más allá de lo que dice la misma Constitución. Además, a partir de 1993 sucedieron “violaciones sistemáticas de la Constitución”, que abrieron el camino hacia una estructura “confederal” del Estado, como el compartir competencias entre el Estado y las Autonomías. Ya a comienzos del siglo XXI algunas Comunidades Autónomas manifestaron claramente su deseo de relacionarse con España bilateralmente, como si fueran entidades equiparables entre sí, o incluso de salir fuera de su autoridad administrativa.
Estas situaciones cuestionan la propia entidad de la nación española conduciendo al Estado a la pérdida de poder y a carecer del peso mínimo para dirigirla. Actualmente, hay dirigentes políticos que se atreven a lanzar órdagos como “haremos el referéndum de independencia sí o sí”, y “¡no pasa nada!”.
 
Ante este panorama, el también propagandista del Centro de Madrid de la ACdP, advirtió de los inconvenientes que conllevaría “la destrucción de España”, recordando que históricamente las naciones se crean con sangre pero también se desintegran con sangre. Por otro lado, señaló que la Unión Europea no está para ser el garante de la unidad interna de la nación española ni nos defenderá de los intereses que otros países europeos tienen contra el nuestro porque “Europa es una biocenesis de naciones, es decir, unas naciones sobreviven a costa de otras”, citando al filósofo Gustavo Bueno. El Tribunal Constitucional actualmente no representa al perfecto defensor de la Constitución porque permanece politizada además de confederada (algunos de sus miembros son electos tácitamente por partidos políticos que representan a distintas Comunidades Autónomas). “La política de apaciguamiento” tampoco es la solución. “Nada es peor que un gobierno condescendiente, porque ésta es una de las principales causas de las guerras”. Las Autonomías controlan muchas competencias, y aún siguen pidiendo más para sí. Incluso, algunas de ellas ya hablan abiertamente de establecer un “concierto económico”, pero como paso intermedio hacia la independencia administrativa. Estos hechos consienten que nuestra Constitución se esté convirtiendo en “papel mojado”. Ahora igual no lo percibimos, pero cuando nos demos cuenta el régimen “caerá”, si no es que ya ha caído, arrastrando con él a la Corona.

La “recuperación de España”, tras la segunda oleada de “actualizaciones” de Estatutos de Autonomía durante la pasada década, sólo será posible ‒sostuvo el ponente‒ dentro de una reforma de la Constitución. Una reforma pacífica, sin que medie “revolución” alguna porque “los procesos de ruptura se saben cómo empiezan pero no cómo acaban”, y generalmente los hechos revolucionarios concluyen en situaciones contrarias a cómo empezaron. Concluyendo, este diagnóstico de la realidad sociopolítica española precisa de personas con inteligencia y capacidad de organizarse para evitar la revolución, y que además defiendan que al Estado retorne el poder necesario para volver a adquirir la capacidad de gestionar los intereses de toda la nación, sin que desaparezcan sus estructuras regionales. Finalmente, don José Manuel afirmó esperanzadamente que la nación española en sus más de dos mil años de Historia ‒marcando como hito inicial la colonización romana‒, siempre ha resurgido ante situaciones en las que parecía que se iba a disolver, exhortando al auditorio presente que hoy no tiene por qué ser distinto y estamos llamados a repetir, una vez más, esa gesta. Tras los prolongados aplausos continuó un animado coloquio.
 
Agradezco a D. José Manuel Mochales sus instantáneas.
 
En Santander, a 26 de febrero de 2014.